Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días asisten a las reuniones del día de reposo por muchas razones. Buscan sentir el amor de Dios, fortalecer su fe en Él y recibir instrucción, inspiración, guía, paz y sanación. Para ayudar a satisfacer estas necesidades, las clases incluyen enseñanzas de las Escrituras y de los profetas modernos.
Estas clases brindan oportunidades para sentir la influencia del Espíritu Santo y nos ayudan a comprender mejor el carácter del Padre Celestial y el papel central de Jesucristo en nuestra vida. No tienen como único fin abarcar el material, sino crear experiencias espirituales que profundicen la conversión a Jesucristo y a Su evangelio restaurado, y que nos ayuden a llegar a ser más semejantes a Él.
Para ayudar a los maestros a crear este tipo de experiencias de aprendizaje, se llevan a cabo reuniones de consejo de maestros en cada barrio o rama. Con el nuevo horario de reuniones dominicales, cada consejo dura 25 minutos.
En cada reunión de consejo de maestros, se puede dar a los maestros unos minutos para informar sobre el progreso, compartir brevemente experiencias o hacer preguntas. La mayor parte del tiempo debe dedicarse a explicar, modelar y practicar principios y habilidades que se encuentran en “Enseñar a la manera del Salvador: Para todos los que enseñan en el hogar y en la Iglesia”. Estos principios incluyen centrarse en Jesucristo, amar a las personas a quienes se enseña, enseñar por medio del Espíritu Santo, enseñar la doctrina e invitar a un aprendizaje diligente. Los últimos minutos de la reunión podrían reservarse para que los maestros hagan planes y decidan cómo aplicar lo que han aprendido.

Siempre que sea posible, cada maestro debe participar en una reunión de consejo de maestros al mes. Los barrios que puedan hacerlo podrían tener más de una reunión de consejo de maestros para dar cabida a todos los maestros.
Por ejemplo, los maestros de la Escuela Dominical podrían asistir durante las reuniones de la Sociedad de Socorro o del cuórum de élderes, mientras que los maestros de la Sociedad de Socorro, del cuórum de élderes, de los cuórums del Sacerdocio Aarónico y de las Mujeres Jóvenes podrían asistir durante la Escuela Dominical. Se debe consultar a las presidencias de la Primaria para determinar el mejor momento para llevar a cabo las reuniones de consejo de maestros para los maestros de la Primaria.
Estas reuniones podrían llevarse a cabo fuera del horario dominical de dos horas, o bien los maestros de la Primaria podrían asistir durante una parte de la Primaria, según las necesidades y circunstancias del barrio.
Las reuniones de consejo de maestros se realizan bajo la dirección del consejo de barrio y, por lo general, son dirigidas por un miembro de la presidencia de la Escuela Dominical del barrio. El consejo de barrio y el presidente de la Escuela Dominical pueden identificar juntos las necesidades del barrio y determinar la mejor manera de atenderlas.
Los recursos para estas reuniones se encuentran en la Biblioteca del Evangelio, en la sección “Libros y lecciones” y luego en “La enseñanza y el aprendizaje”. Las presidencias de las organizaciones del barrio deben animar a sus maestros a asistir a las reuniones de consejo y a estar preparados para participar.
A medida que los maestros dispongan de tiempo para practicar habilidades de enseñanza que puedan aplicar de inmediato, las experiencias de enseñanza y aprendizaje mejorarán.
También se pueden llevar a cabo reuniones de consejo de maestros para padres bajo la dirección del consejo de barrio. No es necesario que se realicen con regularidad, sino que pueden llevarse a cabo según surjan las necesidades. A menudo resultan más eficaces en grupos con circunstancias familiares similares, como padres de niños que se preparan para el bautismo o para misiones, o padres de niños de la Primaria o de jóvenes.
Cuando las reuniones de consejo de maestros se llevan a cabo con regularidad y se centran en profundizar la conversión y en aplicar los principios de “Enseñar a la manera del Salvador”, los maestros estarán mejor preparados para crear experiencias de aprendizaje que ayuden a los miembros a acercarse a Jesucristo — lo cual es el objetivo de toda enseñanza y aprendizaje del Evangelio.
— La presidencia general de la Escuela Dominical está compuesta por el presidente Paul V. Johnson, el primer consejero, hermano Chad H. Webb, y el segundo consejero, hermano Gabriel W. Reid.

