Nota del editor: Esta es la primera de una serie de tres partes de “Living Record: A Church News Documentary Series” [“Registro viviente: Una serie documental de Church News” en inglés] en BYUtv llamada “Voices for Faith” [“Voces por la Fe”]. La Parte 1examina las amenazas a la defensa de la libertad religiosa mediante historias personales y conversaciones con académicos. La Parte 2 explora diversos enfoques sobre la libertad religiosa a través de historias personales y conversaciones con académicos. La Parte 3 destaca el poder de trabajar unidos en pro de la libertad religiosa mediante historias de fe.
En los últimos años, muchos líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días han trabajado activamente para crear conciencia y abogar por la libertad religiosa, esforzándose por fomentar la comprensión y la unidad con el fin de preservar este derecho fundamental.
El presidente Dallin H. Oaks reconoció estos esfuerzos en su discurso de la conferencia general de abril de 2022.
“Honramos el albedrío individual”, dijo el presidente Oaks, quien en ese entonces prestaba servicio como primer consejero de la Primera Presidencia. “La mayoría es consciente de los grandes esfuerzos de esta Iglesia por promover la libertad religiosa. Estos esfuerzos tienen por objeto promover el plan de nuestro Padre Celestial. Buscamos ayudar a todos Sus hijos —no solo a nuestros miembros— a disfrutar de la preciada libertad de elegir”.
Uno de los líderes de la Iglesia a quien se le ha asignado la tarea de trabajar en asuntos relacionados con la libertad religiosa es el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles. Menos de un mes antes de las declaraciones del presidente Oaks en aquella conferencia general de abril de 2022, el élder Cook fue el orador principal en un evento celebrado en la histórica Iglesia Riverside de la ciudad de Nueva York.
En aquella ocasión, el élder Cook hizo un llamado a un grupo diverso de líderes religiosos, gubernamentales y de opinión de Nueva York y Nueva Jersey para que protegieran la fe.
“Mi súplica esta noche es que todas las religiones trabajen juntas para defender la fe y la libertad religiosa de una manera que proteja a las personas de diversas religiones, así como a las que no tienen fe”, dijo. “Católicos, evangélicos, judíos, musulmanes, Santos de los Últimos Días y otras religiones deben ser parte de una coalición de religiones que ayuden, actúen como santuario y promulguen la libertad religiosa en todo el mundo”.

El líder de la Iglesia no teme dar a conocer a los demás que está comprometido a ayudar a las personas a comprender quiénes son el Padre Celestial y Jesucristo, y cómo llevar una vida mejor. Sin embargo, el élder Cook se asegura de que sus esfuerzos nunca menosprecien ni perjudiquen, de ninguna manera, las creencias religiosas de los demás.
“No es una cuestión política. Se trata de la fe. Se trata de lo que uno cree. Cuando compartimos esos mismos sentimientos de fe, conectamos de una manera maravillosa”, dijo. “Debemos ser generosos. Debemos tender la mano a los demás. La libertad religiosa tiene implicaciones reales. Atañe a los sentimientos internos más sagrados de rendición de cuentas ante Dios y a la forma en que uno decide vivir su vida”.

El élder Cook se unió a otros líderes religiosos y académicos compartiendo sus reflexiones sobre la libertad religiosa en la tercera parte de la serie documental de Church News titulada “Voces por la fe”, transmitida por BYUtv; dicha serie presenta una perspectiva esperanzadora sobre la fortaleza que la unidad aporta a la preservación de la libertad religiosa. Este tercer episodio se emitió en abril de 2026.
“La libertad religiosa consiste en permitir que cada persona mantenga esa relación con Dios y con su fe, una relación a la que responde su propio albedrío personal, y que le conmueva el corazón”, dijo el élder Cook. “Debemos conmover los corazones. Somos más eficaces si unimos fuerzas para influir de manera significativa en la libertad religiosa en todo el país”.
Un lugar en la mesa
Mientras prestaba servicio como Setenta de Área en la ciudad de Nueva York, una de las primeras asignaciones del élder David A. Buckner consistió en participar como miembro de la Comisión de Líderes Religiosos, una organización independiente compuesta por líderes de diversas confesiones religiosas de la ciudad de Nueva York, conocida también por sus siglas en inglés: “CORL”.
En conjunto, este grupo de cerca de veinte líderes religiosos colabora en la resolución de problemas comunes que afectan a la ciudad y asesora a los funcionarios gubernamentales con el fin de respaldar la libertad religiosa y las políticas públicas.

