La guía de estudio de “Ven, sígueme” de esta semana abarca Isaías 1-12, lo cual incluye la promesa del Señor de “aunque [nuestros] pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos” (Isaías 1:18).
A continuación, se presentan algunas citas de líderes actuales y del pasado de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sobre estos capítulos de las Escrituras.
Isaías 1
“Cuando nos arrepentimos, el Señor nos asegura que nuestros pecados, incluso nuestros hechos y deseos, serán limpiados, y que nuestro misericordioso juez final ‘no los rec[ordará] más’ (Doctrina y Convenios 58:42; véanse también Isaías 1:18; Jeremías 31:34; Hebreos 8:12; Alma 41:6; Helamán 14:18–19). Limpios mediante el arrepentimiento, podemos cualificar para la vida eterna …”.
— Presidente Dallin H. Oaks, en aquel entonces primer consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de abril de 2019, “Limpios mediante el arrepentimiento”
“El tinte escarlata del Antiguo Testamento no solo era de un color muy vivo sino además inalterable, lo que significa que su vivo color se fijaba a la lana y no se desteñía sin importar cuántas veces se la lavara. Satanás usa ese razonamiento para derrotarnos: la lana blanca teñida de escarlata nunca puede volver a ser blanca, pero … el milagro de la gracia [de Jesucristo] es que, cuando nos arrepentimos de nuestros pecados, Su sangre escarlata nos devuelve la pureza. No es lógico, pero sin embargo es cierto.
“‘… [A]unque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana’ (Isaías 1:18). … En esencia: Ven, razonemos juntos; has cometido errores; todos fallan alguna vez; ven a mí y arrepiéntete; no recordaré más el pecado; puedes volver a estar bien; tengo una obra para ti. Cristo emblanquece la lana”.
— Hermana Sharon Eubank, en aquel entonces primera consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de abril de 2019, “Cristo: La luz que resplandece en las tinieblas”
“Dado que Dios utiliza en las Escrituras la enfermedad como una metáfora del pecado, cabe preguntarse: ‘¿Cómo reacciona Jesucristo cuando afronta nuestras enfermedades metafóricas: nuestros pecados?’. ¿[C]ómo es capaz de mirarnos, imperfectos como somos, sin retroceder horrorizado e indignado?
“La respuesta es clara y sencilla. Como es el Buen Pastor, Jesucristo ve la enfermedad de Sus ovejas como una dolencia que necesita tratamiento, atención y compasión. Este pastor, nuestro Buen Pastor, siente gozo al ver que Sus ovejas enfermas progresan hacia la sanación. … Si bien se representó al Israel apóstata como consumido por ‘heridas, y moretones y llagas’ pecaminosas (Isaías 1:6), el Salvador alentó, exhortó y prometió la curación”.
— Élder Dale G. Renlund del Cuórum de los Doce Apóstoles, de abril de 2017 conferencia general, “Nuestro Buen Pastor”
Isaías 2
“Disfruto mucho de este simbolismo de las montañas como evidencia de la certeza del amor de Dios. Ese poderoso simbolismo se entreteje en los relatos de aquellos que acuden a los montes para recibir revelación y en la descripción de Isaías de que el ‘monte de la casa de Jehová’ está ‘[establecido] como cabeza de los montes’ (Isaías 2:2). La Casa del Señor es el hogar de nuestros convenios más preciados y un lugar para que todos nos apartemos y nos adentremos profundamente en la evidencia del amor de nuestro Padre por nosotros”.
— Élder Karl D. Hirst, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2024, “El favorito de Dios”
“A medida que procuren y apliquen de manera apropiada el espíritu de revelación, les prometo que “camin[arán] a la luz de Jehová” (Isaías 2:5; 2 Nefi 12:5). A veces el espíritu de revelación actuará de manera inmediata e intensa; otras, de manera sutil y gradual, y con frecuencia de forma tan delicada que tal vez no lo reconozcamos conscientemente; pero sin importar el modelo mediante el cual se reciba esa bendición, la luz que proporciona iluminará y ensanchará su alma, iluminará su entendimiento (véase Alma 5:7; 32:28), y los dirigirá y los protegerá a ustedes y a su familia”.
