La guía de estudio “Ven, sígueme” de esta semana abarca Doctrina y Convenios 88, que incluye la promesa del Señor de que “[se] allegará” a quienes lo buscan (Doctrina y Convenios 88:63).
A continuación, se presentan algunas citas de líderes de la Iglesia, tanto pasados como presentes, sobre esta sección de Doctrina y Convenios.
‘Descendió debajo de todo’
“El plan de Dios del albedrío moral y terrenal nos permite aprender por experiencia propia. Algunas de las mayores lecciones de nuestra vida provienen de cosas que nunca elegiríamos. Con amor, Jesucristo descendió debajo y ascendió a lo alto de todas las cosas (véase Doctrina y Convenios 88:6; 122:8). Él se regocija en nuestra capacidad divina para la creatividad y el deleite, la bondad que no espera recompensa, la fe para arrepentimiento y el perdón. Y Él llora de pesar por la enormidad de nuestro sufrimiento, crueldad e injusticia humanos — que a menudo son consecuencia de la elección humana —, al igual que lloran los cielos y el Dios del cielo con ellos”.
— Élder Gerrit W. Gong, del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2025, “Los grandes dones de la eternidad: la Expiación de Jesucristo, Su Resurrección y Restauración”
“Si vieran a alguien ahogándose, ¿no extenderían la mano para rescatarlo? ¿Se imaginan a su Salvador rechazándoles la mano extendida? Yo me lo imagino sumergiéndose en el agua, descendiendo debajo de todo (véase Doctrina y Convenios 88:6) para levantarnos, para que podamos respirar aire puro. Nadie puede hundirse tan profundamente que no lo ilumine la luz de Cristo”.
— Hermana Tamara W. Runia, primera consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, conferencia general de abril de 2025, “Su arrepentimiento no es una carga para Jesucristo, sino que intensifica Su gozo”
“El Salvador puede redimir lo que se ha perdido, incluso las relaciones que se hallen rotas y quebrantadas. Él preparó la vía para que todo lo que está caído sea redimido; para dar vida a lo que nos parece muerto y sin esperanza (véase Doctrina y Convenios 88:6, 13).
“Si están luchando con alguna situación que creen que ya deberían haber superado, no se rindan. Sean pacientes con ustedes mismos, guarden sus convenios, arrepiéntanse a menudo, busquen la ayuda de sus líderes si la necesitan y vayan a la Casa del Señor con tanta regularidad como puedan. Escuchen y presten atención a las impresiones que Él les envíe. Él no abandonará Su relación por convenio con ustedes”.
— Hermana Kristin M. Yee, segunda consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de octubre de 2024, “El gozo de nuestra redención”
‘La luz que existe en todas las cosas’

“En la vida, que a menudo rebosa de preguntas, preocupaciones, presiones y oportunidades, el amor de nuestro Salvador por nosotros individualmente y como Sus hijos del convenio, junto con Sus enseñanzas y leyes, son fuentes de ayuda diaria disponibles en las que podemos confiar como una ‘luz que brilla […], que ilumina [n]uestros ojos, y […] vivifica [n]uestro entendimiento’ (Doctrina y Convenios 88:11). Al buscar las bendiciones del Espíritu en nuestra vida, podremos, como enseñó Jacob, ver ‘las cosas como realmente son, y […] como realmente serán’ (Jacob 4:13)”.
— Hermana Tracy Y. Browning, segunda consejera de la presidencia general de la Primaria, conferencia general de octubre de 2022, “Ver más en cuanto a Jesucristo en nuestra vida”
“Antes de que ustedes recibieran el don del Espíritu Santo, tenían la luz de Cristo plantada en su alma, esa ‘luz que existe en todas las cosas, que da vida a todas las cosas’ (Doctrina y Convenios 88:13; véase también versículos 6-12), y que es la influencia para bien en el corazón de todas las personas que han vivido o vivirán. Esa luz les fue dada para protegerlos y enseñarles”.
