La Biblia declara que la verdadera Iglesia de Jesucristo está “edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” (Efesios 2:20).
El profeta José Smith enseñó: “Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los apóstoles y de los profetas concernientes a Jesucristo: que murió, fue sepultado, se levantó al tercer día y ascendió a los cielos; y todas las otras cosas que pertenecen a nuestra religión son únicamente apéndices de eso”.
Los Doce Apóstoles son llamados a ser “testigos especiales del nombre de Cristo en todo el mundo” ((Doctrina y Convenios 107:23).
En un artículo de la revista Liahona de 2023, el presidente Dallin H. Oaks escribió: “En un mundo que duda de la divinidad del Salvador, testifico junto con mis hermanos de la Primera Presidencia y del Cuórum de los Doce Apóstoles de Su misión y expiación divinas. Testificamos que Él “tiene un cuerpo de carne y huesos, tangible como el del hombre” (Doctrina y Convenios 130:22). Testificamos que, gracias a Su resurrección, todos los hijos de Dios también resucitarán. Testificamos que Él habla a Sus siervos en nuestros días. Testificamos que “no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”.

En las siguientes citas, los profetas y apóstoles de la actualidad testifican del ministerio divino, la Expiación y la Resurrección de Jesucristo.
Lo que Jesucristo ha hecho porque Él ama a todos los hijos de Dios
“Conforme al plan de nuestro Padre Celestial, Él “hizo los cielos y la tierra” (Doctrina y Convenios 14:9) a fin de que cada uno de nosotros pudiera tener la experiencia terrenal necesaria para procurar su destino divino. Como parte del plan del Padre, la resurrección de Jesucristo venció la muerte para asegurar la inmortalidad a cada uno de nosotros. El sacrificio expiatorio de Jesucristo nos da a todos la oportunidad de arrepentirnos de nuestros pecados y regresar limpios a nuestro hogar celestial. Sus mandamientos y convenios nos muestran el camino, y Su sacerdocio nos da la autoridad para efectuar las ordenanzas que son esenciales para alcanzar ese destino. Y nuestro Salvador padeció por voluntad propia todos los dolores y debilidades terrenales a fin de saber cómo fortalecernos en nuestras aflicciones.
“Jesucristo hizo todo esto porque ama a todos los hijos de Dios. El amor es la motivación de todo ello, y así fue desde el principio. Dios nos ha dicho en una revelación moderna que Él ‘creó … varón y hembra, según su propia imagen … y les dio mandamientos de que lo amaran y lo sirvieran a él’ (Doctrina y Convenios 20:18–19)”.
— Presidente Dallin H. Oaks, Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, “¿Qué ha hecho nuestro Salvador por nosotros?”, conferencia general de abril de 2021
‘Jesucristo te ha extendido la invitación “Venid a mí”’
“Cuando las tormentas de la vida lleguen, ustedes pueden permanecer firmes porque se encuentran sobre la roca de su fe en Jesucristo. Esa fe los conducirá al arrepentimiento diario y a guardar los convenios constantemente. Entonces, siempre se acordarán de Él y, en medio de las tormentas de odio e iniquidad, se sentirán firmes y esperanzados.
Y aún más, se encontrarán extendiendo la mano para llevar a otras personas a la seguridad de esa roca con ustedes. La fe en Jesucristo siempre conduce a una mayor esperanza y a sentir caridad por los demás, lo cual es el amor puro de Cristo.
Les testifico solemnemente que el Señor Jesucristo les ha hecho esta invitación: ‘Venid a mí’ (Mateo 11:28)”. Él los invita, por amor a ustedes y a sus seres queridos, a venir a Él para obtener paz en esta vida y vida eterna en el mundo venidero. Él conoce perfectamente las tormentas que ustedes enfrentarán en su probación como parte del plan de felicidad.
“Les suplico que acepten la invitación del Salvador. Acepten Su ayuda como un niño manso y amoroso. Hagan y guarden los convenios que Él ofrece en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Esos convenios los fortalecerán. El Salvador conoce las tormentas y los lugares seguros en el camino que conduce a casa, a Él y a nuestro Padre Celestial. Él conoce el camino, Él es el Camino”.
— Presidente Henry B. Eyring, primer consejero de la Primera Presidencia, “Firmes en las tormentas”, conferencia general de abril de 2022