— Élder David A. Bednar del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2011, “El espíritu de revelación”
Isaías 3
“A lo largo de la historia, la pobreza ha sido uno de los mayores y más extendidos problemas de la humanidad. Su costo más evidente suele ser físico, pero el daño espiritual y emocional que genera podría ser aún más debilitador. En todo caso, el llamado más persistente que jamás haya hecho el gran Redentor es el de sumarnos a Él para levantar esa carga de las personas. Siendo Jehová, dijo que juzgaría duramente a la casa de Israel porque ‘el despojo del [necesitado] está en vuestras casas’. ‘¿Qué intentáis’, clamó, ‘vosotros que trituráis a mi pueblo y moléis la cara de los pobres?’ (Isaías 3:14-15)”.
— El fallecido presidente Jeffrey R. Holland, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2014, “¿No somos todos mendigos?”
Isaías 4
“Cuando yo era niño, a menudo, mientras nos encontrábamos sentados alrededor de la mesa del comedor, mi padre dirigía a nuestra familia en conversaciones sobre el Evangelio. Sólo con la perspectiva de los años entiendo hoy día lo que contribuyeron a mi propio testimonio esas horas reunidos nosotros en familia. Me regocijo en la profecía de Isaías de que llegará el tiempo en que ‘…sobre toda la morada del monte de Sión’ habrá una ‘nube… de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas…’ (Isaías 4:5), cuando el Espíritu de Dios morará en los hogares de Su pueblo continuamente”.
— El fallecido élder Bruce D. Porter (en inglés), en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2001, “La edificación del reino”
Isaías 5
“Para mí, los guepardos son criaturas elegantes, atractivas y cautivadoras. Su pelaje, de color amarillento a blanco grisáceo con manchas negras, actúa como un hermoso disfraz que los hace casi invisibles mientras acechan a sus presas en las praderas africanas.
“De manera similar, las ideas y acciones espiritualmente peligrosas a menudo pueden parecer atractivas, deseables o placenteras. Por lo tanto, en nuestro mundo actual, cada uno de nosotros debe ser consciente del mal engañoso que pretende ser bueno. Como Isaías advirtió: ‘¡Ay de los que a lo malo llaman bueno, y a lo bueno, malo; que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!’ (Isaías 5:20)”.
— Élder David A. Bednar del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2019, “Continuamente prontos para orar”
“Un número cada vez mayor de personas que controlan o establecen la opinión pública y sus seguidores niegan la existencia del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob y sólo veneran a los dioses del mundo. Muchas personas en posiciones de poder e influencia niegan lo bueno y lo malo, según ha sido definido por decreto divino. Aun entre aquellos que profesan creer en lo bueno y lo malo, hay quienes ‘a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo’ (Isaías 5:20; 2 Nefi 15:20). Muchos también niegan la responsabilidad individual y practican la dependencia en los demás procurando, como las vírgenes insensatas, vivir de cosas prestadas y de la luz prestada.
“Todo esto es doloroso a la vista de nuestro Padre Celestial que ama a todos Sus hijos y que prohíbe toda práctica que impida a cualquiera regresar a Su presencia”.
— Presidente Dallin H. Oaks, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2004, “La preparación para la Segunda Venida”
Isaías 6
“Hermanos y hermanas, por medio de su ministerio, donaciones, tiempo y amor, ustedes han sido la respuesta a muchas oraciones. Y todavía hay muchísimo más por hacer. Como miembros bautizados de la Iglesia, estamos bajo convenio de cuidar a quienes están necesitados. Nuestros esfuerzos individuales no necesariamente requieren dinero o lugares muy lejanos; requieren la guía del Espíritu Santo y un corazón dispuesto a decirle al Señor: ‘Heme aquí, envíame a mí’. (Isaías 6:8)”.
— Hermana Sharon Eubank, en aquel entonces primera consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de octubre de 2021, “Ruego que Él nos utilice”
Isaías 7
“… [M]i consejo esta tarde es que nos elevemos por encima de cualquier justificación que nos impida tomar decisiones correctas, especialmente acerca de servir a Jesucristo. En Isaías se nos enseña que debemos ‘…desechar lo malo y escoger lo bueno’ (Isaías 7:15). Creo que es de singular importancia en nuestros días, cuando Satanás enfurece los corazones de los hijos de los hombres de tantas maneras nuevas y sutiles, que tomemos nuestras decisiones y opciones con detenimiento, de acuerdo con las metas y los objetivos que profesamos vivir. Debemos comprometernos indiscutiblemente a vivir los mandamientos y adherirnos estrictamente a los convenios sagrados”.
