PROVO, Utah — El jueves 24 de abril, J. Clifford Wallace se puso de pie en el estrado del Marriott Center durante la ceremonia anual de graduación de la Universidad Brigham Young al tiempo que el presidente C. Shane Reese y Justin M. Collings, el vicepresidente académico de BYU, le colocaban sobre los hombros la toga doctoral azul “BYU Cougar blue”.
El presidente Reese le otorgó un Doctorado Honoris Causa en Derecho y Servicio Público en nombre de la universidad y en reconocimiento a su “vida ejemplar y por su contribución a la sociedad y al mundo” como juez federal.
El presidente Dallin H. Oaks, primer consejero de la Primera Presidencia y un viejo amigo de Wallace, asistió al evento y lo felicitó en nombre de la Primera Presidencia, incluido el presidente Russell M. Nelson, “quien con sus 100 años, recién cumplidos, cuenta con una perspectiva privilegiada para reconocer la amplia trayectoria del juez Wallace”, dijo el presidente Oaks.

Al elogiar a Wallace, la Primera Presidencia —que integra la Junta Directiva de BYU (BYU Board of Trustees)— no habla como observadora distante, señaló el presidente Oaks. “En nuestras responsabilidades a nivel mundial, somos testigos bien informados de la influencia que ha tenido J. Clifford Wallace en distintos lugares del mundo”.
Basta con mirar su curriculum para notar que su carrera ha sido tan distinguida como prolongada.
Wallace sirvió por más de 60 años en el sistema judicial federal de los EE. UU, incluso como juez principal del Noveno Circuito.
En 1996, Wallace asumió el cargo de “juez sénior” (senior status), que algunos jueces lo consideran como una semi jubilación, sin embargo, Wallace continúa atendiendo apelaciones y cumpliendo otras funciones judiciales.
Durante una entrevista de Church News en 2017, Wallace, que entonces tenía 88 años dijo que no tenía planes para jubilarse. “Le dije a mi esposa que volveríamos a revisar los planes cuando [yo] tuviera 95”, dijo.
Ahora, con 96 años, Wallace le dijo al periódico San Diego Union Tribune (en inglés) que tiene previsto trabajar hasta los 100 años, o más. Es el juez federal de circuito de los EE. UU que más tiempo lleva en el cargo y fue el primer miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días que prestó servicio en un Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos y, posteriormente, el primero que ocupó el cargo de juez principal.
Además de encargarse de casos en proceso, Wallace continúa sus viajes por el mundo para ayudar a países en desarrollo a fortalecer el estado de derecho al evaluar las necesidades judiciales y la implementación de programas que promuevan una mejor administración de la justicia. Hasta ahora ha visitado más de 70 países, desde Paquistán a Australia, y de China y a Perú.
También es uno de los fundadores de la American Inns of Court, una asociación que ofrece formación y tutoría a abogados, jueces y otros profesionales del Derecho.

En 2022, cuando fue galardonado con el premio Bolch Prize for the Rule of Law (que reconoce la promoción del Estado de Derecho a nivel mundial), Wallace le atribuyó a su fe la motivación para ayudar a los demás”. “Creo que todos son mis hermanos y hermanas. No debería tratarlos ni querer que [otros] los trataran de una forma diferente a como lo haría Él”, afirmó.
Esa convicción también ha impulsado su labor con sistemas judiciales internacionales. “Quería proteger los derechos humanos”, dijo. “Los tribunales tienen que ser funcionales y eficaces para evitar que los conflictos se resuelvan en las calles”.
Durante la ceremonia de graduación, el presidente Oaks le rindió homenaje a Wallace “como un digno ejemplo del estado de derecho y recomendó su ejemplo a abogados, jueces y ciudadanos de todo el mundo”
Además de resaltar la extraordinaria carrera de Wallace, el presidente Oaks elogió a Wallace como “una persona que ha sobresalido en todos los ámbitos importantes de su vida”, y añadió: “es un patriarca ejemplar en su familia, un profesor de renombre en todas sus asignaciones en la Iglesia y una persona inigualable en su compromiso con la profesión jurídica y la administración de justicia”.
Desde que se unió a la Iglesia cuando cursaba la escuela secundaria, Wallace ha servido en una gran variedad de llamamientos, incluso como obispo, presidente de estaca, representante regional, presidente del Templo de San Diego, California (en inglés) y sellador en el templo.
Enviudó en dos ocasiones y actualmente está casado con Dixie Jenee Robison Wallace. En conjunto tienen 15 hijos, 51 nietos y 38 bisnietos.
Al aceptar este título honorario, atribuyó cualquier éxito que haya alcanzado en su vida a los consejos que le dio el fallecido élder LeGrand Richards, un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles.
Como joven abogado litigante que trataba establecer su oficina jurídica y con una familia que dependía de él, Wallace fue llamado como consejero de una nueva presidencia de estaca.
El élder Richards le aconsejó que primero diera prioridad a su familia y luego a su servicio en la Iglesia. “Y si te sobra algo de tiempo, puedes ganarte la vida”, le dijo el élder Richards a Wallace.
“Descubrí que, si con cuidado y en oración hacía que los aspectos más importantes de mi vida estuvieran alineados con su valor eterno, obtenía resultados más valiosos en los esfuerzos que realmente importaban”, dijo Wallace.
Entonces les dijo a los graduados: “Que Dios los bendiga al final de su labor para que puedan mirar atrás y decir que lo hicieron bien”.

