La guía de estudio de “Ven, sígueme” de esta semana abarca los Salmos 102-103, 110, 116-119, 127-128, 135-139 y 146-150, lo cual incluye una descripción de las enseñanzas del Salvador como “lámpara es a mis pies y luz a mi camino” (Salmo 119:105).
A continuación, se presentan algunas citas de líderes pasados y presentes, eruditos y publicaciones de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sobre estos capítulos de las Escrituras.
Salmo 102
“Por boca de un antiguo profeta, y de los labios de alguien que vivió hace 3000 años, el Señor nos envió un mensaje. El santo varón de la antigüedad, que habló bajo la influencia del Espíritu Santo, pronunció estas palabras: ‘Se escribirá esto para la generación venidera’; va dirigido al ‘pueblo que será creado’, a un pueblo que ‘alabará a Jehová’ (Salmo 102:18).
“Nosotros somos ese pueblo, un pueblo que recibe revelación nuevamente, un pueblo al que Dios ha dado de nuevo la plenitud de Su evangelio sempiterno y, como consecuencia, alabamos Su santo nombre para siempre”.
— El fallecido élder Bruce R. McConkie, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles; conferencia general de abril de 1977: “Venid: que Israel construya Sion” (en inglés)
Salmo 103
“Por último, ¿cómo pienso que pueden llegar a ser grandes mujeres? Deben cultivar y utilizar generosamente sus nobles instintos femeninos de amor y misericordia, primero con su familia y después con los demás. Ruego que siempre tengan hambre y sed de justicia dentro del marco del Evangelio revelado de Jesucristo. Que tengan una perspectiva eterna al efectuar la causa angelical de hacer el bien, de manera tal que no sólo las convierta en grandes mujeres, sino que finalmente lleguen a ser reinas en las eternidades. Ruego al Señor que bendiga a cada una de ustedes, estimadas jóvenes hermanas, para que sean, tal como dijo el salmista, ‘sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto’ (Salmo 103:20)”.
— El fallecido presidente James E. Faust, entonces segundo consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de abril de 1998, “Cuán cerca de los Ángeles”
Salmo 110
“El Señor jura en Su propio nombre, pues no hay nadie más grande por quien pueda jurar, que todo aquel que guarde el convenio establecido en relación con el Sacerdocio de Melquisedec heredará, recibirá y poseerá todas las cosas en Su reino eterno y será coheredero con aquel Señor que es Su Unigénito.
“Dios juró que Cristo sería exaltado, y jura de nuevo, en el momento en que cada uno de nosotros recibe el Sacerdocio de Melquisedec, que tendremos una exaltación semejante si somos verdaderos y fieles en todas las cosas.
“Hablando en términos mesiánicos del Señor Jesús, David dijo: ‘Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec’ (Salmo 110:4)”.
— El fallecido élder Bruce R. McConkie, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 1982, “La doctrina del sacerdocio” (en inglés).
Salmo 116
“Las Escrituras enseñan que la muerte es esencial para la felicidad… Nuestra perspectiva limitada se extendería si pudiéramos ver la reunión del otro lado del velo cuando las puertas de la muerte se abren para los que regresan al hogar. Tal fue la visión del salmista que escribió: ‘Estimada ante los ojos de Jehová es la muerte de sus santos’ (Salmo 116:15).
— El fallecido presidente Russell M. Nelson, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 1992, “Las puertas de la muerte”
Salmo 117
“El Señor nos ha enseñado en las Escrituras que ‘la verdad es el conocimiento de las cosas como son, como eran y como han de ser’ (Doctrina y Convenios 93:24). Esta ‘no fue creada ni hecha’ (Doctrina y Convenios 93:29) y ‘no tiene fin’ (Doctrina y Convenios 88:66; véase también el Salmo 117:2). La verdad es absoluta, fija e inmutable. En otras palabras, la verdad es eterna”.
— Élder John C. Pingree Jr., Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2023, “Verdad eterna”
Salmo 118

No debemos esperar hasta alcanzar un punto futuro para ser felices únicamente para descubrir que la felicidad ¡ya estaba a nuestra disposición — todo el tiempo. El propósito de la vida no es valorarla sólo en retrospectiva. ‘Éste es el día que hizo Jehová, …’ escribió el salmista. ‘Regocijémonos y alegrémonos]en él’ (Salmo 118:24).
Hermanos y hermanas, más allá de nuestras circunstancias, sean cuales sean nuestros desafíos o pruebas, todos los días hay algo para apreciar y valorar. Cada día hay algo que puede causarnos gratitud y gozo si tan sólo lo vemos y apreciamos”.
