Durante su reciente ministerio en Filipinas, el élder Ulisses Soares del Cuórum de los Doce Apóstoles, testificó del Salvador, Jesucristo, y de la identidad divina de cada persona como hijo o hija de Dios. También animó a cada uno a buscar guía espiritual al tomar importantes decisiones en la vida.
Al hacer referencia a los brazos extendidos de la estatua del Cristo Redentor que mira hacia la ciudad de Río de Janeiro en su Brasil natal, el élder Soares afirmó que el Salvador, Jesucristo, desea abrazar a cada persona.
“Sus brazos están extendidos hacia todos nosotros”, dijo el élder Soares a los jóvenes adultos en Cebú, Filipinas, según informó la Sala de Prensa de la Iglesia en Filipinas (en inglés). “Espero sinceramente que esta noche puedan sentir que Él los abraza por medio de nuestros mensajes, de nuestro testimonio y del Espíritu del Señor.

El ministerio del Apóstol, que duró casi dos semanas a mediados de mayo, incluyó reuniones con jóvenes adultos, tanto en Cebú, en las islas Bisayas centrales, como en Ciudad Quezon en la zona metropolitana de Manila; además de instruir a misioneros en el Centro de Capacitación Misional de Filipinas (todos los enlaces en inglés).
El élder Soares estuvo acompañado por su esposa, la hermana Rosana Soares, y el élder Marcus B. Nash de la Presidencia de los Setenta, y su esposa, la hermana Shelley Nash. En distintos eventos, el élder Soares estuvo acompañado, también, por miembros de la Presidencia del Área Filipinas, quienes son todos Setentas Autoridades Generales, y sus esposas: el élder Carlos G. Revillo Jr., presidente del área y su esposa, la hermana Marie Revillo; el élder Chi Hong (Sam) Wong, uno de los consejeros y su esposa, la hermana Carol Lu Wong; y el élder William K. Jackson, otro de los consejeros y su esposa, la hermana Ann Jackson.
‘Vuelvan su corazón al Salvador’
En Cebú, más de 600 jóvenes adultos solteros del área Cebú este se reunieron el 16 de mayo en el centro de la Estaca Lapu-Lapu Filipinas.
“Somos hijos e hijas de nuestro Padre Celestial”, afirmó el élder Soares. “Tenemos una identidad divina; nacimos con el propósito de regresar a la presencia de Dios y llegar a ser como Él”.

El élder Soares también enseñó que todos los hijos de Dios están invitados a acercarse más al Salvador mediante la obediencia a los mandamientos, sin importar sus circunstancias personales.
El 23 de mayo, en Ciudad Quezon, el élder Soares respondió a preguntas de los 450 jóvenes adultos solteros provenientes de seis estacas que asistieron a la reunión. Las preguntas incluyeron temas como la fe en Jesucristo, la esperanza y cómo sobrellevar los desafíos de la vida, según informó la Sala de Prensa de la Iglesia en Filipinas (en inglés).
Ante una pregunta sobre tener esperanza en el futuro a la vez que nos esforzamos por cumplir los mandamientos, el élder Soares dijo que las “pruebas y el desaliento forman parte de la vida” y les recordó a los jóvenes adultos que deben volver su corazón al Salvador.
“Vuelvan su corazón al Salvador porque Él entiende el dolor”, dijo el élder Soares, al enseñar que Jesucristo “entiende el dolor físico, emocional y espiritual”.
El élder Soares también los invitó a permitir que su fe en Jesucristo influya en quienes los rodean.
Empiecen por ser una luz para las personas que están cerca de ustedes”, dijo. “Dejen que su luz brille, e inviten a las personas a conocer a Jesucristo al vivir vidas ejemplares”.

En Cebú, Angel Leshamay Alba de la Estaca Liloan, Filipinas, dijo que el devocional le brindó paz y esperanza sobre el futuro. “Esta noche me dio paz con respecto a mi futuro”, dijo Alba, y añadió que “Vendrán días mejores”.
En Ciudad Quezon, Hyrum Ballesteros Tandog, de 23 años, compartió que el mensaje del élder Soares lo animó a seguir confiando en el Señor.
“Pongan primero al Señor. El Padre Celestial nos apoyará. Él nos ayudará con las decisiones de la vida”, dijo Tandog.
Aprender a reconocer el Espíritu
El 20 de mayo, en el Centro de Capacitación Misional de Filipinas, el élder Soares y el élder Nash instruyeron a más de 340 misioneros. Entre ellos se encontraban misioneros de tiempo completo en capacitación, matrimonios de misioneros mayores y jóvenes misioneros de servicio, informó la Sala de Prensa de la Iglesia en Filipinas (en inglés).
El élder Soares alentó a los misioneros a buscar la compañía del Espíritu Santo mediante el estudio de la palabra del Señor. Citando Doctrina y Convenios 11:21, dijo: “no intentes declarar mi palabra, sino primero procura obtenerla”.
El élder Soares comparó la necesidad de guía espiritual con la dependencia que tiene un teléfono inteligente de la conexión a la red.
“Así como un teléfono inteligente no puede funcionar a su máxima capacidad sin estar conectado a una red, nosotros, como misioneros, tampoco podemos cumplir plenamente nuestro propósito misional sin la constante influencia del Espíritu Santo, tanto durante nuestro servicio misional como a lo largo de nuestra vida”, explicó.
Además, los misioneros deben ayudar a las personas a las que enseñan a reconocer las impresiones espirituales.
“El Señor es quien realiza ese trabajo por medio de Su Espíritu. Nuestro papel como misioneros es ser un instrumento en las manos del Señor, amar a las personas, y ayudarlas a reconocer que los sentimientos que experimentan son divinos”, dijo.
El país alberga a más de 905.000 Santos de los Últimos Días (en inglés); el cuarto país con mayor número de miembros en el mundo. Durante el mismo mes en que el élder Soares ministraba en Filipinas, otros miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles dedicaron dos templos: el Templo de Dávao, Filipinas (en inglés), el 2 de mayo, por el élder Dale G. Renlund y el Templo de Bacólod, Filipinas (en inglés), el 31 de mayo, por el élder Neil L. Andersen.
