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‘Ven, sígueme’ del 23 al 29 de marzo: ¿Qué han dicho los líderes de la Iglesia sobre Éxodo 1-6?

La guía de estudio de esta semana incluye el relato de cuando el Señor le habla a Moisés desde la zarza ardiente

El audio del artículo solo está disponible en inglés.

La guía de esta semana de “Ven, sígueme” abarca Éxodo 1-6, e incluye el relato del rescate de Moisés cuando era un bebé y el episodio en que el Señor le habla desde la zarza ardiente.

A continuación, se presentan algunas citas de líderes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y de eruditos, tanto del pasado como del presente relacionadas con estos capítulos de las Escrituras.

Éxodo 1

“Hace miles de años, los capataces egipcios afligían a los israelitas con cargas pesadas. Sin embargo, la Biblia registra: ‘cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían’ (Éxodo 1:12). …

“Con las bendiciones de Dios, lo que parecen ser adversidades pueden convertirse en bendiciones para Sus hijos fieles”.

Presidente Dallin H. Oaks, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, en su devocional de enero de 1995 en la Universidad Brigham Young, “Adversidad” (en inglés)

“En el libro de Éxodo, un hombre y una mujer se casaron y, actuando con fe, tuvieron un hijo varón. En la puerta de la casa no hubo ningún cartel de bienvenida para anunciar su nacimiento; lo escondieron porque Faraón había dado la orden de que todo varón israelita recién nacido sería ‘echado al río’ (Éxodo 1:22). Ustedes saben el resto de la historia: el bebé al que con ternura se colocó en la cesta hecha de juncos, que fue echado al río, a quien su hermana vigiló con detenimiento, quien fue encontrado por la hija de Faraón, a quien lo cuidó su propia madre, como nodriza. El niño fue devuelto a la hija de Faraón, quien lo adoptó como su propio hijo y al que dio el nombre de Moisés. …

“En ‘el mejor de los tiempos [y]… [en] el peor de los tiempos’ (Charles Dickens, ‘Historias de dos ciudades’), los verdaderos santos de Dios, actuando con fe, nunca han olvidado, desechado ni descuidado ‘el mandamiento de Dios… de multiplicarse y henchir la tierra’ (‘La familia: Una proclamación para el mundo’). Vamos adelante con fe, reconociendo de nuevo que la decisión de cuántos hijos tener y cuándo tenerlos es asunto entre el esposo, la esposa y el Señor. En este asunto no debemos juzgarnos unos a otros”.

Élder Neil L. Andersen del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2011, “Los hijos

Éxodo 2

“Cuando Moisés nació, Faraón había decretado que todo niño varón hebreo en Egipto fuera arrojado al río, pero los padres de Moisés tomaron muy en serio su deber como tales. …

“Cuando Moisés llegó a una edad en la que ya no lo podían ocultar, su madre, Jocabed, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea y colocó a su hijo en ella. Entonces la guio río abajo, hacia un lugar seguro, donde la hija del faraón tomaba sus baños.

“Sin dejar nada librado al azar, Jocabed también envió una ayuda inspirada, a su hija María, para ver lo que acontecía. Cuando la hija del faraón, la princesa, encontró al pequeño, María valientemente se ofreció para llamar a una nodriza hebrea. La nodriza era Jocabed, la madre de Moisés (véase Éxodo 2:3-10). …

“Al igual que lo hizo Jocabed, criamos a nuestras familias en un mundo perverso y hostil, un mundo tan peligroso como lo eran las cortes de Egipto que gobernaba Faraón. Pero, al igual que Jocabed, también nosotros entretejemos una arquilla o cesta protectora alrededor de nuestros hijos, a la que llamamos ‘familia’, y les guiamos por lugares seguros donde nuestras enseñanzas se ven reafirmadas en el hogar y en la Iglesia. …

“En el transcurso de la vida, en los momentos en los que nuestros hijos se encuentren separados de nosotros, el Señor proporciona ‘Marías’ inspiradas para que velen por ellos, personas tales como los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares, maestros, parientes y amigos dignos. Algunas veces el Espíritu nos indica a los padres que debemos buscar ayuda especial fuera del círculo inmediato, tales como médicos y terapeutas especializados. El Espíritu nos hará saber en qué casos hacerlo y la manera en que tal ayuda deberá conseguirse”.

