Una conexión por convenio con el Salvador Jesucristo brindará un mayor acceso a Su poder, explicó la presidencia general de las Mujeres Jóvenes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
La presidenta general de las Mujeres Jóvenes, Emily Belle Freeman, y sus consejeras, la hermana Tamara W. Runia y la hermana Andrea Muñoz Spannaus, analizaron el segundo capítulo de la guía “Para la Fortaleza de la Juventud”, titulado “Jesucristo te ayudará”, en un video publicado en la cuenta de Instagram y la página de Facebook de las Mujeres Jóvenes de todo el mundo el martes, 4 de marzo.
La presidenta Freeman dijo que los miembros de la presidencia querían compartir algunas de sus partes favoritas del capítulo y las notas que hicieron en los márgenes del libro en las páginas 6 y 7.
Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días reciben primero esa conexión del convenio en el bautismo, y luego la reciben cada domingo al tomar la Santa Cena, dijo la presidenta Freeman al hablar sobre la sección del capítulo llamada “Bendiciones prometidas”.
“Todos los domingos se hace un nuevo convenio”, dijo, y agregó: “¿Qué hace la conexión del convenio? Nos brinda mayor acceso a Su poder”.
En la conversación, la hermana Spannaus respondió diciendo: “El Padre y el Hijo quieren compartir Su poder con nosotros para ayudarnos”.
Y la presidenta Freeman dijo: “¿Por qué queremos un mayor acceso a ese poder? Porque queremos ser mejores”.

La hermana Runia explicó cómo la fortaleza y el poder habilitadores de Jesucristo permitirán que alguien cambie y se arrepienta. Leyó del capítulo otra de las bendiciones prometidas: “Jesucristo te perdonará y sanará a medida que te arrepientas”.
A veces, a las personas les resulta difícil porque todavía recuerdan cosas aunque se sientan perdonadas. Pero Jesucristo “reemplazará tu culpa con paz y gozo”, explica este capítulo de la guía “Para la Fortaleza de la Juventud”.
La hermana Spannaus se dirigió a Doctrina y Convenios 58:42, que dice: “He aquí, quien se ha arrepentido de sus pecados es perdonado; y yo, el Señor, no los recuerdo más”.
Jesucristo es fortaleza
El capítulo comienza con las palabras: “Jesucristo es tu fortaleza”. La presidenta Freeman hizo referencia a la historia de Marcos 5 de la mujer que extendió la mano y tocó el borde del manto de Jesucristo, y Él sintió que había salido virtud de Él (versículo 30). En las notas al pie de página, el significado griego de virtud es poder y fortaleza.
“Me encanta que lo que ella aprendió en ese momento es que podemos acercarnos a Él y encontrar fortaleza”, dijo la presidenta Freeman.
La hermana Spannaus respondió: “Porque Él siempre quiere ayudarnos. No quiere que nos sintamos mal, solos ni tristes. Él siempre estará ahí para ayudarnos”.
La hermana Runia quería asegurarse de que los jóvenes comprendieran la parte del capítulo que dice que, aun cuando las personas se esfuerzan al máximo por tomar buenas decisiones, a veces cometen errores. “Hay una frase concisa aquí: ‘a todo el mundo le ocurre’”.
En su libro, escribió la referencia de las Escrituras en 2 Nefi 4, donde Nefi se lamenta por sus pecados, pero dice: “No obstante, sé en quién he confiado” y escribe cómo Dios lo ha llenado de Su amor (versículos 19–21).
Este mensaje es importante para todos hoy en día, dijo la hermana Runia. La guía describe las buenas noticias —”maravillosas y esperanzadoras noticias”— de que, debido a Su amor, Dios envió a Su Hijo, Jesucristo.
‘No sean promedio’
Las invitaciones que se encuentran en este capítulo son arrepentirse y volverse al Señor con el deseo de mejorar y regocijarse en el don de hacerlo mejor y ser mejores.
Los miembros de la presidencia hablaron sobre cómo diferentes frases de tres palabras vinieron a la mente de cada uno de ellos al reflexionar sobre esto: “Nunca dejes de intentarlo”, “poco a poco” y “cada día mejor”.
La hermana Runia lo llamó “pequeños movimientos graduales” en la dirección correcta. Esa es la clave, agregó la hermana Spannaus.
En su conversación, la presidenta Freeman dijo que a veces las personas olvidan que Jesucristo sabe que no van a mejorar de la noche a la mañana, pero mediante Su fortaleza, pueden ser mejores.
Ella contó una historia sobre cuando su hija jugaba lacrosse en la escuela preparatoria y el equipo avanzaba en partidos que eran emocionantes pero también llenos de presión. En las gradas, su hijo Josh le gritaba a su hermana en el campo: “¡Grace, no seas promedio!”.
Ahora, cuando la presidenta Freeman se encuentra en una situación en la que le preocupa si puede hacer algo, se dice a sí misma: “No seas promedio”. Entonces puede seguir adelante con más confianza.
Las miembros de la presidencia terminaron el video invitando a las mujeres jóvenes a leer el segundo capítulo de la guía “Para la Fortaleza de la Juventud” y analizarlo con su clase este mes.