— Élder Quentin L. Cook del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2014, “Elijan sabiamente”
Isaías 8
“Mis queridos hermanos y hermanas, cuando les sobrevengan en la vida el dolor, pruebas y tribulaciones, acérquense al Salvador. ‘Esperaré a Jehová… en él confiaré’ (Isaías 8.17; 2 Nefi 18:17). … La curación viene en el tiempo del Señor y según la manera del Señor; sean pacientes.
“Nuestro Salvador espera que vengamos a Él por medio del estudio de las Escrituras, de la meditación y de la oración a nuestro Padre Celestial. El superar la adversidad trae consigo grandes bendiciones e importantes lecciones. Al ser fortalecidos y sanados, quedamos en condiciones de socorrer y fortalecer a los demás con nuestra fe. Que seamos instrumentos en las manos del Señor para ser una bendición en la vida de las personas que padecen dolor”.
— El fallecido Élder Robert D. Hales, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 1998, “La curación del alma y del cuerpo”
Isaías 9
“Roguemos a nuestro Padre Celestial que llene nuestro corazón con más caridad, especialmente por aquellos que son difíciles de amar, ya que la caridad es un don de nuestro Padre Celestial para los verdaderos seguidores de Jesucristo. El Salvador es el Príncipe de Paz (véase Isaías 9:6). Nosotros debemos ser Sus instrumentos para lograr la paz”.
— El fallecido presidente Russell M. Nelson, en aquel entonces el presidente de la Church, conferencia general de abril de 2025, “Confianza en la presencia de Dios”
“Estoy aquí para testificar que Jesucristo da luz a los que están en tinieblas (véase Isaías 9:2). Así que, en esos días en los que sientan esa voz que les dice que se oculten, que deberían esconderse solos en un cuarto oscuro, ¡los invito a ser valientes y a creer a Cristo! Caminen y enciendan la Luz: nuestro Fulgor perfecto de esperanza”.
— Hermana Tamara W. Runia, primera consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, conferencia general de abril de 2025, “Su arrepentimiento no es una carga para Jesucristo, sino que intensifica Su gozo”
Isaías 10

“Sin demorar testifico en cuanto a la realidad y grandiosidad de nuestro Dios, de Su bondad y gracia, de Su justicia y misericordia, de la veracidad de su evangelio, del poder de Su sacerdocio y la autenticidad del llamamiento de Sus videntes de los últimos días. … [R]reconozco que cualquier cosa que logre será en virtud del poder, la gracia y el don de Dios. Según las palabras de Isaías, no soy el hacha que ‘se jactará … contra el que con ella corta’, no soy la sierra que ‘se exaltará… contra el que la mueve’. (Véase Isaías 10:15)”.
— Presidente D. Todd Christofferson, en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 1993, “Sé en quien he confiado”
Isaías 11
“En las Escrituras aprendemos que el tronco de Isaí es una metáfora del Mesías, Jesucristo, de quien se profetizó que provendría del linaje de Isaí, el padre del rey David (véase Isaías 11:1). Así como el etileno debilita la conexión del tallo de las cerezas maduras, la desobediencia, las dudas y los temores pueden debilitar nuestra conexión con el tronco de Isaí, es decir, Jesucristo, ocasionando que seamos fácilmente sacudidos y desprendidos de Él. Por muy fieles que seamos, debemos velar para que no se debilite nuestra conexión con Jesucristo”.
— Élder Kelly R. Johnson, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2025, “Reconciliaos con Dios”
Isaías 12
“… Los invito a sentir más gozo en su vida: gozo en el conocimiento de que la Expiación de Jesucristo es verdadera; gozo en la capacidad, disposición y deseo de perdonar del Salvador; y gozo al elegir arrepentirse. Sigamos la instrucción del Salvador de ‘… [sacar] aguas con gozo de las fuentes de la salvación’ (Isaías 12:3). Es mi ruego que elijamos arrepentirnos, abandonar nuestros pecados, cambiar completamente el corazón y la voluntad para seguir a nuestro Salvador”.
— Élder Dale G. Renlund del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2016, “El arrepentimiento: Una gozosa elección”

