Isadora Trevisani de Oliveira, de 15 años, tiene su meta puesta en los Juegos Paralímpicos de 2032 que se llevarán a cabo en Brisbane, Australia. Por ahora, su sueño comienza lejos del escenario paralímpico, en la cancha de su gimnasio en Curitiba, Brasil.
Ella compite en el dinámico y exigente deporte del bádminton adaptado, o parabadminton, en la categoría SL3, y continúa perfeccionando su técnica y estrategia de juego. Esta adolescente Santo de los Últimos Días del Barrio Boa Vista de la Estaca Boa Vista, Brasil, también se apoya en la fe para mejorar.
La categoría SL3 en parabadminton reúne a atletas con impedimentos moderados a graves en uno o ambos miembros inferiores. Estas limitaciones afectan la movilidad y estabilidad en la cancha.

El diagnóstico
“El primer diagnóstico lo recibimos justo después de su nacimiento”, dijo su madre, Andrea Trevisani de Oliveira.
Poco después de nacer, dejó de respirar durante unos momentos. Por esa razón, pasó su primera semana de vida en la unidad de cuidados intensivos, mientras los médicos investigaban la causa de ese episodio. Esa semana, Isadora no presentó ninguna complicación clínica; sin embargo, como medida de precaución, los médicos solicitaron varios estudios más detallados.
Los exámenes revelaron una lesión cerebral extensa, lo que llevó a sus padres a preguntarse si Isadora podría caminar algún día. Los médicos le diagnosticaron parálisis cerebral hemipléjica.
La parálisis cerebral hemipléjica es un trastorno que provoca importantes dificultades motoras. Los síntomas más comunes son rigidez, debilidad y problemas de coordinación en brazos piernas.
“El pronóstico fue que tal vez no podría caminar, hablar ni llevar una vida normal, pero después de mucho ayuno y oración, ocurrió un milagro”, relató Andrea Trevisani de Oliveira.
Isadora comenzó a recibir fisioterapia a los dos meses de edad para mejorar la movilidad de sus extremidades. Gracias a la terapia, la fe y el ayuno, de su familia y amigos, hoy la consideran un “milagro del ayuno”.

“En casa, decimos con frecuencia: ‘Ella es nuestro milagro del ayuno’”, dijo Andrea Trevisani de Oliveira. “Tal como lo vemos nosotros, esto explica por qué, a pesar de una lesión cerebral tan extensa, actualmente solo presenta dificultades motoras en la pierna izquierda y, además, ha desafiado los pronósticos médicos, creándose una trayectoria de superación que la ha llevado al deporte de alto rendimiento”.
Los cimientos de la fe
Isadora integra en sus juegos y competencias actuales los fundamentos de la fe que desarrolló desde temprana edad. Confía en el Señor para obtener fortaleza y tranquilidad en cada partido y competencia.
“Siempre oro antes de un campeonato, eso me fortalece mucho y me ayuda a enfrentar los desafíos”, dijo Isadora.
Isadora escuchó hablar de este deporte tras realizar una prueba de aptitud atlética, que reveló su habilidad para los deportes con raqueta.
“Comencé a asistir a los entrenamientos con mi hermano y me enamoré de ese deporte”, dijo. “Al principio tuve un poco de dificultad para realizar algunas técnicas, porque se trata de un deporte sumamente técnico y completamente nuevo para mí”.

Con fe y dedicación, Isadora ha podido alcanzar metas y logros que nunca imaginó. Es bicampeona de los Juegos Escolares Paralímpicos de Brasil en la categoría SL3 y ocupa el segundo lugar del ranking nacional de esa categoría.
‘El diagnóstico no es nuestro destino’
“Ver a Isadora crecer, desarrollarse y competir es un gran milagro para nosotros”, dijo Andrea Trevisani de Oliveira. “Nos gusta mucho la frase que dice: ‘El diagnóstico no es nuestro destino”.
Isadora tiene su meta firmemente puesta en llegar a ser la primera en su categoría, ser seleccionada para el Campeonato Sudamericano en San Pablo y finalmente competir en los Juegos Paralímpicos.

También se aferra a las palabras del fallecido presidente Russell M. Nelson: “El Señor ama el esfuerzo porque el esfuerzo trae recompensas que de otro modo no llegarían”.
Según su familia, esta cita motiva a Isadora a seguir esforzándose para cosechar, en el futuro, las recompensas del trabajo arduo. También desea que otros sepan que pueden hacer lo mismo.
“Con fe, perseverancia, disciplina y trabajo arduo, podemos alcanzar todos nuestros sueños”, dijo Isadora.

