El presidente Dallin H. Oaks dio la bienvenida a líderes religiosos y cívicos, académicos y otras personas en el Tabernáculo de la Manzana del Templo el jueves 15 de octubre, con motivo del Foro Interreligioso del G20 de 2026.
El presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días agradeció a los asistentes al foro su labor por reunir a personas de diferentes orígenes y creencias con el fin de crear comunidades más sólidas.
“Las personas de buena voluntad, compasivas y con el deseo de comprenderse y ayudarse mutuamente —sin exigir que se renuncien a compromisos propios de cada uno — son el núcleo de la construcción de la paz”, dijo el presidente Oaks. “Los felicito por sus esfuerzos para ser pacificadores en el mundo actual”.
El tema del foro este año es “Esperanza resiliente, futuro compartido”. Al intervenir en la ceremonia de apertura de este foro de tres días, el presidente Oaks dijo que este encuentro es la “constelación más destacada” de líderes religiosos que se ha congregado en la historia de Salt Lake City.
“Estamos profundamente agradecidos por la demostración de que las ideas e iniciativas inspiradas en la fe pueden contribuir a soluciones significativas y escalables a nivel mundial”, dijo.
El presidente Oaks afirmó que los esfuerzos de los participantes en el Foro Interreligioso del G20 demuestran cómo las personas y los grupos pueden unirse al margen de motivaciones políticas e independientemente de si comparten o no las mismas creencias.
“Su trayectoria demuestra que las perspectivas basadas en la fe ocupan un lugar importante en la formulación de políticas mundiales”, dijo. “Pero la clave de todo este esfuerzo es unirnos para abordar problemas comunes”.
Durante la conferencia general de abril de 2026, el presidente Oaks reiteró la enseñanza del Salvador de amar a todos, incluidos aquellos que no comparten las mismas creencias que los Santos de los Últimos Días.
“Hoy podríamos decir que se nos manda amar a nuestros enemigos”, dijo él. “Todos los mortales son hijos amados de Dios”.
El presidente Oaks estuvo precedido en el encuentro por el jeque Mohammad bin Abdulkarim Al-Issa, secretario general de la Liga Musulmana Mundial, y el arzobispo Gabriele Caccia, nuncio apostólico —o embajador— de la Santa Sede ante Estados Unidos. La Santa Sede es el órgano central de gobierno de la Iglesia católica y está encabezada por el papa León XIV.
Al-Issa expuso sus definiciones de optimismo y esperanza, señalando que la esperanza no es solo un sentimiento, sino un “esfuerzo basado en la fe”.
“El optimismo espera a que las cosas mejoren por sí solas. La esperanza, en cambio, es una decisión de las personas con una conciencia viva”, dijo.
Caccia compartió un mensaje del papa León XIV.
“Su Santidad ora para que vuestro encuentro fraternal sea un ejemplo brillante de la solidaridad de la familia humana y fomente el compromiso de esta con la libertad religiosa y el bien común”, leyó.
Entre los demás oradores del evento estuvieron el presidente y la vicepresidenta del Foro Interreligioso, W. Cole Durham y Katherine Marshall, respectivamente.
El imán Allahshukur Pashazadeh, imán principal de la región del Cáucaso, llegó desde Azerbaiyán y expresó la urgencia de la labor del foro.
“Los esfuerzos conjuntos de los grupos religiosos y seculares son más importantes que nunca”, dijo.
También habló el metropolitano Emmanuel de Calcedonia, del Patriarcado Ecuménico de Turquía.
Emmanuel explicó que la raíz griega de la palabra “compartir” es también la raíz de las palabras “comunidad” y “comunión”. Señaló que compartir creencias y espacios no significa que las personas sean iguales.
Como ejemplo, señaló al Coro del Tabernáculo, cuyos integrantes estaban sentados detrás de él. Explicó que las sopranos y los bajos forman parte del mismo coro y cantan la misma canción, pero no las mismas notas. En cambio, cantan en armonía unos con otros.
También hablaron en el evento Pujya Sadhvi Bhagawati Saraswati, secretaria general de la Alianza Interreligiosa Mundial WASH de la India; el rabino Mark Dratch, vicepresidente ejecutivo emérito del Consejo Rabínico de América; y el Dr. Francis Kuria Kagema, secretario general de Religiones por la Paz.
La ceremonia de apertura fue dirigida por el presidente Michael O. Leavitt, presidente del Coro del Tabernáculo y de la Orquesta de la Manzana del Templo. Basándose en su experiencia como exgobernador de Utah y exsecretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, el presidente Leavitt compartió una anécdota sobre la relación entre los gobiernos y las religiones.
“Un gobierno puede utilizar los impuestos para construir una clínica”, dijo. “Pero a menudo se necesita la voz de un líder religioso de confianza para que las personas entren por la puerta”.
Las recomendaciones de políticas formuladas en el Foro Interreligioso se comparten con los jefes de Estado del G20 antes de su cumbre de líderes, que se celebrará en Miami, Florida, los días 14 y 15 de diciembre. El evento de Salt Lake City fue patrocinado por el Centro Berkley para la Religión, la Paz y los Asuntos Mundiales de la Universidad de Georgetown y el Centro Internacional de Estudios de Derecho y Religión de la Universidad Brigham Young.
