A continuación, se encuentra el texto de la oración dedicatoria que ofreció el élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, para dedicar el Templo de Bacólod, Filipinas, el domingo 31 de mayo de 2026.
Oh Dios, nuestro Padre Eterno, Tú, grandioso Dios del universo, con reverencia y amor, y en el nombre de Tu Hijo Amado, el Señor Jesucristo, venimos ante Ti para dedicar esta santa y sagrada casa, el Templo de Bacólod, Filipinas.
Padre Santo, te agradecemos por el amor que tienes por nosotros y por el precioso don de Tu Hijo Unigénito, el Salvador del mundo. Con todo nuestro corazón, amamos y adoramos a nuestro Redentor, Jesucristo.
Expresamos nuestro amor por el profeta José Smith, por la restauración del evangelio y por el poder del sacerdocio, así como por las bendiciones del cielo que se han derramado sobre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y sobre toda la tierra. Te damos gracias por el presidente Dallin H. Oaks, Tu Profeta sobre la tierra en la actualidad.
Hoy, aquí en Bacólod, en esta, Tu casa, estamos especialmente agradecidos por el otorgamiento de las sagradas llaves del sacerdocio, que nos permiten recibir las bendiciones de Tu poder y tener en este lugar santo la autoridad para sellar en los cielos lo que se selle aquí en la tierra.
Te damos gracias por esta tierra escogida de Filipinas. Estamos agradecidos por la libertad que existe aquí para adorarte y para edificar esta, Tu casa. Te damos gracias por la sangre de Israel que se encuentra en Negros Occidental y en las comunidades circundantes, y por los miles de Tus hijos e hijas que han aceptado Tu evangelio restaurado en esta hermosa tierra. Nos sentimos humildes ante los justos Santos de Tu reino, aquí y en todo el mundo, que honran la ley del diezmo, lo que hace posible la construcción de esta sagrada casa.
Ahora, como un Apóstol del Señor Jesucristo, con la autoridad del santo Sacerdocio de Melquisedec y habiendo sido designado por Tu Profeta en la tierra, el presidente Dallin H. Oaks, dedico y consagro a Ti y a Tu Hijo Amado esta santa casa, el Templo de Bacólod Filipinas de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, para que entre estos muros se lleven a cabo las sagradas ordenanzas de salvación y exaltación para la bendición de las personas y las familias a ambos lados del velo.
Dedico esta sagrada estructura desde sus cimientos más profundos hasta su majestuosa torre. Dedico sus hermosos salones, su mobiliario, las instalaciones de alojamiento para quienes asistan y los edificios adyacentes, así como los hermosos jardines. Te rogamos, Padre, que protejas esta, Tu casa de desastres naturales, incendios, actos de vandalismo y de cualquier intención malvada que desee dañarla o profanarla.
Te pedimos, Padre Santo, que bendigas a todos los que sirven aquí: a la presidencia del templo, a la directora de obreras y sus asistentes, a los obreros de ordenanzas y a quienes acuden al templo. Que su servicio lleve paz y felicidad a sus propias vidas y también a sus familiares que se encuentran al otro lado del velo y que esperan estas importantes ordenanzas.
Haz que Tus hijos e hijas que entren en Tu casa sientan la abundancia de Tu amor por ellos. Permíteles sentir Tu presencia y la presencia de Tus santos ángeles. Que Tu poder y Tu consuelo reposen en estos recintos sagrados. Te rogamos especialmente por los jóvenes que crucen estas puertas, que su fe en Tu Hijo aumente y que sean fortalecidos para guardar Tus mandamientos.
Bendice este templo, a fin de que sea una luz para todos en Negros Occidental. Que nuestros amigos y vecinos comprendan que el edificio que se alza ante ellos es Tu santa casa. Que el poder de Tu templo bendiga a todos los que reverentemente buscan seguir a Tu Hijo.
No podemos expresar plenamente nuestro amor por Ti y por Tu Hijo. Bendícenos para que seamos sinceros y fieles durante toda nuestra vida mortal para que, por la gracia de Tu Hijo, podamos regresar a casa para estar Contigo, y que Tú nos recibas con los brazos abiertos. En el nombre de Jesucristo, amén.
