Por primera vez, un consorcio de líderes filantrópicos de ocho organizaciones sin fines de lucro se reunió con líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Salt Lake City para informar y analizar los resultados y planes futuros de una iniciativa global para mejorar el bienestar de las mujeres y los niños.
Los participantes hicieron parte de una mesa redonda en el tercer piso del Edificio de la Sociedad de Socorro en la Manzana del Templo el jueves, 5 de junio.
Dado el éxito del proyecto durante el primer año, la Iglesia, tras su donación de 2024 de USD$55.8 millones, anunció una nueva contribución de USD$63.4 millones para el próximo año.
“Juntos, anhelamos un futuro más brillante para estas mujeres y niños, al colaborar colectivamente para edificar, servir y bendecir sus vidas”, dijo la presidenta general de la Sociedad de Socorro, Camille N. Johnson.
Mientras estaban en Utah, el grupo se reunió con el élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles.
El Obispo L. Todd Budge, segundo consejero del Obispado Presidente de la Iglesia, dirigió una mesa redonda sobre salud y nutrición para mujeres y niños.
Entre los panelistas se encontraban la presidenta Johnson; Blaine Maxfield, director general de los Servicios de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia; Sharon Eubank, directora de los Servicios Humanitarios de la Iglesia; Sarah Bouchie, directora ejecutiva de Helen Keller Intl; Ana Céspedes, directora ejecutiva de Vitamin Angels; Elizabeth Welch, directora ejecutiva de iDE; y Abena Amedormey, representante de Catholic Relief Services en Ghana.
La hermana J. Anette Dennis y la hermana Kristin M. Yee, quienes sirven como primera y segunda consejeras de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, también asistieron al evento y dieron la bienvenida a los asistentes.
Cómo comenzó la iniciativa global
En 2023, la Iglesia, bajo la dirección de la presidencia general de la Sociedad de Socorro, anunció una iniciativa global para mejorar la salud y el bienestar de las mujeres y los niños.
En 2024, el proyecto se centró en brindar nutrición infantil, atención materna y neonatal, vacunación y educación.
En junio de 2024, la Iglesia anunció una donación de USD$55.8 millones como parte de la iniciativa, con el objetivo de fortalecer la salud y la nutrición de 2.7 millones de mujeres y más de 12 millones de niños en 12 países — Bangladesh, Camboya, República Democrática del Congo, Ghana, Kenia, Malí, Nepal, Nigeria, Filipinas, Senegal, Sierra Leona y Zambia.
Para lograr estos objetivos, la Iglesia colaboró con ocho organizaciones humanitarias no gubernamentales globales — CARE, Catholic Relief Services, Helen Keller Intl, iDE, Map International, Save the Children, The Hunger Project y Vitamin Angels.
¿Por qué colabora la Iglesia con otras organizaciones? Eubanks explicó que una iglesia tiene un límite a su capacidad de acción antes de necesitar ayuda.
“Necesitamos que otros colaboradores aporten su experiencia trabajando con los gobiernos, ayudando en culturas donde no tenemos experiencia”, dijo, y agregó que reunir a expertos para colaborar de una manera nueva e integral — en lugar de competir — ha sido “empoderador e inspirador”.
Más allá de la gran cantidad de personas involucradas, Amedormey ha valorado el enfoque de la Iglesia en ayudar a cada persona.
“Hay personas detrás de esas cifras, y al ver el esfuerzo que podemos realizar con los recursos de la Iglesia, con la experiencia de Catholic Relief Services de más de 80 años de trabajo humanitario, podemos trabajar juntos ... para apoyarlas”.
El presidente Johnson estuvo de acuerdo.
“Lo que sé con certeza es que nuestro Padre Celestial está al tanto de todos Sus hijos”, dijo. “Él conoce las necesidades de cada uno. Qué bendición es formar parte de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, comprometida en una época de abundancia a bendecir la vida de nuestros hermanos y hermanas. ... Inspirada por el ejemplo del Salvador, extenderemos la mano y ministraremos a cada uno”.
El enfoque en las mujeres
¿Por qué enfocarse en el bienestar de las mujeres?
Inspirada por la propia Helen Keller, Bouchie dijo: “Conocemos el poder de una mujer persistente, increíble y perseverante. ... Las mujeres a menudo son quienes toman las decisiones por sus familias. Por eso, cuando se puede llegar a una mujer y ayudarla a comprender cómo mejorar su vida, eso tiene un efecto dominó que se extiende a su familia y a su comunidad de manera poderosa”.
Amedormey agregó: “Las mujeres son la piedra angular de la sociedad. Sabemos que cuando se capacita a una mujer, se capacita a una nación. Cuando se apoya a una mujer, se apoya a una nación”.
La iniciativa global es uno de miles de proyectos que la Iglesia apoya en todo el mundo, sin importar la raza, el género, la nacionalidad o la afiliación religiosa, en el esfuerzo por llevar el amor y el alivio de Jesucristo a todos los hijos de Dios.
“Es simplemente parte de nuestro ADN como iglesia. Es lo que hacemos para seguir el ejemplo de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo”, dijo el Obispo Budge. “La Iglesia toma muy en serio lo que llamamos una responsabilidad divinamente designada de cuidar de todos los hijos de Dios”.