Amor perfecto
“Nuestro Padre Celestial nos ama de una manera profunda y perfecta. A causa de Su amor, Él creó un plan, un plan de redención y felicidad para brindarnos todas las oportunidades y los gozos que estemos dispuestos a recibir, incluido todo lo que Él tiene y es. Para ello, estuvo incluso dispuesto a ofrecer a Su Hijo Amado, Jesucristo, como nuestro Redentor. ‘Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna’ (Juan 3:16). Su amor es el amor puro de un Padre: universal para todos y a la vez personal para cada uno.
“Al igual que el Padre, Jesucristo también posee este mismo amor perfecto. La primera vez que el Padre dio a conocer Su gran plan de felicidad, pidió que alguien se desempeñara como Salvador para redimirnos — siendo eso una parte esencial de ese plan. Jesús se ofreció como voluntario diciendo: ‘Heme aquí, envíame’ (Abraham 3:27). El Salvador “no hace nada a menos que sea para el beneficio del mundo; porque él ama al mundo, al grado de dar su propia vida para traer a todos los hombres a él. Por tanto, a nadie manda él que no participe de su salvación’ (2 Nefi 26:24)”.
— Presidente D. Todd Christofferson, segundo consejero de la Primera Presidencia, “El amor de Dios”, conferencia general de octubre de 2021

‘Gloria inimaginable y felicidad perfecta’
“Gracias a Jesucristo, nos sobrepondremos al desaliento de la muerte y abrazaremos a las personas que amamos, derramando lágrimas de un gozo incontenible y gratitud desbordante. Gracias a Jesucristo, existiremos como seres eternos, por los siglos de los siglos.
“Gracias a Jesús el Cristo, nuestros pecados no solo pueden eliminarse, sino también olvidarse.
“Podemos llegar a ser puros y exaltados. Santos.
“Gracias a nuestro amado Salvador, podemos beber para siempre de la fuente de agua que brota para vida eterna. Podemos morar para siempre en las mansiones de nuestro Rey eterno en una gloria inimaginable, en una felicidad perfecta”.
— Presidente Dieter F. Uchtdorf, presidente del Cuórum de los Doce Apóstoles, “¡He aquí el Hombre!”, conferencia general de abril de 2018

‘Solo en y por medio de Cristo’
“Todas las oportunidades y bendiciones de consecuencia eterna se originan, son posibles y tienen un propósito gracias al Señor Jesucristo, y perduran por medio de Él. Como testificó Alma: ‘no hay otro modo o medio por el cual el hombre pueda ser salvo, sino en Cristo y por medio de él. He aquí, él es la vida y la luz del mundo’ (Alma 38:9)”.
“Con gozo declaro mi testimonio de la divinidad y de la realidad viviente del Padre Eterno y de Su Hijo Amado, Jesucristo. En nuestro Salvador encontramos gozo; y en Él encontramos la certeza de ‘la paz en este mundo, y la vida eterna en el mundo venidero’”.
— Élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “Reunir todas las cosas en Cristo”, conferencia general de octubre de 2018

‘Ser uno con Él’
“Seguir al Salvador, Su doctrina y Sus enseñanzas nunca ha sido fácil en un mundo que está en conmoción permanente. No fue fácil para el Salvador en el volátil mundo de Su jornada terrenal, no fue fácil para nuestros primeros líderes y tampoco lo es para nosotros. Felizmente, los profetas vivientes nos brindan la guía que necesitamos de forma específica para nuestros días. El presidente Dallin H. Oaks continuará ese legado espiritualmente poderoso.
“Testifico que la doctrina de la Iglesia de Jesucristo es eterna y verdadera. Expreso mi testimonio inequívoco y cierto de que Jesucristo vive y de que podemos ser uno con Él gracias a Su Expiación”.
— Élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “El Señor está apresurando Su obra”, conferencia general de octubre de 2025
‘El Salvador te conoce y te ama’
“A ustedes que han sido injustamente heridos por los pecados graves de otra persona, anhelo compartir el amor y la compasión del Salvador, Su consuelo y Su paz.
“Pese a la tristeza que han sentido, el dolor, la pérdida, el agobiante sentimiento de traición, el vuelco radical que ha dado su vida — les aseguro con toda certeza que el Salvador los conoce y los ama. Acudan a Él. Él es su consuelo y fortaleza; Él enviará a Sus ángeles para sostenerlos. ¿Cuándo desaparecerá el dolor, disminuirá el pesar, se olvidarán de los recuerdos no deseados? No lo sé. Pero sí sé que Él tiene el poder de extraer belleza de las cenizas del sufrimiento”.
— Élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “El amor expiatorio de Jesucristo”, conferencia general de octubre de 2025

