“Una de las maneras más poderosas en que hemos sentido al Señor ha sido al servirnos unos a otros”, dijo el presidente de la Estaca Caracas, Venezuela, después de dos terremotos.
La donación más reciente de la Iglesia permitirá comprar equipo médico, ayudar a las personas que viven con anemia falciforme y aumentar la capacidad de respuesta ante desastres.
“Trabajan juntos regularmente sobre el terreno, pero trabajar a este nivel con una colaboración tan estrecha es diferente”, dijo Elissa Gifford, directora de Servicios Humanitarios de la Iglesia, en el pódcast de Church News.
“Me ha enseñado a no preocuparme por mis propias inquietudes, sino a ser realmente como el Salvador y emular Su luz en todo el mundo”, dijo Stephen Bulpitt, gerente mundial de SirveAhora.
“El anhelo natural de un discípulo es hacer las cosas que Jesús mismo haría si Él estuviera aquí”, dijo el élder James W. McConkie III, de la Presidencia del Área Europa Central.
La donación ayudará a poner en marcha y mantener una nueva iniciativa de dos años con UNICEF para fortalecer los servicios de salud materna y neonatal en Pakistán.
La iniciativa de la Iglesia para el cuidado de las mujeres y los niños está ayudando a niños miembros de la Iglesia en Mozambique afectados por la desnutrición y el retraso en el crecimiento.
“Han demostrado amor, servicio genuino y generosidad hacia quienes más lo necesitan, siguiendo el ejemplo y las enseñanzas del Salvador”, dijo el élder Juan Pablo Villar en un video reciente.
Líderes locales de la Iglesia visitaron escuelas, hospitales y proyectos comunitarios en el condado de Lamu, Kenia, para colaborar en proyectos destinados a apoyar a la comunidad.
La presidenta general de la Sociedad de Socorro, Camille N. Johnson, agradece a múltiples organizaciones por trabajar juntas para crear nuevas oportunidades que fortalezcan las comunidades y las familias.
Durante reuniones en la República Democrática del Congo, Tanzania y Kenia, el élder Gary E. Stevenson habló de la fuerza del evangelio y testificó de Jesucristo.
A través de donaciones de alimentos, agua, educación, atención médica y ayuda de emergencia, la Iglesia muestra cómo “la ayuda humanitaria es una expresión de nuestro amor por Jesucristo y nuestro prójimo”.
Seis meses después de que incendios mortales destruyeran una ciudad entera, los sobrevivientes hablan de los milagros que han visto desde la tragedia de Lahaina y de cómo han cambiado.
Misioneros y miembros de la Iglesia de Jesucristo han limpiado, servido, entregado, donado y más en el mes posterior al terremoto de la península de Noto en Japón.