— El fallecido élder Robert D. Hales, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2004, “Con todo el sentimiento de un tierno padre: Un mensaje de esperanza para las familias

"Fe en la orilla del agua" es de Anne Marie Oborn.
"Fe en la orilla del agua" es de Anne Marie Oborn. | The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints

Éxodo 3

“En el libro de Éxodo, viajamos con Moisés a las laderas del monte Horeb al apartarse él de sus preocupaciones cotidianas —algo que todos deberíamos estar dispuestos a hacer— para ver la zarza ardiente que no se consumía. Al acercarse, ‘lo llamó Dios de en medio de la zarza y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y [Dios] dijo: […] Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás tierra santa es’ (Éxodo 3:4-5). Con gran reverencia, humildad y asombro, Moisés se quitó el calzado y se preparó para escuchar la palabra del Señor y sentir Su santa presencia.

“Esa sagrada epifanía en el monte fue una experiencia llena de reverencia asombrosa; conectó a Moisés con su identidad divina y fue, de hecho, un elemento clave de su transformación de humilde pastor a poderoso profeta, lo cual lo llevó a recorrer un nuevo camino en la vida. De manera similar, cada uno de nosotros puede transformar el discipulado en un modelo más elevado de espiritualidad al hacer de la virtud de la reverencia una parte sagrada de nuestro carácter espiritual”.

Élder Ulisses Soares del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2025, “Reverencia por las cosas sagradas

“Piensen en la ocasión en que Moisés subió al monte Horeb y el Señor Jehová apareció ante él en una zarza ardiente. Dios le dijo: ‘Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás tierra santa es (Éxodo 3:5).

“El quitarse los zapatos en la puerta del templo implica despojarse de los deseos o placeres mundanos que nos distraen de nuestro crecimiento espiritual, dejar de lado aquellas cosas que nos desvían de nuestra preciada vida terrenal, elevarnos por encima de un comportamiento contencioso y dedicar tiempo a ser santos”.

Élder Ronald A. Rasband del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2020 (en inglés), “Recomendados al Señor

“Así que ésa es la carga de los que son llamados a llevar el mensaje mesiánico. Además de enseñar, alentar y animar a la gente (que es la parte agradable del discipulado), de vez en cuando a esos mismos mensajeros se los llama a preocuparse, a amonestar y a veces simplemente a llorar (que es la parte dolorosa del discipulado). Ellos saben muy bien que el camino que conduce a la tierra prometida que ‘fluye leche y miel’ (Éxodo 3:8), pasa necesariamente por el monte Sinaí, de donde proviene un caudal de mandamientos en cuanto a lo que debemos hacer y lo que no debemos hacer (Éxodo 20:3-17)”.

— El fallecido presidente Jeffrey R. Holland, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, de abril de 2014 conferencia general, “El costo —y las bendiciones— del discipulado

“El templo es la Casa del Señor. Él indica las condiciones bajo las cuales se puede usar, las ordenanzas que se deben administrar y las normas que nos califican para entrar y participar de la adoración en el templo.

“El Señor le dijo a Moisés: ‘Quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es’ (Éxodo 3:5)”.

— Hermana Silvia H. Allred, en aquel entonces la primera consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de octubre de 2008, “Templos santos, convenios sagrados

“Jesús era Jehová. Este título sagrado se menciona solamente cuatro veces en la versión del Rey Jacobo de la Biblia (véase Éxodo 6:3; Salmos 83:18; Isaías 12:2, 26:4). … El nombre Jehová deriva de la palabra hebrea ‘hayah’, que significa ‘ser’ o ‘existir’. Una forma de la palabra ‘hayah’ del texto hebreo del Antiguo Testamento se tradujo al inglés como ‘YO SOY’ (Éxodo 3:14). … Escuchen este fascinante diálogo registrado en el Antiguo Testamento. Moisés acababa de recibir un llamamiento divino que no había solicitado —la misión de sacar al pueblo de Israel de la esclavitud. La escena tiene lugar en la cima del Monte Sinaí:

“Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a faraón saque de Egipto a los hijos de Israel?’ … [Sin duda Moisés se sintió inadecuado para su llamamiento, al igual que nosotros nos sentimos cuando se nos asigna una tarea difícil].

“‘Y dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; si ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les responderé?

“‘Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros.

“‘Y además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre, y con él se hará memoria de mí por todos los siglos’ (Éxodo 3:11, 13-15).

“De esta manera, Jehová le dio a conocer a Moisés el nombre que, con humildad y modestia, había elegido para identificarse en su existencia premortal: YO SOY”.

