Tras una exitosa campaña de detección de problemas de nutrición infantil llevada a cabo en junio en una capilla de Maputo, Mozambique, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sigue trabajando para continuar con sus esfuerzos por ayudar a los niños menores de 5 años en este país del sur de África.
Los líderes locales de las estacas de la Iglesia en Maputo, Matola y Beira están recibiendo la capacitación y los recursos necesarios para realizar futuras evaluaciones, organizar actividades de educación nutricional y colaborar con los proveedores de atención médica de sus comunidades.
La evaluación realizada el 27 de junio formó parte de la iniciativa mundial de la Iglesia de cuidado de mujeres y niños, dirigida por la Sociedad de Socorro. La parte de la iniciativa dedicada a la nutrición infantil está diseñada para ayudar a prevenir y abordar la desnutrición en los niños menores de 5 años mediante exámenes de detección, capacitación de los cuidadores, derivaciones para tratamiento y apoyo centrado en la familia.
La desnutrición representa un desafío de salud pública en Mozambique, según informó la Sala de Prensa de la Iglesia en África (en inglés). Aproximadamente uno de cada tres niños menores de 5 años sufre retraso en el crecimiento, y la desnutrición puede tener consecuencias a largo plazo en el crecimiento físico, el desarrollo cognitivo, el sistema inmunológico y las oportunidades futuras. Los miembros de la Iglesia no están a salvo de estos desafíos.

“Una nutrición saludable es esencial para el desarrollo adecuado del cerebro, el cuerpo y el sistema inmunológico, especialmente durante los primeros años de vida. Cuando los niños reciben una nutrición adecuada, están mejor preparados para crecer, aprender y contribuir a sus comunidades”, dijo Phillip Moatlhodi, gerente de Bienestar y Autosuficiencia del Área África Sur de la Iglesia.
El evento de detección en Maputo reunió a líderes locales de la Iglesia, comités de autosuficiencia, voluntarios y profesionales de la salud. Se evaluó a niños menores de 5 años para detectar signos de desnutrición aguda y crónica, y se realizaron valoraciones nutricionales.
Además de las actividades de detección, los padres y cuidadores recibieron instrucción práctica sobre nutrición infantil y prácticas de alimentación saludable, monitoreo del crecimiento, atención de seguimiento y cómo lograr hogares más autosuficientes.
La iniciativa —tanto en el Área África Sur como en otras áreas de la Iglesia en todo el mundo— se coordina a través del programa de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia, en colaboración con los líderes locales del sacerdocio, según explicó la Sala de Prensa en África. Los comités de autosuficiencia, junto con los hermanos y hermanas ministrantes sirviendo bajo la dirección del sacerdocio local, continuarán dando seguimiento a las familias después de la evento de detección.