Uno de los líderes, el rabino Joseph Potasnik, vicepresidente ejecutivo de la Junta de Rabinos de Nueva York, dijo que la comisión era mucho más reducida cuando él se incorporó a ella — “Un judío, un católico y un protestante”.
“Me di cuenta, como debí haberlo hecho desde el principio, de que existen muchos otros grupos que necesitan estar representados en esta mesa de diálogo”, dijo Potasnik. “Siempre hay sitio para uno más en la mesa. ... Sin duda sentí que debíamos incorporar a la mesa a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y al élder Buckner”.
Después de que la Comisión de Líderes Religiosos ofreciera al élder Buckner un asiento en el consejo, este vio crecer la participación de la Iglesia en la colaboración interreligiosa de la ciudad. Llegó a conocer a líderes como Potasnik, el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, el reverendo A.R. Bernard, fundador y pastor principal del Christian Cultural Center, y muchos otros miembros importantes de la comunidad interreligiosa de Nueva York. Estos líderes religiosos se convirtieron en una especie de familia para el élder Buckner, quien fue llamado como Setenta Autoridad General en 2024.

El élder Cook participó en varias organizaciones como el único Santo de los Últimos Días antes de su llamamiento al servicio de tiempo completo en la Iglesia — una experiencia que ha profundizado su aprecio por la manera en que la Comisión de Líderes Religiosos fomenta las diversas perspectivas. Este enfoque va más allá de las soluciones gubernamentales, al incorporar puntos de vista religiosos y humanitarios.
“Descubrimos que, al trabajar juntos, podemos lograr mucho más en términos de libertad religiosa”, dijo el élder Cook.
En sus reuniones, el élder Buckner relata que las puertas se cierran y la sala se vuelve “increíblemente colaborativa”. No hay discusiones sobre congregaciones, presupuestos ni recursos. Varios líderes, incluyendo al alcalde, el comisionado de policía, el jefe de bomberos, el líder educativo o el presidente del consejo municipal, presentan sus desafíos y buscan ideas y consejos de la comunidad religiosa, fomentando así un ambiente de cooperación y apoyo.

“En el mundo actual, las relaciones lo son todo”, dijo el élder Buckner. “La Comisión de Líderes Religiosos nos une en nuestra fe individual de tal manera que se genera una confianza y una lealtad magníficas entre nosotros, pero sigue siendo algo individual. No creo que sea una cuestión gubernamental, sino algo personal”.
El élder Buckner expresó su gratitud por la bendición de “estar en un lugar donde, aunque solo fuera por una temporada, tuve la oportunidad de hacer algo realmente extraordinario”.
“La libertad religiosa es mi capacidad no solo para tomar aquello que constituye mi esencia, ejercerlo y vivirlo, sino para vivirlo de una manera en la que los demás puedan beneficiarse de ello”, dijo.
Potasnik añadió: “Siempre hay lugar para uno más en la mesa. Todos somos hijos de Dios. Es importante que nos veamos mutuamente como socios en igualdad de condiciones”.

‘Necesitamos que nuestras almas brillen’
La reverenda Marian Edmonds-Allen es la directora ejecutiva de Parity, una organización sin fines de lucro dedicada a sanar divisiones y promover la dignidad de las personas.
“El hecho de que no estemos de acuerdo en un punto teológico no significa que no podamos trabajar juntos para resolver problemas. La libertad religiosa es la clave para lograrlo”.

