Fundado por The Hunger Project (en inglés) en 2011, el Día Mundial contra el Hambre (en inglés) se celebra cada 28 de mayo para concienciar sobre los más de 800 millones de personas que padecen hambre crónica en todo el mundo.
Cuando alguien carece de la capacidad física o financiera para satisfacer sus necesidades nutricionales, conduce a la desnutrición, la emaciación, el retraso en el crecimiento y la muerte.
La lucha contra todas las formas de hambre es una de las principales iniciativas humanitarias de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Por ejemplo, el informe anual de 2022 de la Iglesia Cuidar de los necesitados enumera:
- 520 proyectos de seguridad alimentaria.
- 46 proyectos de nutrición infantil financiados.
- USD$32 millones para el Programa Mundial de Alimentos.
- USD$5 millones para la campaña mundial de nutrición de UNICEF.
A menudo, la forma más eficaz que tiene la Iglesia de brindar ayuda a las personas es asociarse con organizaciones humanitarias y sin fines de lucro locales que cuentan con recursos locales y la experiencia para abordar todos los diferentes tipos de hambre y desnutrición.
A continuación se presentan algunos de esos ejemplos de colaboración y respuesta.
Programa Mundial de Alimentos
Una donación de USD$32 millones al Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas en septiembre de 2022 fue la donación individual más grande de la Iglesia a una organización humanitaria hasta la fecha.
La organización pudo aumentar las raciones de alimentos en tres campamentos de refugiados en Dadaab, en el este de Kenia, ayudando a las familias y los niños a cocinar juntos su propia comida.
Otra forma en que la donación ayudó fue proporcionando más súper cereal, una papilla altamente fortificada que proporciona calorías, proteínas y vitaminas a las madres embarazadas y lactantes que lo necesitan.

The Hunger Project
En Ghana, Naomi Osabutey aprendió a hacer pan, y ahora es la fuente principal de sus ingresos. Patience Nugba-Yiyiava aprendió a cultivar y vender verduras para ayudar a su familia.
Los fondos de la Iglesia ayudaron a The Hunger Project a capacitar a estas mujeres y a muchas otras para que sean más autosuficientes y tengan dignidad y capacidad para cuidar de sí mismas y de sus hogares.

UNICEF
En un nuevo esfuerzo para ayudar a los niños pequeños a recibir una nutrición adecuada e intervención temprana, y en un intento por poner fin al ciclo de la desnutrición infantil — la Iglesia donó USD$5 millones en septiembre de 2022 a la nueva campaña mundial contra la desnutrición “No Time To Waste” [Sin tiempo que perder] de UNICEF.
La campaña está especialmente diseñada para ayudar a los niños que sufren emaciación, que se define como bajo peso para la estatura.
La donación de la Iglesia incluyó materiales para ayudar con la prevención, detección y tratamiento de emaciación y otras formas de desnutrición.

Catholic Relief Services y Caritas
Las madres de Liberia, en África occidental, se han inscrito en un proyecto llamado Healthy Living through Integrated Nutrition (HELINA), [Vida saludable a través de la nutrición integrada] implementado por Catholic Relief Services y financiado por la Iglesia. Esto ha ayudado a combatir tanto la emaciación como el retraso en el crecimiento, que se define como una estatura baja para la edad.
La Iglesia, Catholic Relief Services y Caritas también han estado trabajando juntos en la República Democrática del Congo, proporcionando alimentos y otros recursos a las víctimas del conflicto en la región de África Central.

Agentes del alivio del Salvador
La Presidenta General de la Sociedad de Socorro, Camille N. Johnson, viajó recientemente a Uganda en África Central, donde vio cómo la Iglesia se ha asociado con UNICEF para brindar alivio temporal a las madres y niños.
“El rebaño del Buen Pastor es conocido y contado. Él conoce a Sus hijos incluso en un rincón remoto de Uganda”, dijo en la Conferencia de BYU para Mujeres a principios de este mes.
La presidenta Johnson dijo que es tanto una bendición como una responsabilidad del convenio que los miembros de la Iglesia brinden alivio temporal a otras personas en todo el mundo.
Haciendo referencia a Doctrina y Convenios 81:5, la presidenta Johnson dijo:“Hermanas, podemos ser agentes del alivio del Salvador si nos alineamos con Él para socorrer a los débiles, levantar las manos caídas y fortalecer las rodillas y la espalda debilitadas”.

