Después de que un potente terremoto azotara la zona central de la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, el 28 de julio, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha estado trabajando para garantizar la seguridad de los miembros de la Iglesia y de los misioneros de tiempo completo, y para ayudar a las personas afectadas por el desastre.
El terremoto se produjo por la tarde y tuvo una magnitud de 7.1, con una intensidad de shindo 7 en la escala japonesa de intensidad sísmica. Casi 4000 personas se encuentran en refugios de evacuación, mientras que más de 28 000 viviendas han sido destruidas o dañadas, informó la Sala de Prensa de la Iglesia en Asia.
La zona de Yatsushiro sufrió algunos de los daños más importantes. Allí, líderes y miembros de la Iglesia, entre ellos el presidente de la Estaca Kumamoto, Japón, Yuki Tashiro, y el presidente de la Rama Yatsushiro, Wataru Shibata, visitaron a los miembros afectados y a sus familias. Se entregaron suministros de ayuda, entre ellos agua potable, bebidas deportivas, alimentos no perecederos y artículos de higiene, en el centro de reuniones de la Rama Yatsushiro para su distribución.

La Estaca Kumamoto, Japón, continúa coordinando las labores de ayuda con los Servicios de Bienestar y Autosuficiencia del Área Asia Norte de la Iglesia. La Iglesia está trabajando con funcionarios de los gobiernos locales y centros de voluntariado de toda la región para determinar las necesidades de las comunidades locales y brindar apoyo.
Se han donado bebidas y alimentos a centros de voluntariado que prestan servicio a las comunidades de Uki, Hikawa y Yatsushiro. Los miembros de la Iglesia y los misioneros tienen previsto participar en más labores de servicio comunitario por medio del Centro de Voluntariado de Yatsushiro el 15 de agosto.
La Iglesia también está apoyando las labores de distribución de alimentos organizadas por Second Harvest Japan, una organización sin fines de lucro que brinda asistencia alimentaria a personas necesitadas.
Además, representantes de la Iglesia han participado en una reunión de coordinación denominada “Conferencia Hinokuni” con organizaciones de ayuda ante desastres y funcionarios gubernamentales de toda Kumamoto para compartir la información más reciente sobre las condiciones y las labores de ayuda en las zonas afectadas.