Ella ha dedicado muchos años a realizar labores de alcance comunitario y a servir a personas que experimentan la falta de vivienda. En el episodio, ella y otros voluntarios preparan kits de ayuda para distribuirlos entre quienes lo necesitan en toda el área de Salt Lake City.
“La libertad religiosa es para cada uno de nosotros, especialmente para las personas que la sociedad margina”, dijo. “Todos nosotros, como seres humanos, tengamos o no una creencia religiosa específica, nos encontramos bajo el amparo de la libertad religiosa”.
Un momento decisivo en su trayectoria profesional ocurrió cuando Edmonds-Allen se vio envuelta en una discusión con un legislador estatal acerca de los jóvenes sin hogar en Utah. El legislador no creía que hubiera jóvenes viviendo en las calles, por lo que Edmonds-Allen le extendió una invitación para visitar el centro. A la semana siguiente, una asistente legislativa, Laura Warburton, acudió al lugar y, tras un nuevo intercambio de argumentos, conoció a un niño de 12 años que se encontraba sin hogar y sin abrigo.
La semana siguiente, Warburton gestionó el envío de un camión grande para entregar cientos de abrigos en el centro.
“Es nuestra libertad religiosa la que permite que sucedan cosas como esa”, dijo Edmonds-Allen. “Yo no tuve que adoptar una fe distinta, ni Laura tuvo que adoptar la mía. Lo que realmente importó fue que mi fe me impulsó a preocuparme por estos jóvenes, y la fe de Laura hizo lo mismo”.
Y continuó: “Así fue como comenzó mi labor de tender puentes. Me di cuenta de que lo que intentaba lograr por mi cuenta, actuando como una persona llena de ira, no estaba ayudando a nadie. Necesitaba aliados. Necesitaba personas muy diferentes a mí, y en particular, personas de fe”.
Edmonds-Allen cree que Dios la ha llamado a “hacerse presente” y a compartir sus experiencias como persona de fe, así como a mostrar de qué manera la libertad religiosa puede mejorar la vida de las personas.
“Debemos tener la valentía de hacernos presentes, manteniendo la integridad de aquello en lo que creemos. La libertad religiosa nos permite hacer eso”, dijo. “Es necesario que nuestras almas irradien su luz para que el mundo pueda florecer”.
‘Debemos trabajar juntos’
El reverendo Amos C. Brown tenía 14 años en el verano de 1955 cuando Emmett Till —también de 14 años— fue secuestrado y asesinado en Misisipi. Ver la “horrible” imagen de la cabeza de Till en una revista dejó a Brown “muy conmocionado”.
Brown relató que corrió a la casa cercana de Medgar Wiley Evers, activista por los derechos civiles y primer secretario de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) en Misisipi, y le expresó lo indignado que se sentía por el asesinato de Till.

Brown dijo: “Evers, con mucha calma, me dijo: “Bueno, Amos, estás enfadado, estás indignado, estás dolido, pero seamos inteligentes. ¿Por qué no organizas el consejo juvenil de la NAACP para que tú y tus jóvenes amigos aprendan a combatir este mal del racismo y la injusticia de una manera inteligente y estratégica?”.
Brown hizo exactamente eso.
Actualmente, Brown es pastor emérito de la Tercera Iglesia Bautista de San Francisco, California. También se desempeña como presidente de la filial de San Francisco de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés).

Para Brown, la religión debe encarnar el amor, la justicia, la misericordia, el perdón, la belleza y la creatividad, al tiempo que une y ayuda a las personas.
“Es importante que trabajemos juntos, porque hay sabiduría en el proverbio africano que dice: “Si quieres ir rápido, ve solo; pero si quieres llegar lejos, ve acompañado”, dijo. “Si queremos avanzar en esta cuestión de la libertad religiosa, debemos trabajar juntos; de lo contrario, perderemos irremediablemente”.
Las dos series anteriores de ‘Registro viviente’
“Voces por la fe” es la tercera serie de tres partes producida por “Living Record: A Church News Documentary Series” [“Registro viviente: Una serie documental de Church News” en inglés] para BYUtv.
Hacia finales del año pasado, la primera serie “Cosecha de Fe”, ofreció un vistazo a las granjas de bienestar de la Iglesia, a sus instalaciones de procesamiento y distribución de alimentos, y a AgReserves, una entidad auxiliar de inversión de la Iglesia.
A esta le siguió otra serie, “Personas de Fe”, la cual presentó las historias de pioneros Santos de los Últimos Días en Brasil, Hawái y Filipinas.