— Presidente Dieter F. Uchtdorf, entonces segundo consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de octubre de 2012, “Lamentos y resoluciones”
“Debemos tener fe en nosotros mismos y en la capacidad que nuestro Padre Celestial tiene para bendecirnos y guiarnos en nuestros esfuerzos. Hace muchos años, el autor de un salmo escribió una bella verdad: ‘Mejor es confiar en Jehová que confiar en el hombre. Mejor es confiar en Jehová que confiar en príncipes’ (Salmos 118:8–9). En otras palabras, depositemos nuestra confianza en la capacidad que tiene el Señor para guiarnos. Como sabemos, las amistades pueden variar o cambiar, pero el Señor es constante”.
— El fallecido presidente Thomas S. Monson, entonces primer consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de octubre de 2007, “Un real sacerdocio”
Salmo 119
“El Salvador ha sido el mayor ejemplo del modo en que debemos reaccionar ante sucesos o situaciones potencialmente insultantes… Mediante el fortalecedor poder de la expiación de Jesucristo, ustedes y yo seremos bendecidos para evitar sentirnos ofendidos y triunfar sobre la ofensa. “Mucha paz tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo’ (Salmos 119:165)”.
— Élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2006, “Y no hay para ellos tropiezo”
“Podemos seguir una estrella al igual que los magos. “Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz a mi camino” (Salmos 119:105). Las Escrituras pueden alumbrar nuestro camino y nuestro testimonio puede ser una luz que emane de nuestro ser. Podríamos imaginar que las voces de nuestro amado Profeta y de sus siervos son como las voces de los ángeles que se escucharon entonces. Podemos arrodillarnos a los pies de nuestro Salvador tal como lo hicieron los pastores y los magos, con la diferencia de que nosotros lo hacemos al orar. Los presentes que ofrecemos son nuestro talento y nuestras habilidades. Podemos exclamar ‘Hosanna’ como el coro angelical y difundir las buenas nuevas mediante nuestro testimonio. Cada nuevo día nos brinda la oportunidad de obrar de acuerdo con lo que sabemos. Mediante las obras justas podemos venir a Él cada día de nuestra vida tal como si, calzados con sandalias, hubiésemos recorrido el sendero rocoso hacia Belén, apoyándonos en un bastón o llevando presentes”.
— La fallecida hermana Betty Jo N. Jepsen (en inglés), entonces primera consejera de la presidencia general de la Primaria, conferencia general de octubre de 1992, “Por vía de invitación”
Salmo 127
“Herencia de Jehová son [nuestros] hijos” (Salmos 127:3). Él ama y conoce a cada uno de ellos con un amor perfecto. Qué responsabilidad sagrada nos confiere el Padre Celestial como padres de asociarnos con Él para ayudar a sus espíritus escogidos a llegar a ser lo que él sabe que pueden llegar a ser”.
— Hermana Cheryl A. Esplin, entonces segunda consejera de la presidencia general de la Primaria, conferencia general de abril de 2012, “Enseñar a nuestros hijos a comprender”
“Dentro del Evangelio están las respuestas que el mundo necesita para resolver los problemas que hay a nuestro alrededor. Por medio del Evangelio de Jesucristo, tenemos el conocimiento y los medios para establecer hogares fuertes donde reinen la paz, el amor y la fe. No hace falta que lo hagamos solas. Los programas de la Iglesia pueden ayudarnos. También necesitamos la ayuda que nuestro Padre Celestial está deseoso de brindarnos. En Salmos 127:1 se nos advierte: “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican”.
— La fallecida hermana Virginia U. Jensen, entonces primera consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de octubre de 1999, “Superación personal, de la familia y del hogar”
Salmo 128

“Jesucristo nos dio el ejemplo perfecto. Las Escrituras nos enseñan: “Bienaventurado todo aquel que… anda en [los] caminos [del Señor]… Bienaventurado serás, y te irá bien” (Salmos 128:1–2). Si seguimos a Jesucristo, seremos felices no sólo todo el día, sino toda la eternidad”.
— Sheila E. Wilson, en el artículo de la Liahona de abril de 2004 “Si elijo obedecer, feliz todo el día seré”
Salmo 135
“La definición moderna que da el diccionario sobre la palabra ‘peculiar’ es ‘insólito’, ‘excéntrico’ o ‘extraño’. ¿Es acaso eso un cumplido?
“Pero el vocablo ‘peculiar’, como se usa en la Biblia, es muy diferente. En el Antiguo Testamento, el termino hebreo del cual se tradujo la palabra peculiar es ‘segula’, que significa ‘propiedad apreciada’ o ‘tesoro’. …
“Y así vemos que el vocablo ‘peculiar’, que se emplea en las Escrituras, significa ‘especial tesoro’, ‘pueblo único’ o ‘de su exclusiva posesión [de Dios]” (véase Salmos 135:4). Para nosotros, el que siervos del Señor nos describan con esos adjetivos es un excelso cumplido”.