‘Sientan el poder del Redentor en su vida’
“Él nos ha dicho en tiempos de pruebas: ‘Mirad las heridas que traspasaron mi costado, y también las marcas de los clavos en mis manos y pies; sed fieles; guardad mis mandamientos y heredaréis el reino de los cielos’ (Doctrina y Convenios 6:37)”. Ese es el milagro, hermanos y hermanas, que se nos ha prometido a todos nosotros.
“Este domingo de Pascua de Resurrección, en el que celebramos el milagro de la resurrección de nuestro Señor, como apóstol de Jesucristo les dejo mi bendición para que sientan el poder del Redentor en sus vidas y que sus invocaciones a nuestro Padre Celestial sean contestadas con el amor y el compromiso que Jesucristo manifestó en Su ministerio. Oro para que permanezcan firmes y fieles en todo lo que ha de venir”.
— Élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “He aquí, soy un Dios de milagros”, conferencia general de abril de 2021

Hablamos de Cristo
“Por medio de profetas antiguos y vivientes, nuestro Padre Celestial nos ha mandado ‘escucharlo a Él’ y ‘venir a Cristo’. ‘Hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, predicamos de Cristo [y] profetizamos de Cristo’ (2 Nefi 25:26).
“Enseñamos que Jesucristo es el Hijo de Dios y que, durante Su ministerio terrenal, Jesús enseñó Su evangelio y estableció Su Iglesia.
“Testificamos que, al final de Su vida, Jesús expió nuestros pecados cuando sufrió en el Jardín de Getsemaní, fue crucificado en la cruz y, posteriormente, resucitó.
“Nos regocijamos de que, gracias al sacrificio expiatorio del Salvador, podamos ser perdonados y limpiados de nuestros pecados a medida que nos arrepentimos. Esto nos brinda paz y esperanza, al tiempo que hace posible que regresemos a la presencia de Dios y recibamos una plenitud de gozo”.
— Élder Gary E. Stevenson, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “Y hablamos de Cristo”, conferencia general de octubre de 2025”

‘Él vive’
“El Salvador nos invita: ‘Venid al Padre en mi nombre, y en el debido tiempo recibid de su plenitud’ (Doctrina y Convenios 93:19). Los insto a que hagan esto. Vengan a nuestro Padre Celestial. Tomen sobre ustedes el nombre de Jesucristo. Identifíquense con Él. Recuérdenlo siempre. Esfuércense por ser como Él. Únanse a Él en Su obra. Reciban Su poder y bendiciones en sus vidas. Graben Su nombre en su corazón de manera voluntaria e intencional. Esto les da “posición” ante Dios y los califica para la intercesión del Salvador a favor de ustedes. Llegarán a ser herederos exaltados en el reino de nuestro Padre Celestial, coherederos con Su Primogénito, nuestro amado Salvador y Redentor.
“Él vive, lo sé con total certeza. Él los ama, Él dio Su vida por ustedes. Él les ruega que vengan al Padre por medio de Él”.
— Élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “Tomar el nombre de Cristo”, conferencia general de octubre de 2025

