Las familias de Santos de los Últimos Días de Ciudad de Panamá, Panamá, están trabajando para ayudar a sus vecinos y amigos después de que un terremoto sacudiera el país el viernes 9 de octubre, seguido de numerosas réplicas el sábado 10 de octubre.
El terremoto inicial, de magnitud 7,7, fue seguido por otro de magnitud 6,6, y el Gobierno de Panamá declaró el estado de emergencia el sábado.
Según informó Associated Press, cientos de viviendas resultaron dañadas.

Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el país se movilizaron rápidamente para donar 1000 kits de emergencia a las familias necesitadas.
Estos kits ayudarán a más de 5000 personas de las comunidades más afectadas en las provincias de Veraguas, Los Santos, Herrera y Coclé, según un comunicado de prensa de la Sala de Prensa de la Iglesia en español.
El domingo 11 de octubre, miembros de la Iglesia del Distrito de Chitré distribuyeron cerca de 100 kits de alimentos e higiene a 75 familias, beneficiando a aproximadamente 300 personas en la provincia de Herrera. El martes 13 de octubre, la Iglesia entregó 600 kits de emergencia al Servicio Nacional de Fronteras y al Sistema Nacional de Protección Civil. Ambas instituciones trabajan para brindar asistencia y fortalecer las labores de socorro en todo el país. Se entregarán otros 300 kits al Despacho de la Primera Dama.
Los miembros de la Estaca Tocumen, Panamá, ayudaron a preparar, cargar y distribuir los suministros humanitarios.
En Panamá hay casi 64 000 miembros de la Iglesia, distribuidos en 80 congregaciones en todo el país, según los datos más recientes de la Iglesia.




