La guía de estudio de esta semana de “Ven, sígueme” abarca Doctrina y Convenios 135-136, que incluye el anuncio del martirio de José y Hyrum Smith.
A continuación, se presentan algunas citas de líderes pasados y presentes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sobre estas secciones de Doctrina y Convenios.
El martirio
“En junio de 1844, a Hyrum se le dio la elección de vivir o de dar su vida para glorificar a Dios y para ‘[sellar] su testimonio con su sangre’, junto a su amado hermano José (Doctrina y Convenios 136:39).
“Una semana antes del fatídico viaje a Carthage donde fueron asesinados a sangre fría por una multitud armada de cobardes que se habían pintado la cara para evitar que se los reconociera, José registró: ‘Le aconsejé a mi hermano Hyrum que subiera a su familia al siguiente barco de vapor y fueran a Cincinnati’.
“Aún me conmueve enormemente al recordar la respuesta de Hyrum: ‘José, no puedo dejarte’.
“Así que José y Hyrum fueron a Carthage, donde se convirtieron en mártires por la causa y el nombre de Cristo.
“El anuncio oficial del martirio decía lo siguiente: ‘José Smith, el Profeta y Vidente del Señor […], ha sacado a luz el Libro de Mormón, que tradujo por el don y el poder de Dios, y lo ha hecho publicar en dos continentes; ha enviado la plenitud del evangelio sempiterno, que el libro contiene, a los cuatro ángulos de la tierra; ha publicado las revelaciones y los mandamientos que integran este libro de Doctrina y Convenios, así como muchos otros sabios documentos e instrucciones para el beneficio de los hijos de los hombres; ha congregado a muchos miles de los Santos de los Últimos Días; ha fundado una gran ciudad y ha dejado un nombre y una fama que no pueden fenecer […] y como la mayoría de los ungidos del Señor en tiempos antiguos, [José] ha sellado su misión y obras con su propia sangre; y lo mismo ha hecho su hermano Hyrum. ¡En vida no fueron divididos, y en su muerte no fueron separados!’ (Doctrina y Convenios 135:3)”.
— El fallecido presidente M. Russell Ballard, en aquel entonces el presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2020 (en inglés), “¿No hemos de seguir adelante en una causa tan grande?”
“Dieciocho años después de la Primera Visión, el profeta José Smith escribió un extenso relato de su experiencia. Él había soportado oposición, persecución, acoso, amenazas y brutales ataques; sin embargo, continuó testificando con valentía de su Primera Visión: …
“En los momentos difíciles, la memoria de José se remontaba cerca de dos décadas hasta la certeza del amor que Dios tenía por él y los acontecimientos que dieron paso a la Restauración por tanto tiempo predicha. Al reflexionar en su travesía espiritual, José dijo: ‘No culpo a nadie por no creer mi historia. De no haber pasado lo que experimenté, ni yo mismo lo hubiera creído’.
Pero las experiencias fueron reales, y él nunca las olvidó ni las negó, confirmando calladamente su testimonio mientras se trasladaba a Carthage. ‘Voy como cordero al matadero’, dijo, ‘pero me siento tan sereno como una mañana veraniega. Mi conciencia se halla libre de ofensas contra Dios y contra todos los hombres’ (Doctrina y Convenios 135:4)”.
— Élder Neil L. Andersen del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2020 (en inglés), “Recuerdos espiritualmente decisivos”
“… [e]l 27 de junio [de 1844], José Smith el Profeta y su hermano Hyrum padecieron el martirio en Carthage, Illinois.
“El élder John Taylor, quien estuvo con el Profeta en su martirio, testificó de él: ‘José Smith, el Profeta y Vidente del Señor, ha hecho más por la salvación del hombre en este mundo, que cualquier otro que ha vivido en él, exceptuando sólo a Jesús’, (Doctrina y Convenios 135:3).
“Testifico que la obra del profeta José Smith es la obra del Salvador. En el servicio del Señor la senda no siempre es fácil; muchas veces requiere sacrificios y seguramente pasaremos adversidades. Pero al servirle, descubrimos que Su mano ciertamente nos cubre. …”
— El fallecido élder Robert D. Hales, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2005, “Preparativos para la Restauración y la Segunda Venida: ‘Te cubriré con mi mano’”
“José Smith selló su testimonio con su propia sangre. El martirio del Profeta fue una aceptación voluntaria de su muerte para sellar el testimonio del Libro de Mormón y de Doctrina y Convenios (véase Doctrina y Convenios 135:1) y para dar testimonio sagrado de Jesucristo y de Su evangelio en esta dispensación. Nosotros no damos nuestro testimonio y nuestra vida de la misma manera en que José Smith, el profeta martirizado, dio la suya; en vez de ello, damos testimonio a diario en nuestra vida por medio del servicio que prestamos a los demás con el fin de elevarlos y fortalecerlos”.
