El presidente D. Todd Christofferson testificó durante la rededicación del Templo de San Diego, California, que el templo es “un testimonio de nuestra fe en la Resurrección de Jesucristo”.
Los registros familiares ayudan a los Santos de los Últimos Días a “ministrar a los miembros de la familia de Dios uno por uno, nombre por nombre”, dijo el Setenta Autoridad General.