“Una de las maneras más poderosas en que hemos sentido al Señor ha sido al servirnos unos a otros”, dijo el presidente de la Estaca Caracas, Venezuela, después de dos terremotos.
“Los miembros están contentos de haberse convertido en un barrio. Siento que el Señor hizo mucho para ayudarnos”, dijo el obispo del Barrio Hendersonville 2 (pohnpeiano), de la Estaca Asheville, Carolina del Norte.
El presidente Ulrich, de la Estaca Nancy, Francia, destacó la “convicción común de que Cristo es la respuesta para edificar la paz y llegar a ser mejores vecinos”.