— El fallecido élder Robert D. Hales, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 1994, “La importancia de recibir un testimonio personal”
“Al igual que los profetas de la antigüedad, que en sus propios países fueron vituperados, perseguidos, y muchos perdieron la vida, José Smith también fue insultado y martirizado en su propia época.
“¿Fue José Smith enviado por Dios? Nuestra respuesta es ‘¡sí!’.
“‘Vivió grande y murió grande a los ojos de Dios y de su pueblo; y como la mayoría de los ungidos del Señor en tiempos antiguos, ha sellado su misión; y obras con su propia sangre’ (Doctrina y Convenios 135:3)”.
— El fallecido presidente Ezra Taft Benson, en aquel entonces el presidente del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 1981, “Un profeta para nuestra generación”
Doctrina y Convenios 135

“¿Qué deberíamos responder a una persona que se preocupa sinceramente por los comentarios negativos que ha oído o leído sobre el profeta José Smith? Desde luego, siempre son bien recibidas las preguntas honestas y sinceras.
“Si las preguntas se refieren al carácter de José, podríamos compartir las palabras de miles que lo conocieron personalmente y que dieron su vida por la obra que José ayudó a establecer. John Taylor, quien recibió cuatro disparos del populacho que mató a José, declaró más adelante: ‘Testifico ante Dios, los ángeles y los hombres que [José] era un hombre bueno, honorable y virtuoso… que su carácter, tanto en público como en privado, era intachable, y que vivió y murió como un hombre de Dios’ (Doctrina y Convenios 135:3)”.
— Élder Neil L. Andersen del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2014, “José Smith”
“El Libro de Mormón es el centro de la Restauración. Fue escrito, preservado y transmitido bajo la dirección del Señor. Fue traducido ‘por el don y el poder de Dios’ (Doctrina y Convenios 135:3). El libro de Doctrina y Convenios contiene muchas revelaciones adicionales dadas al profeta José Smith. Por medio de él hemos recibido más hojas de Escrituras que de cualquier otro profeta”.
— El fallecido presidente Russell M. Nelson, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril del 2013, “Súbanse a la ola”
“En la sección 135 de Doctrina y Convenios, leemos las palabras de John Taylor con respecto al profeta José: ‘José Smith, el Profeta y Vidente del Señor, ha hecho más por la salvación del hombre en este mundo, que cualquier otro que ha vivido en él, exceptuando sólo a Jesús’ (Doctrina y Convenios 135:3). …
“A este digno homenaje a nuestro amado profeta José, añado mi propio testimonio de que yo sé que él fue un profeta de Dios, escogido para restaurar el Evangelio de Jesucristo en éstos, los últimos días. … Ruego que incorporemos a nuestra propia vida los principios divinos que él tan bellamente enseñó —mediante el ejemplo— para que vivamos en forma más completa el Evangelio de Jesucristo. Suplico que nuestras vidas reflejen el conocimiento que tenemos de que Dios vive, de que Jesucristo es Su Hijo, de que José Smith fue un profeta y de que en la actualidad somos guiados por otro profeta de Dios”.
— El fallecido presidente Thomas S. Monson, en aquel entonces el primer consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de octubre de 2005, “El profeta José Smith: Maestro mediante el ejemplo”
“En la vida del profeta José Smith vemos un ejemplo de paz individual en medio del conflicto y la contención. Hacia el final de sus días, su vida se vio envuelta en gran tribulación causada por personas sin escrúpulos, acusaciones falsas y conspiraciones contra su vida. No obstante, pocos días antes de su muerte, él dijo: ‘… me siento tan sereno como una mañana veraniega; mi conciencia se halla libre de ofensas contra Dios y contra todos los hombres’ (Doctrina y Convenios 135:4). Su paz interior lo sostuvo en medio de la gran adversidad, incluso su propio martirio”.
— El fallecido élder Joseph B. Wirthlin (en inglés), en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 1991, “La paz interior”
Doctrina y Convenios 136

“El Señor dio una revelación poderosa al presidente Brigham Young el 14 de enero de 1847 en Winter Quarters (véase Doctrina y Convenios 136). Se trata de un ejemplo típico de cómo el Señor prepara a Su pueblo para lo que ha de venir. Los santos fieles habían comenzado el éxodo hacia el santuario montañoso del valle del Lago Salado. Habían edificado con éxito el Templo de Nauvoo y habían recibido sagradas ordenanzas de salvación. Habían sido expulsados de Misuri y sus perseguidores los habían echado de Nauvoo durante la terrible estación invernal. La revelación que recibió Brigham consistió en un consejo práctico en cuanto a cómo prepararse para el éxodo. El Señor hizo especial hincapié en el cuidado de los pobres, las viudas, los huérfanos y las familias de quienes estaban prestando servicio en el Batallón Mormón, a la vez que el cuerpo principal de los santos proseguía con el viaje peligroso.