— El fallecido presidente Russell M. Nelson, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, en su devocional de febrero de 1992 en la Universidad Brigham Young, “Jesús el Cristo — nuestro Maestro y mucho más” (en inglés)

Éxodo 4

"Moisés y Aarón hablan al pueblo" es de James J. Tissot.
"Moisés y Aarón hablan al pueblo" es de James J. Tissot. | The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints

“Incluso hasta podrían ver sus faltas personales y desearían exclamar como Moisés: ‘¡Ay, Señor! Yo no soy hombre de fácil palabra […] porque soy tardo en el habla y torpe de lengua’ (Éxodo 4:10).

“Si algunos de ustedes, amados y poderosos hombres y mujeres jóvenes, piensan algo así en este momento, recuerden lo que el Señor ha respondido … Y Él promete: ‘Ahora pues, ve, que yo estaré en tu boca, y te enseñaré lo que has de decir’ (Éxodo 4:12)”.

Élder Aroldo B. Cavalcante, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2024, “El viento no dejó de soplar

“Esa parece ser la manera en que el Señor lleva a cabo Su obra a lo largo de la historia. Él siempre se vale de lo pequeño y débil del mundo para cumplir Sus gloriosos propósitos. …

“Moisés dudó de sí mismo porque era ‘tardo en el habla’ (Éxodo 4:10). … El Señor a menudo logra más con quienes se sienten menos preparados”.

Presidente Dieter F. Uchtdorf, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, en su devocional de agosto de 2021 en la Universidad Brigham Young, “Cinco mensajes que todos los hijos de Dios deben oír” (en inglés)

“Al ir al rescate, Dios nos da poder, ánimo y bendiciones. Cuando Él mandó a Moisés que rescatara a los hijos de Israel, Moisés sintió temor, tal como muchos de nosotros. Moisés se excusó diciendo: ‘… Yo no soy hombre de fácil palabra… porque soy tardo en el habla y torpe de lengua’ (Éxodo 4:10).

“El Señor tranquilizó a Moisés diciendo:

“‘… ¿Quién dio la boca al hombre?… ¿No soy yo, Jehová?

“‘Ahora pues, ve, que yo estaré en tu boca, y te enseñaré lo que has de decir’ (Éxodo 4:11-12).

“En efecto, el Señor dijo a Moisés, ‘¡Puedes hacerlo!’. ¿Y saben qué? ¡Nosotros también podemos!”

— Élder Mervyn B. Arnold, en aquel entonces a Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2016, “Al rescate: ¡Podemos hacerlo!

Éxodo 5

“Los profetas, al igual que los pensadores seculares que abogan por la emancipación, han denunciado el trabajo arduo, ingrato y sin sentido. Sin embargo, desde una perspectiva eterna, el trabajo en sí mismo posee un elevado valor: es una necesidad espiritual para el ser humano, aunque las condiciones laborales insensatas y poco dignas son, sin duda un asunto que se debe abordar. Aún hoy existen algunas situaciones similares a las condiciones de trabajo que enfrentaron Moisés y el antiguo Israel cuando el faraón impuso cuotas de producción sin proporcionar la paja necesaria para fabricar ladrillos (véase Éxodo 5).

“Aun así, el secularismo parece simplemente otorgar mayor valor al ocio. Aunque todos necesitamos algo de tiempo libre, el secularismo con frecuencia intenta reducir la necesidad de trabajar sin mostrar la misma preocupación por el uso que se debe dar a ese tiempo libre”.

— El fallecido Élder Neal A. Maxwell, en aquel entonces un asistente del Consejo de los Doce, en el artículo de la revista Ensign de octubre de 1974, “El eternalismo frente al secularismo” (en inglés)

Éxodo 6

“Podemos echar sobre el Señor nuestras preocupaciones porque, mediante los angustiosos sucesos de Getsemaní y el Calvario, Jesús ya conoce nuestros pecados, enfermedades y dolores. ¡Él puede llevarlos sobre sí ahora porque ya los sufrió antes con éxito!

“Sí, las creaciones de Dios están extendidas, ¡pero también lo está su brazo redentor (véase Éxodo 6:6).

“Aquel que siempre ‘está allí’ es también perfecto en su amor”

— El fallecido Élder Neal A. Maxwell, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 1987, “‘Y Tú todavía estás allí’

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"La madre de Moisés" es de Simeon Solomon. | The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints
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