— Presidente Jeffrey R. Holland, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2022, “No temas; cree solamente”
‘La medida de su creación’
“No nos embarcamos en la obra de Dios porque Dios nos necesite, sino porque necesitamos a Dios y a Sus bendiciones poderosas. … al participar, progresamos hacia ‘la medida de [nuestra] creación’ (Doctrina y Convenios 88:19). …
“Los llamamientos no determinan ni ratifican la dignidad o valor de una persona. Más bien, al trabajar con Dios en la forma en que Él nos pide, crecemos hacia la medida de nuestra propia creación”.
— Élder Steven D. Shumway, Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2025, “Participar para prepararse para el regreso de Cristo”
‘Para gozar de lo que están dispuestos a recibir’
“Después de la muerte, recibiremos aquello para lo que hayamos hecho méritos y ‘gozar[emos] [solo] de lo que est[emos] dispuestos a recibir’ (Doctrina y Convenios 88:32) y nos daremos cuenta de que nuestro destino eterno depende de nuestras decisiones. Esto requiere que hagamos y guardemos convenios sagrados. Esta senda de los convenios es la manera en la que venimos a Cristo y se fundamenta en la verdad absoluta y en la ley eterna e invariable. No podemos crear nuestra propia senda y esperar los resultados prometidos por Dios. Esperar Sus bendiciones mientras no se siguen las leyes eternas sobre las cuales se basan es erróneo; es como pensar que podemos tocar una estufa caliente y ‘decidir’ no quemarnos. …
“El Padre Celestial ha prescrito una senda que conduce a los mejores resultados eternos. Somos libres de escoger, pero no podemos escoger las consecuencias de no seguir la senda revelada. El Señor ha dicho: ‘Aquello que traspasa una ley, y no se rige por la ley, antes procura ser una ley a sí mismo […], no puede ser santificado por la ley, ni por la misericordia, ni por la justicia ni por el juicio’(Doctrina y Convenios 88:35). No podemos desviarnos del plan de nuestro Padre Celestial y después culparlo de los resultados inferiores”.
— Élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2022, “Su naturaleza divina y destino eterno”
‘¿En qué se beneficia el hombre a quien se le confiere un don, si no lo recibe?’

“Me gustaría hablar de un don de verdad eterna que lo abarca todo y que sustenta nuestra capacidad de recibir todo lo demás que nuestro Padre desea otorgarnos; un don vital de conocimiento que, cuando se acepta plenamente y se recibe en lo profundo del alma, pone en contexto las alegrías y las dificultades de la vida, y nuestras preguntas sin respuesta: y ese don es que somos realmente hijos de Dios. …
“Pero si no se acepta, ni se abre ni se recibe este don inestimable de entendimiento —y toda la bondad, la paz y la esperanza que fluyen de él— ¡qué terrible pérdida para nosotros! ¡Qué tristeza para el Dador! ‘Porque, ¿en qué se beneficia el hombre a quien se le confiere un don, si no lo recibe? He aquí, ni se regocija con lo que le es dado, ni se regocija en aquel que le dio la dádiva’ (Doctrina y Convenios 88:33).
“Los invito a recibir, ya sea por primera vez o en una medida mayor que hasta ahora, la gloriosa comprensión de que verdaderamente son hijos amados de Dios. Ustedes deben desatar el lazo, romper el papel de regalo, abrir la caja y recibir activamente, con gratitud y humildad, una comprensión real y pura de esta verdad fundamental. El Santo Espíritu puede testificar a su corazón que efectivamente son hijos del Altísimo”.
— Élder Patrick Kearon, del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2025, “Reciban Su Don”
‘A todos los reinos se ha dado una ley’
“Sabemos por la revelación moderna que ‘[a] todos los reinos se ha dado una ley’ (Doctrina y Convenios 88:36). Es significativo que:
“‘[E]l que no es capaz de obedecer la ley de un reino celestial, no puede soportar una gloria celestial.
“‘Y el que no puede obedecer la ley de un reino terrestre, no puede soportar una gloria terrestre.
“‘Y el que no puede obedecer la ley de un reino telestial, no puede soportar una gloria telestial’ (Doctrina y Convenios 88:22-24).