Resultados del primer año
Durante la reunión, los representantes compartieron los siguientes resultados clave de junio de 2024 a abril de 2025:
- 21.2 millones de niños y madres recibieron vitaminas.
- 1.87 millones de niños fueron examinados para detectar desnutrición y recibieron tratamiento si fue necesario.
- 1.6 millones de madres recibieron capacitación en buenas prácticas de nutrición.
- 219 000 embarazadas recibieron atención prenatal.
- 141 000 familias recibieron semillas o capacitación, o ahora cuentan con huertos familiares con alimentos más nutritivos.
- 41 000 personas recibieron capacitación sobre mejores hábitos de higiene.
- 17 000 trabajadores de la salud del gobierno recibieron capacitación para apoyar la atención materna y neonatal, la nutrición infantil, la lactancia materna y la administración de vitaminas.
- 6800 personas se beneficiaron de mejores instalaciones de agua y saneamiento.
- 159 recién nacidos fueron reanimados al nacer.
- 125 centros de salud recibieron capacitación para rastrear casos clínicos de desnutrición y brindar tratamiento.
Maxfield ha participado en la iniciativa global desde su inicio. Elogió la calidad de los miembros del consorcio y su pasión por el cuidado de mujeres y niños.
“Algo que nos sorprendió es el poder de la colaboración”, dijo. “No estamos listos para decir que lo hemos resuelto del todo todavía, ... pero puede que estemos ante un modelo que podría transferirse a otros grupos en este momento de necesidad sin precedentes”.
Esta fue la primera oportunidad para que todos se reunieran desde que se lanzó la idea. Se reportaron hallazgos, éxitos y desafíos.
“Tenemos que determinar qué podemos hacer mejor”, dijo la presidenta Johnson. “¿Cómo podemos mejorar esto para que podamos hacer el mayor bien para el mayor número de personas?”.
Personas bendecidas
La presidenta Johnson relató la historia de éxito de una mujer en Nepal que aprendió prácticas agrícolas básicas para operar una granja avícola.
Gracias a un alimento de calidad y un poco de apoyo financiero, las gallinas proporcionaron una fuente de proteínas para su familia, y había un mercado para vender los huevos sobrantes. La granja avícola le brindó a la mujer la oportunidad de mejorar su calidad de vida y la de sus hijos.
La presidenta Johnson dijo que la diferencia que esto genera en una familia con poca proteína en su dieta es “tremenda”. Utilizando recursos colaborativos, la mujer también puede vender huevos, ganar un poco de dinero y reinvertir en su negocio, “un ciclo hermoso”.
“Esa es la reinversión que esperamos para ayudar no solo a las mujeres y los niños, sino también a las familias, las comunidades y las naciones”, dijo. “Tengo mucha esperanza y optimismo por el futuro porque estamos colaborando con lo mejor de lo mejor, personas apasionadas por bendecir la vida de los hijos de nuestro Padre Celestial”.
Gracias a los recursos colaborativos, las personas reciben alimento según lo necesitan, pero también se les “enseña a pescar”, como dice el dicho, y luego a compartir un pescado, afirmó la presidenta Johnson.
“Es una hermosa sinfonía que se ha unido, realmente haciendo la diferencia”, dijo.
Mirando hacia el futuro
Tras haber proporcionado vitaminas a más de 21 millones de mujeres y niños durante el primer año, Ana Céspedes, directora ejecutiva de Vitamin Angels, anticipa que este modelo “innovador” seguirá teniendo un impacto significativo en los próximos años.
“Esta es una forma innovadora de trabajar [juntos], … un proyecto visionario”, afirmó. “Nunca he visto un proyecto capaz de unir a todos con un objetivo común y al mismo nivel. … Desde mi punto de vista, esta es la nueva manera de realizar intervenciones globales de salud pública. Se trabaja con otros que son expertos y conocen su función, se construye esta interfaz para maximizar los recursos y la haces sostenible”.
¿Cómo pueden las personas participar y ayudar?
Amedormey y Winnie Mwebesa, directora general de Save the Children EE. UU., animaron a realizar donaciones y a convertirse en defensores de los derechos de los niños, expresando su apoyo a los líderes comunitarios.
“Valoramos el poder de las voces —todas las voces— sin importar quiénes sean ni a quién representan”, dijo Mwebesa.
La presidenta Johnson invitó a las hermanas de la Sociedad de Socorro de todo el mundo a buscar la guía divina sobre cómo servir.
“Estoy segura de que se sentirán inspiradas al saber lo que pueden hacer dentro de su ámbito de influencia”, dijo. “Que la oración sea la manera de identificar quién las necesita”.
La presidenta Johnson sugirió usar las habilidades propias para atender las necesidades locales — enseñar a cultivar un huerto y compartir productos; ayudar a los niños a mejorar sus habilidades de lectura; y brindar apoyo a quienes no reciben almuerzos escolares durante el verano.
“Cuando identificamos a las mujeres y los niños de nuestras propias comunidades y hacemos algo para ayudar, formamos parte de esta iniciativa global”, dijo.