‘Canten aleluya y griten hosanna’
“La Expiación de Jesucristo puede librarnos y redimirnos del pecado; pero, además, Jesucristo comprende de manera profunda cada uno de nuestros dolores, aflicciones, enfermedades, penas y sufrimientos por la separación. En esta vida y en la eternidad, Su triunfo sobre la muerte y el infierno puede enmendar todas las cosas. Él ayuda a sanar a los quebrantados y menospreciados, a reconciliar a los enojados y divididos, a consolar a los solitarios y aislados, a animar a los inseguros e imperfectos y a hacer milagros que son posibles solo para Dios.
“Cantamos aleluya y exclamamos hosanna! Con poder eterno e infinita bondad, en el plan de felicidad de Dios, todas las cosas pueden obrar juntamente para nuestro bien. Podemos enfrentar la vida con confianza y no temer”.
— Élder Gerrit W. Gong, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “Todas las cosas para nuestro bien”, conferencia general de abril de 2024

‘Hosanna en las alturas’
“Ruego que hoy, este Domingo de Ramos, tendamos nuestros mantos de amor y las hojas de palma de la caridad, siguiendo los pasos del Príncipe de la Paz, mientras nos preparamos para celebrar el próximo domingo el milagro de la tumba vacía. Como hermanos y hermanas en Cristo, proclamemos con gozo, ‘Hosanna al Hijo de David: Bendito el que viene en el nombre del Señor; Hosanna en las alturas’ (Mateo 21:9).
“Testifico que Jesucristo vive y que Su amor perfecto, expresado mediante Su sacrificio expiatorio, se extiende a todos los que deseen caminar con Él y disfrutar de Su paz en este mundo y en el venidero”.
— Élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “Seguidores del Príncipe de Paz”, conferencia general de abril de 2023

‘Nuevos comienzos’
“Gracias a que Él siempre hizo lo que agradaba a Su Padre y se ‘sometió a la voluntad del Padre en todas las cosas’” (3 Nefi 11:11), ustedes y yo podemos tener nuevos comienzos. Por favor, reciban su nuevo comienzo, hoy mismo, ahora mismo. Jesucristo es el Autor y Consumador de nuestra fe, y ha escrito un sinnúmero de capítulos nuevos con nosotros. Él es el Principio y el Fin — el fin de nuestra vergüenza y sufrimiento, y el principio de una nueva vida en Él, que nos permite recibir Su gracia, dejar atrás el pasado y volver a empezar con un nuevo amanecer tantas veces como sea necesario. En verdad, Su ‘bien y misericordia nos seguirán todos los días de nuestra vida’ (Salmos 23:6)”.
— Élder Patrick Kearon, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “Jesucristo y nuestro nuevo comienzo”, conferencia general de octubre de 2025

‘Las bendiciones infinitas del Señor’
“Ninguno de nosotros puede escapar de los desafíos y de las limitaciones de la vida terrenal. Después de todo, todos nacemos con una incapacidad inherente para salvarnos a nosotros mismos. Sin embargo, tenemos un Salvador amoroso y ‘sabemos que es por [Su] gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos’ (2 Nefi 25:23).
“Testifico que, aunque muchas circunstancias de la vida puedan estar más allá de nuestro control, ninguno de nosotros está más allá del alcance de las infinitas bendiciones del Señor. Mediante Su sacrificio expiatorio, el Salvador compensará toda incapacidad e injusticia si le ofrecemos toda nuestra alma”.
— Élder Gérald Caussé, del Cuórum de los Doce Apóstoles: “Bendiciones compensadoras”, conferencia general de abril de 2025

‘Él nos consolará en nuestras aflicciones’
“Él vive. Lo amo. Podemos vencer la muerte gracias al Salvador. Nuestros pecados pueden ser perdonados gracias a Jesucristo. Él nos socorrerá en nuestras flaquezas y nos sanará cuando la vida no sea justa. Él es el Salvador del mundo. Y sé que eso es verdad. Y Él tiene un Profeta sobre la tierra hoy en día, el presidente Dallin H. Oaks, quien habla en Su nombre y no enseña lo que él mismo tenía pensado hacer o lo que cabría esperar por sus antecedentes, sino que enseña lo que el Señor le dice que diga”.
— Élder Clark G. Gilbert, del Cuórum de los Doce Apóstoles: entrevista con Church News en febrero de 2026