“Además de ofrecer otros consejos en cuanto a vivir en rectitud, el Señor recalcó dos principios que siguen vigentes en la actualidad.
Primero, los instó a ‘alaba[r] al Señor con cantos, con música, con baile y con oración de alabanza y acción de gracias’ (Doctrina y Convenios 136:28).
“Segundo, les aconsejó que si se sentían ‘triste[s], clama[ran] al Señor [s]u Dios con súplicas, a fin de que [s]u alma se regocije’ (Doctrina y Convenios 136:29).
“Ambas amonestaciones son un gran consejo para nuestra época. Las vidas que rebosan de alabanza, música y acción de gracias reciben bendiciones únicas. El tener gozo y confiar en la ayuda celestial por medio de la oración es una manera poderosa de ser discípulos de Cristo pacíficos. Esforzarse siempre por ser de buen ánimo contribuye a evitar que se abata nuestro espíritu”.
— Élder Quentin L. Cook del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2023, “Ser los pacíficos discípulos de Cristo”
“En 1847, el Señor les dio instrucciones específicas a los pioneros santos que necesitaban paz para mantener la calma y permanecer unidos mientras enfrentaban dificultades inesperadas en su viaje hacia el oeste. Entre otras instrucciones, el Señor les dijo a los santos: ‘Cesad de contender unos con otros; cesad de hablar mal el uno contra el otro’ (Doctrina y Convenios 136:23). En las Escrituras se afirma que, a los que realizan obras justas y se esfuerzan por caminar en la mansedumbre del Espíritu del Señor, se les promete la paz que necesitan para sobrevivir en los días de conmoción en los que vivimos en la actualidad”.
— Élder Ulisses Soares del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2023, “Seguidores del Príncipe de Paz”
“Así como la luz del sol baña diariamente a la tierra para renovar y sostener la vida, ustedes pueden diariamente hacer más brillante la luz que hay en su interior cuando eligen seguirlo a Él, a Jesucristo.
“Agregan más luz cada vez que buscan a Dios en oración, al estudiar las Escrituras para escucharlo o al actuar conforme a la guía y revelación de nuestros profetas vivientes, y al obedecer y guardar los mandamientos para ‘[andar] en todas las ordenanzas del Señor’ (Doctrina y Convenios 136:4)”.
— Élder Timothy J. Dyches, en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2021, “La luz se allega a la luz”
“Con la autoridad apostólica que me ha otorgado el Salvador del mundo, testifico de la tranquilidad que les brindará al alma la reconciliación con Dios y con los demás si somos lo suficientemente mansos y valientes para procurarla. ‘Cesad de contender unos con otros’, imploró el Señor (Doctrina y Convenios 136:23). Si conocen alguna vieja herida, cúrenla. Cuídense el uno al otro con amor”.
— Presidente Jeffrey R. Holland, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2018, “El ministerio de la reconciliación”
“Dios nos invita a responder con fe a nuestras propias aflicciones singulares a fin de que podamos cosechar bendiciones y obtener conocimiento que no se puede obtener de ninguna otra manera. Se nos manda guardar los mandamientos en toda condición y circunstancia. … Y tal como leemos en las Escrituras: ‘Si estás triste, clama al Señor tu Dios con súplicas, a fin de que tu alma se regocije”’ (Doctrina y Convenios 136:29)”.
— Élder Evan A. Schmutz, en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2016, “Dios enjugará toda lágrima”
“…[E]l pecado reduce la presencia del Espíritu en nuestra vida y, sin el Espíritu Santo, no tendremos el vigor espiritual para ejercitar la fe y sujetarnos a ella. Es mejor ejercitar nuestra fe para ‘[ser] diligentes en guardar todos [los] mandamientos, no sea que… os falte vuestra fe, y triunfen sobre vosotros vuestros enemigos’ (Doctrina y Convenios 136:42). Si el pecado ha manchado su vida, les invito a que ejerciten ‘fe para arrepentimiento’ (Alma 34:15-17), y el Salvador, mediante la Expiación, purificará y sanará su vida”.
— Élder Marcus B. Nash, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2012, “Por medio de la fe todas las cosas se cumplen”
“Nuestros convenios nos sostienen ya sea en tiempos buenos o en épocas difíciles. …
“Las Escrituras nos recuerdan: ‘Y éste será nuestro convenio: Andaremos en todas las ordenanzas del Señor’ (Doctrina y Convenios 136:4).
“Grandes son las bendiciones que recibimos al adherirnos a nuestros convenios”.
— Hermana Barbara Thompson, en aquel entonces la segunda consejera de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de octubre de 2011, “Adhiérete a los convenios”