“En otras palabras, las leyes que elijamos acatar en el amoroso plan de nuestro Padre Celestial determinan el reino de gloria que recibamos en el Juicio Final. Bajo ese plan hay múltiples reinos, de forma que todos sus hijos estén asignados a un reino en el cual puedan ‘morar’”.
— Presidente Dallin H. Oaks, primer consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de abril de 2022, “El amor divino en el plan del Padre”
‘La luz se allega a la luz’
“‘La luz se allega a la luz’, ‘la verdad abraza a la verdad’ (Doctrina y Convenios 88:40). La realidad y el poder de un rayo de testimonio se refuerzan y se combinan con los de otro, y luego con los de otro, y con los de otro más. Línea por línea, precepto por precepto, un rayo aquí y un rayo allá —un pequeño y atesorado momento espiritual a la vez—, crece dentro de nosotros un núcleo de experiencias espirituales llenas de luz. Tal vez ningún rayo por sí solo sea lo suficientemente fuerte o lo suficientemente brillante como para constituir un testimonio completo, pero reunidos pueden convertirse en una luz que la oscuridad de la duda no puede doblegar”.
— Élder Alexander Dushku, Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2024, “Columnas y rayos”
‘Allegaos a mí’

“Esta es Su invitación para nosotros: ‘Allegaos a mí, y yo me allegaré a vosotros; buscadme diligentemente, y me hallaréis; pedid, y recibiréis; llamad, y se os abrirá’ (Doctrina y Convenios 88:63).
“Hay momentos en los que nos sentimos cerca del Salvador Jesucristo. Sin embargo, a veces, durante nuestras pruebas terrenales, sentimos cierta distancia de Él y deseamos una confirmación de que Él sabe lo que hay en nuestro corazón y nos ama individualmente.
“La invitación del Salvador incluye la manera de sentir esa confirmación. Acérquense a Él recordándolo siempre. Búsquenlo con diligencia mediante el estudio de las Escrituras. Pídanle al Padre Celestial, por medio de la oración sincera, poder sentirse más cerca de Su Hijo Amado”.
— Presidente Henry B. Eyring, segundo consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de abril de 2025, “Allegaos a mí”
“Sientan ese impulso, la tristeza según Dios que los vuelve hacia su Salvador, y observen cómo Su gracia entra en su vida y en la vida de sus seres queridos. Les prometo que en el momento en que le llevemos con valentía un corazón quebrantado, Él estará allí de inmediato (véase Alma 34:31; Doctrina y Convenios 88:63)”.
— Hermana Tamara W. Runia, primera consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, conferencia general de abril de 2025, “Su arrepentimiento no es una carga para Jesucristo, sino que intensifica Su gozo”
“Las etapas de nuestra vida pueden llevarnos a lugares inesperados e indeseables. Si el pecado los ha llevado allí, corran la cortina de oscuridad y comiencen ahora mismo a acercarse humildemente a su Padre Celestial con un corazón quebrantado y un espíritu contrito y arrepiéntanse. Él escuchará su oración ferviente. Con valor este día, ‘[a]llegaos a [Él], y [Él se allegará] a vosotros’ (Doctrina y Convenios 88:63). Nunca están fuera del alcance del poder sanador de la expiación de Jesucristo”.
— Élder Timothy J. Dyches, entonces Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2021, “La luz se allega a la luz”
‘Para que seáis más perfectamente instruidos’
“Lo más importante es lo que hacemos cuando nos congregamos en el día del Señor. Desde luego, nos vestimos lo mejor que podamos de acuerdo con nuestros medios, no de forma extravagante, sino modesta, de un modo que indique nuestro respeto y reverencia por la Deidad. De igual manera, nuestra conducta es reverente y respetuosa. Adoramos al unirnos en oración; adoramos al cantar himnos (no solo al oírlos, sino al cantarlos); adoramos al instruirnos y aprender unos de otros. … No nos reunimos para entretener ni para que se nos entretenga —como, por ejemplo, por medio de una banda musical—, sino para recordarlo a Él y ser “más perfectamente instruidos” en Su Evangelio (Doctrina y Convenios 88:78)”.
