Los templos ayudan a los Santos de los Últimos Días a “recibir guía divina y fortaleza para superar los desafíos de esta vida”, dijo el élder Ciro Schmeil durante la ceremonia de la palada inicial.
Al seguirlo, “continuaremos nuestro camino para llegar a ser discípulos de Jesucristo de por vida y llenos de gozo”, dijo el élder Johnson, Setenta Autoridad General y exalumno de BYU–Hawái, a los graduados.