PROVO, Utah — “Solo mediante los méritos, la misericordia y la gracia del Santo Mesías podemos ser bendecidos para levantarnos y llegar a ser las mujeres y los hombres de Cristo que tenemos el potencial de ser”, testificó el élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, durante una sesión de la Conferencia de BYU para Mujeres el viernes 1 de mayo.
El élder Bednar y su esposa, la hermana Susan Bednar, fueron los oradores principales de clausura del evento anual de este año. Su mensaje se transmitió desde el Marriott Center de la Universidad Brigham Young y se difundió en vivo por internet.

Ambos centraron sus comentarios en el tema de este año, el cual se basó en un discurso pronunciado por la hermana Wendy Nelson, esposa del difunto presidente Russell M. Nelson— “Que podamos levantarnos y resplandecer como mujeres de luz”.
En sus comentarios, el élder Bednar compartió tres experiencias y luego enseñó lecciones extraídas de cada una de ellas que pueden profundizar la comprensión de lo que significa “levantarse”.
El Salvador sana al hombre paralítico
En el Nuevo Testamento, cuatro personas llevan a un hombre enfermo de parálisis a una vivienda; quitan parte del techo y lo bajan a la habitación donde se encontraba Jesús (véase Marcos 2). Cristo perdona los pecados del hombre y le dice que se levante, tome su lecho y se vaya a su casa.
El élder Bednar señaló que, en este relato, el Señor discernió las necesidades del hombre y lo socorrió emocional, física y espiritualmente. “Él facultó al hombre para hacer cosas que no creía ni pensaba que podría hacer, y para ver más allá de sus circunstancias actuales, hacia las cosas tal como “realmente [podían] ser” (Jacob 4:13).
De manera similar, antes de que las personas puedan levantarse, deben discernir la verdad acerca de sus propias vidas, o “las cosas tal como realmente son”, dijo el élder Bednar.
“La gracia del Salvador y el poder del Espíritu Santo pueden ayudarnos, con el tiempo, a despojarnos del egocentrismo, el egoísmo y la inseguridad que caracterizan al hombre natural que hay en cada uno de nosotros — y que limitan nuestra capacidad para levantarnos”, enseñó.

Pedro y Juan sanan a un hombre lisiado
La segunda experiencia que compartió el élder Bednar destacó a los antiguos apóstoles del Salvador: Pedro y Juan. Las Escrituras relatan que Pedro fijó sus ojos en el hombre que era cojo de nacimiento y declaró: “Míranos” (Hechos 3:4).
Es posible que el hombre esperara recibir una dádiva monetaria, pero Pedro declara: “No tengo plata ni oro, mas lo que tengo te doy”. Tras el mandato de “levántate y anda”, Pedro “tomándolo de la mano derecha, le levantó” (Hechos 3:6–7).
El élder Bednar observó: “El hombre pedía dinero, pero Pedro percibió una necesidad mayor. Pedro bendijo al hombre físicamente, le brindó consuelo emocional y lo sostuvo para inspirarle confianza de cara al futuro. El mandato de levantarse estaba dirigido de manera integral a toda el alma del hombre, y no solo a su cuerpo físico”.
De manera similar, dijo el élder Bednar: “Primero debemos avivar el fuego del testimonio y del crecimiento espiritual en nosotros mismos, antes de intentar, con humildad y eficacia, pastorear y bendecir a familiares, amigos y conocidos. Solo de esta manera podremos discernir espiritualmente las necesidades y ayudar a los demás a levantarse”.

Ejemplos de la actualidad
En octubre de 2025, el élder y la hermana Bednar visitaron a las víctimas de un tiroteo masivo mortal ocurrido en un centro de reuniones de la Iglesia en Grand Blanc, Michigan.
Durante su discurso en la conferencia para mujeres del viernes, el élder Bednar leyó varias lecciones que compartieron con él miembros del Barrio Grand Blanc, acerca de lo que aprendieron de aquella experiencia. Destacó la presencia de los términos “luz”, “gloria” y “oscuridad” en muchas de sus respuestas.
Por ejemplo, un miembro escribió: “La lección más importante es esta: La luz que proviene de Cristo es real, e incluso en los momentos más oscuros, Su luz nunca nos abandona”.
¿Qué pueden aprender las personas de los Santos de los Últimos Días de Michigan acerca de levantarse tras una experiencia devastadora? “Una perspectiva eterna fundamentada en el plan de felicidad del Padre es importante. Reconocer que, en absoluto, nunca podremos levantarnos sin el poder y las bendiciones de la Expiación del Salvador es importante. Los convenios recibidos dignamente y guardados con fidelidad son importantes. Las prioridades espirituales fundamentadas en el Evangelio restaurado de Jesucristo son importantes. La constancia en aprender, hacer y amar las cosas espirituales pequeñas y sencillas es importante — en todo momento y en todo lugar”, dijo el élder Bednar.
Él prometió: “A medida que aceptemos humildemente Su voluntad y Su tiempo en nuestras vidas, recibiremos dirección celestial, protección y fortaleza espiritual. Podemos ser bendecidos para “levantarnos y resplandecer”.

En sus palabras, la hermana Bednar extendió dos invitaciones a los oyentes para que se “levanten y resplandezcan ahora como mujeres de luz” — primero, al testificar y defender la importancia de las familias en el plan eterno de Dios y segundo, al ministrarse las unas a las otras.
“A ustedes, hermanas bondadosas y caritativas, ‘levantémonos y resplandezcamos como mujeres de luz’ al ministrar verdaderamente, con amor y compasión de una manera más elevada y santa, a las hermanas de nuestros barrios y ramas”, dijo la hermana Bednar.
Al concluir su discurso, el élder Bednar ofreció lo que Lalani Lyman —una asistente de Pleasant Grove, Utah— denominó más tarde como un “estímulo apostólico”, en el que bendijo a los oyentes para que pudieran “levantarse”.
“Había poder en sus palabras”, dijo Lyman, “y creo que eso fue increíble”.
Para Melissa Hickson, de Goodyear, Arizona, los testimonios de los miembros del Barrio Grand Blanc resultaron conmovedores. Le recordaron “a mirar más allá de la prueba y ver la mano del Señor en todo, porque Él está presente en cada aspecto de nuestras vidas”, dijo ella, y añadió: “Me parece asombroso que fueran capaces de mirar y ver todo lo bueno y toda la luz en medio de tanta oscuridad”.

