La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y la NAACP [Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color] del Condado de Collin organizaron la segunda edición anual de la Freedom School [Escuela de la Libertad] en Plano, Texas, del 21 al 25 de julio, para ayudar a estudiantes de secundaria a aprender y conectar con la historia afroamericana.
Larry Lewis, especialista regional del programa de herencia africana y concientización cultural de la Iglesia, enfatizó que este proyecto es un ejemplo de la relación continua entre la Iglesia y la NAACP.
Lewis afirmó que la colaboración “se basa en objetivos mutuos de educación, desarrollo comunitario y unidad racial. El apoyo de la Iglesia a la escuela Freedom School subraya su compromiso de fortalecer a las familias y comunidades mediante alianzas significativas”.
Según el sitio web de la NAACP del Condado de Collin, el propósito de la escuela Freedom School era “presentar a los estudiantes de secundaria la vibrante historia afroamericana, destacando figuras clave, eventos y contribuciones culturales que han moldeado el mundo”.
La Iglesia proporcionó uno de sus centros de reuniones, comidas y ayuda con la investigación genealógica para los estudiantes y sus familias.
“Aplaudimos a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días por asumir la responsabilidad, escuchar lo que nos dijeron que necesitábamos y comprender el impacto que puede tener”, declaró June Jenkins, presidenta de la NAACP del Condado de Collin.
La asistencia genealógica fue muy bien recibida por los estudiantes.
La primera vicepresidenta de la NAACP del condado de Collin, Sherasa Thomas, relató la historia de una participante que ahora desea aprender más sobre su propia herencia durante una próxima visita a la casa de su abuela.
“Estos esfuerzos empoderan a los jóvenes de la comunidad afroamericana para descubrir y honrar sus propias historias familiares y conectarlas con la historia más amplia de la diáspora africana”, dijo Lewis. “Al comprender su herencia, los estudiantes adquieren un sentido más profundo de identidad, resiliencia y propósito”.
La colaboración entre la Iglesia y la NAACP comenzó en 2017, cuando los Santos de los Últimos Días locales ayudaron a remodelar las oficinas de la NAACP en Jackson, Misisipi. En 2019, el presidente Russell M. Nelson se dirigió a la 110ª convención nacional anual de la NAACP (ambos en inglés) en Detroit, Míchigan, instando a los oyentes a “apoyar a nuestros hermanos y hermanas en todas partes, de todas las maneras posibles”.
Desde entonces, la Iglesia y la NAACP han seguido colaborando en diversos proyectos e iniciativas humanitarias, como becas para estudiantes Negros, clases para madres primerizas y embarazadas, y mejoras en granjas comunitarias.