— Élder D. Todd Christofferson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2025, “La adoración”
‘Y todas las cosas estarán en conmoción’

“Los profetas previeron nuestros días en los que habría guerras y rumores de guerras, y cuando toda la tierra estaría en conmoción (véase Doctrina y Convenios 88:91). Como seguidores de Jesucristo, suplicamos a los líderes de las naciones que encuentren soluciones pacíficas a sus diferencias. Hacemos un llamado a las personas de todo el mundo para que oren por los necesitados, para que hagan lo que puedan por ayudar a los afligidos y para que busquen la ayuda del Señor para poner fin a cualquier conflicto grave”.
— Presidente Russell M. Nelson, conferencia general de abril de 2022, “Predicar el Evangelio de paz”
“En Doctrina y Convenios, el Salvador dijo: ‘Y todas las cosas estarán en conmoción, […] porque el temor vendrá sobre todo pueblo’ (Doctrina y Convenios 88:91).
“Sin duda, vivimos en una época en la que las cosas están en conmoción. Muchas personas temen el futuro y muchos corazones se han apartado de su fe en Dios y en Su Hijo, Jesucristo.
“Las noticias están llenas de relatos de violencia. La denigración moral se publica en línea. Se han vandalizado cementerios, iglesias, mezquitas, sinagogas y santuarios religiosos. … Los reveses económicos han supuesto un desafío para muchos, sobre todo para los hijos más vulnerables de nuestro Padre Celestial.
“Hemos visto a personas que ejercen con vehemencia su derecho a la protesta pacífica, y también hemos visto a masas enfurecidas que causan disturbios. Al mismo tiempo, seguimos viendo conflictos por todo el mundo.
“A menudo pienso en aquellos de ustedes que sufren, que están preocupados, que sienten temor o se sienten solos. Le aseguro a cada uno que el Señor los conoce, que está al tanto de sus preocupaciones y de su angustia, y que los ama, de una manera entrañable, personal, profunda y para siempre”.
— El difunto presidente M. Russell Ballard, entonces presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2020, “Velad, pues, orando en todo tiempo”
‘Toda rodilla se doblará’

“Sabemos que en los últimos días ‘toda rodilla se doblará, y toda lengua confesará’ que Jesús es el Cristo (Mosíah 27:31; véase también Doctrina y Convenios 88:104). Ruego que ese testimonio se convierta en una experiencia normal y natural para nosotros ahora mismo, que aprovechemos cada oportunidad para testificar con gozo: ¡Jesucristo vive!”
— Hermana Bonnie H. Cordon (en inglés), entonces presidenta general de las Mujeres Jóvenes, conferencia general de abril de 2023, “Nunca dejen pasar la oportunidad de testificar de Cristo”
‘Buscad conocimiento, tanto por el estudio como por la fe’
“Vemos que el Señor apresura las oportunidades educativas para nuestros miembros e incluso para los que no son de nuestra fe en todo el mundo. Una de las cosas que nos distingue como Iglesia es nuestro énfasis en la educación académica. En los primeros días de la Restauración, el Señor mandó ‘busca[r] conocimiento, tanto por el estudio como por la fe’ (Doctrina y Convenios 88:118). Aquello está sucediendo hoy en día y es digno de un resonante ‘¡hurra!’”.
— Élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2025, “Ante nuestros ojos”
“El Señor nos enseñó la forma de aumentar la fe al buscar ‘conocimiento, tanto por el estudio como por la fe’ (Doctrina y Convenios 88:118). Fortalecemos nuestra fe en Jesucristo al esforzarnos por cumplir Sus mandamientos y ‘recordarle siempre’ (Moroni 4:3) . Además, nuestra fe aumenta cada vez que ejercemos la fe en Él. Eso es lo que significa obtener conocimiento por la fe”.
— Presidente Russell M. Nelson, conferencia general de octubre de 2020, “Acoger el futuro con fe”