— El presidente Russell M. Nelson, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 1995, “Los hijos del convenio”
Salmo 136
“Una conferencia general de la Iglesia es una declaración a todo el mundo de que Jesús es el Cristo, que Él y Su Padre, el Dios y Padre de todos nosotros, se aparecieron al joven profeta José Smith en cumplimiento de esa antigua promesa de que el Jesús de Nazaret resucitado volvería a restaurar Su Iglesia en la tierra. … Esta conferencia, y toda otra conferencia similar a ésta, es una declaración de que Él condescendió en venir a la tierra en la pobreza y la humildad para afrontar el dolor y el rechazo, la desilusión y la muerte a fin de que pudiésemos ser salvos de esa misma suerte a medida que se despliega nuestra eternidad. … Esta conferencia proclama a toda nación, tribu, lengua y pueblo la amorosa promesa Mesiánica de que ‘para siempre es su misericordia’ (Salmo 136:1)”.
— El fallecido presidente Jeffrey R. Holland, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2006, “De nuevo llegaron profetas a la tierra”
Salmo 137
“En su juventud, [Giuseppe] Verdi estaba intrigado con el profeta Jeremías, y en 1842, a los veintiocho años, logró la fama con la ópera ‘Nabucco’, una forma italiana más corta del nombre Nabucodonosor, rey de Babilonia. Esta ópera contiene conceptos extraídos de los libros de Jeremías, Lamentaciones y Salmos, del Antiguo Testamento. La ópera incluye la conquista de Jerusalén y el cautiverio y la esclavitud de los judíos. El Salmo 137 es la inspiración para el inspirador y conmovedor ‘Coro de los esclavos hebreos’ de Verdi. El encabezamiento de este Salmo en nuestras Escrituras es muy dramático: ‘Mientras estuvieron en cautiverio, los judíos lloraron junto a los ríos de Babilonia— A causa del dolor, no podían soportar cantar los cánticos de Sion’”.
— Élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2013, “Lamentaciones de Jeremías: Cuidaos del cautiverio”
Salmo 138
“Él tiende la mano hacia nosotros. Así es como obra el Salvador. Es Su obra y Su gloria. Cuando sometemos nuestra voluntad a la Suya, recibimos el mayor de todos los dones (véanse Salmo 138:7; Doctrina y Convenios 14:7)”.
— Timothy B. Smith, entonces profesor asociado de psicología en la Universidad Brigham Young, en su devocional de BYU de febrero de 2008, “El amor del Salvador”
Salmo 139
“En su poético himno de alabanza, el salmista declaró:
“Oh Jehová, tú me has escudriñado y conocido.
“Tú has conocido mi sentar y mi levantar; desde lejos has entendido mis pensamientos.
“Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos (Salmo 139:1-3)”.
En el paralelismo semántico de este poema, el salmista alaba el atributo divino de la omnisciencia del Señor porque Él en verdad conoce todos los aspectos de nuestra alma. Al conocer todo lo que necesitamos en esta vida, el Salvador nos invita a buscarlo en todo pensamiento y seguirlo con todo nuestro corazón. Esto nos da la promesa de que podemos andar en Su luz y que Su guía evita la influencia de la oscuridad en nuestra vida”.
— Élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2020, “Buscar a Cristo en todo pensamiento”
Salmo 146

“La esperanza, junto con la fe y la caridad, constituye una de las tres patas de un banco. Las tres estabilizan nuestra vida sin importar los terrenos desnivelados o escabrosos en los que nos encontremos en determinado momento. Las Escrituras son claras y específicas sobre la importancia de la esperanza. La esperanza tiene el poder de colmar nuestra vida con felicidad (véase Salmos 146:5)”.
— Presidente Dieter F. Uchtdorf, entonces segundo consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de octubre de 2008, “El poder infinito de la esperanza”
Salmo 147
“Como discípulos de Cristo, se nos manda … ‘cantar a Jehová con acción de gracias’ (Salmos 147:7) …
¿Por qué nos manda Dios que seamos agradecidos? Todos los mandamientos del Señor se nos dan para poner bendiciones a nuestro alcance. Los mandamientos son oportunidades de ejercer nuestro albedrío y de recibir bendiciones. Nuestro amoroso Padre Celestial sabe que el elegir cultivar un espíritu de gratitud nos brindará verdadero gozo y gran felicidad”.
— Presidente Dieter F. Uchtdorf, entonces segundo consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de abril de 2014, “Agradecidos en cualquier circunstancia”

