Brianna Flores Villaalta recuerda tener 8 años y esperar su turno para subir al escenario en el número de apertura de “Luz de las Naciones”, la celebración musical latina anual organizada por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Recuerda sentirse pequeña y perdida entre la multitud de adultos que la rodeaban, abrumada por el caos. Pero al subir al escenario con su familia, la paz la inundó.

“Me aferré a mi mamá porque pensaba: ‘¿Qué es esto?’”, dijo Flores Villaalta entre lágrimas. “Y fue entonces cuando me di cuenta de que estaba sintiendo el Espíritu por primera vez”.
Este año, Flores Villaalta regresa a “Luz de las Naciones” por decimocuarta vez.
“Mi meta fue compartir eso y, con suerte, que otro niño de 8 o 9 años, o de cualquier edad, miembro o no de la Iglesia, pudiera sentir ese amor, sentir esa luz, gracias al talento de todos los presentes, tanto detrás de bastidores como en el escenario”.

Ahora, como coreógrafa asistente, colaboró con su madre para coreografiar una danza que representa la cultura argentina.
“Ha sido lo mejor del año, año tras año”, comentó.
La danza de Flores Villaalta es solo una de las muchas presentaciones incluidas en la celebración de “Luz de las Naciones” de este año, que se llevará a cabo en el Centro de Conferencias de Salt Lake City, los días 7 y 8 de noviembre a las 20:00 h horario de Salt Lake City, Utah.
En esta 23ª edición de “Luz de las Naciones”, más de 1000 voluntarios se reunirán para cantar, tocar en la orquesta y presentar danzas de países de todo el continente americano, como Puerto Rico, Bolivia, Honduras, México, Perú, Brasil y Argentina.

Conexiones celestiales y familiares
Israel González-Nieri participó por primera vez en “Luz de las Naciones” hace 21 años y ha sido su director durante 15. Afirmó que esta celebración se centra en las conexiones, tanto con la familia como con el cielo.
“Esperamos que la gente venga, que sienta la cultura, que sienta sus raíces”, dijo, “pero al mismo tiempo, que se sienta elevada y experimente esa paz, esa paz interior que solo se encuentra en Jesucristo”.

González-Nieri comentó que muchas familias participan juntas en la celebración, incluida la suya. El año pasado, sus dos hijos adolescentes tocaron en la orquesta; este año, uno de ellos regresa para tocar.
Añadió que poder combinar sus tradiciones familiares con el evangelio es una de las experiencias más gratificantes que ha tenido como padre.

“Creo que usar esos elementos de la música y la danza nos acerca a nuestros antepasados, a nuestra familia aquí en la tierra y, con suerte, a las futuras generaciones”.
Continuó: “Creo que el propósito de esta vida es encontrar gozo, tener nuestras familias y regresar algún día a la presencia de nuestro Padre Celestial como familia eterna”.

Compartiendo la paz
El tema de la celebración de este año es “Paz que Ilumina”.
La hermana Andrea Muñoz Spannaus, segunda consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes y originaria de Argentina, asistió a un ensayo general del espectáculo y comentó sobre el tema.
“En el mundo actual, necesitamos paz, y podemos encontrarla en Jesucristo”.

Erick Hernández, bailarín del espectáculo, dijo que las personas pueden, a su vez, irradiar esa paz amándose y respetándose mutuamente.
“Creo que la mejor decisión que podemos tomar es ser pacificadores los unos con los otros”, dijo, y agregó que representar estas culturas latinas a través del canto y el baile es una forma de lograrlo.
Alejandro Melecio, quien participa en “Luz de las Naciones” desde 2007, se hizo eco de ese sentimiento.

“Somos mucho más parecidos que diferentes entre culturas, en todo el mundo”, dijo el cantante. “Y para mí, esta es una maravillosa muestra de ello y un gran recordatorio de que todos tenemos esa misma luz en nuestro interior. Todos somos hermanos y hermanas”.
La presentación de este año es especial, ya que conmemora el centenario de la introducción del evangelio restaurado en Sudamérica.

González-Nieri afirmó que el aniversario profundiza el espíritu de la celebración.
“Cien años de historia, servicio y crecimiento han transformado comunidades y bendecido la vida de millones de personas”, expresó. “Para mí, este aniversario no es solo un recuerdo de lo que hemos recibido, sino también una invitación a seguir compartiendo la luz de Cristo que trae paz y esperanza al mundo”.
Una labor de amor
La celebración anual es la culminación de meses de arduo trabajo. Flores Villaalta comentó que los artistas voluntarios comienzan a ensayar en verano, hasta seis horas los sábados.

González-Nieri bromeó diciendo que el mayor reto del elenco es llegar a tiempo a los ensayos, pero reconoció que es un verdadero sacrificio para los voluntarios dedicar su tiempo a participar en el espectáculo.
Añadió que es una bendición y un privilegio ver a los casi 1000 voluntarios unirse para brindar gozo al público y complacer al Padre Celestial.

Para Flores Villaalta, ser voluntario en este espectáculo es una labor de amor.
“Invertimos mucho tiempo y dedicación para que estos números salgan adelante, para que se interpreten correctamente y para que podamos transmitir una sensación de hogar a quienes vienen a vernos”.
Hernández dijo que su motivación para ofrecer su tiempo y talento como voluntario también se debe a aquellos a quienes representan los artistas.

Dijo que espera que la gente de los países representados “se sienta orgullosa, querida y que sienta que pertenece a la comunidad, y que juntos podemos ser mejores”.
Los boletos para el evento en vivo están agotados, pero quienes estén interesados pueden ver la transmisión en vivo en español el sábado, 8 de noviembre a las 20:00 h horario de Salt Lake City, Utah, en el sitio web de “Luz de las Naciones”.
También estarán disponibles versiones en inglés y portugués con subtítulos.
Además, la presentación se grabará para verla bajo demanda en el sitio web de Luz de las Naciones, broadcasts.ChurchofJesusChrist.org, la aplicación Transmisiones del Evangelio y YouTube en español, inglés y portugués.


