La guía “Para la Fortaleza de la Juventud: Una guía para tomar decisiones” testifica, una y otra vez, a los jóvenes que “Jesucristo es [su] fortaleza”.
Como integrantes de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, han estudiado y analizado durante los últimos meses la guía ampliada “Para la Fortaleza de la Juventud” y se han cerciorado de destacar las verdades eternas, invitaciones, bendiciones prometidas y preguntas y respuestas que contiene cada capítulo, al tiempo que reafirman a los jóvenes que Jesucristo es su fortaleza.
La presidencia general de las Mujeres Jóvenes y la presidencia general de los Hombres Jóvenes invitaron a los jóvenes a participar junto con ellos en una maratón de lectura como preparación para septiembre, cuando se comenzará a utilizar en las clases de las Mujeres Jóvenes y en las reuniones de los cuórums del Sacerdocio Aarónico el nuevo programa de estudio dominical para los jóvenes, basado en la guía PFJ. Algunas de las cosas que las presidencias han aprendido y así como algunas de sus reflexiones, se han compartido en sus canales de redes sociales.
Por ejemplo, en una transmisión en vivo publicada el martes 4 de agosto en las cuentas de redes sociales de Young Women Worldwide, la presidencia general de las Mujeres Jóvenes habló sobre el Capítulo 11 de la guía PFJ, titulado “La verdad te hará libre”.
La presidenta general de las Mujeres Jóvenes, Emily Belle Freeman dijo: “Uno de mis pasajes favoritos comienza en el primer párrafo, donde se habla de que parte de valorar la verdad y aferrarse a ella consiste en defender con valentía lo que sabemos que es correcto, incluso si tememos que hacerlo solas”.
Relató una experiencia que vivió su hija, Grace, un día en la escuela secundaria, cuando un grupo de muchachos arrancó las páginas de una Biblia y las arrojó al suelo. Grace vio a otro muchacho acercarse al grupo y comenzar tranquilamente a recoger las páginas del suelo. Los muchachos se enojaron con él, pero finalmente se fueron.
El muchacho le dijo a Grace que había estado orando para tener la oportunidad de defender aquello en lo que creía, y esta situación se le había presentado como una oportunidad para dar testimonio mediante sus actos.
La hermana Tamara W. Runia, primera consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, señaló que el capítulo habla sobre tener preguntas y encontrar las respuestas.
“He llegado a la conclusión de que no entender algo no es lo mismo que no creer. Porque, aunque no entienda todo, todavía puedo elegir creer en Jesucristo, y eso me ha ayudado”, dijo la hermana Runia.
La hermana Andrea Muñoz Spannaus, segunda consejera, dijo que cuando aprendemos cosas nuevas, adquirimos un testimonio y testificamos de la verdad, el Salvador está allí. “Estamos caminando con Él”.
En otra conversación transmitida en vivo el 7 de julio, la presidencia habló sobre el Capítulo 7 de la guía, titulado “Las ordenanzas y los convenios te dan acceso a las bendiciones de Dios”. Este capítulo habla sobre las ordenanzas del Sacerdocio Aarónico del bautismo y la Santa Cena, e invita a los jóvenes a encontrar al Salvador en las ordenanzas.
“Porque todo señala a Jesucristo. Él es nuestra fortaleza”, dijo la hermana Spannaus.

Refiriéndose a las oraciones sacramentales dijo: “Estoy profundamente agradecida por tener la posibilidad de contar con el Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo puede enseñarnos, recordarnos cosas, consolarnos, darnos paz, y muchas otras cosas. Y, poco a poco, puede cambiar nuestro corazón. Podemos comenzar a cambiar”.
La presidenta Freeman dijo: “Cada vez que participamos de la Santa Cena, podemos recibir el poder para vencer la tentación, el pecado y las pruebas de la vida, porque el hacer y guardar los convenios nos da acceso al poder de Dios; y con ese poder, pueden enfrentar cualquier cosa con confianza”.
En la transmisión en vivo publicada en sus redes sociales el 2 de junio, la presidencia habló sobre el Capítulo 2 de la guía PFJ, “Dios quiere comunicarse contigo”.
La hermana Spannaus leyó 2 Nefi 32:8-9, donde se nos enseña que debemos orar siempre.
“Cada una de nosotras ha pasado por esos momentos en los que pensamos: ‘Oh, estoy demasiado cansada para orar’ o ‘No quiero hacerlo’ o ‘No tengo ganas de orar’. Sin embargo, es precisamente en ese momento cuando debemos orar. Debemos arrodillarnos y simplemente esperar hasta abrir la boca y comenzar a orar a nuestro Padre”.
La hermana Runia dijo que una de las preguntas que les hacen con más frecuencia es sobre sentir o escuchar al Espíritu. Leyó el pasaje del Capítulo 2, donde se invita a buscar al Padre Celestial por medio de la oración y a “compart[ir]e con Él tus alegrías, preocupaciones y preguntas. Quédate tranquilo y presta atención a Sus respuestas, las cuales pueden llegar en forma de sentimientos de paz, pensamientos en tu mente o impresiones para hacer algo”.
Después leyó otro pasaje de la guía que dice: “medita en lo que Él podría estar enseñándote y escribe las impresiones que recibas. … Si tienes un pensamiento o una impresión de hacer algo bondadoso que bendecirá a alguien, ¡hazlo!”

La presidenta Freeman señaló que este capítulo, al igual que los demás, testifica a los jóvenes que Jesucristo es su fortaleza.
“Este es uno de los lugares a los que podemos acudir en busca de fortaleza, para escuchar las palabras de los profetas y apóstoles, y para comprender mejor los principios, las verdades eternas, las invitaciones y las bendiciones prometidas que provienen del Señor”.

