PROVO, Utah — La presidenta general de la Sociedad de Socorro, Camille N. Johnson, explicó a las hermanas reunidas en la Conferencia de BYU para Mujeres en Provo, Utah, el jueves 30 de abril, cómo pueden tener más a Jesucristo en sus vidas.
El Salvador prometió en Apocalipsis 3:20: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré y cenaré con él, y él conmigo”.
Para abrirle la puerta a Él, la presidenta Johnson sugirió seis áreas en las que uno puede centrarse más para “abrir la puerta de par en par al Salvador”.

“No estoy sugiriendo que añadan algo más a su lista de tareas pendientes para fortalecer su relación con Jesucristo”, dijo ella.
La presidenta Johnson habló sobre cómo ser más intencionales y tener mayor propósito en “lo que ya están haciendo”.
“Para tener a Jesucristo en mi vida, necesito la oración, el estudio de las Escrituras, hacer y guardar convenios —incluida la participación semanal en la Santa Cena; necesito la adoración en el templo, el arrepentimiento, el perdón y el servicio”, dijo ella.
La presidenta Johnson hizo referencia a la historia de María y Marta en el Nuevo Testamento. María eligió sentarse a los pies del Salvador y aprender de Él. La presidenta Johnson describió esto como elegir la mejor parte.
“Para tener más a Jesucristo en su vida, ¿qué están dispuestas a hacer, ver y escuchar menos?”, preguntó. “¿Se detendrán a reflexionar sobre esa pregunta por un momento y se comprometerán a hacer menos de algo para tener más a Jesucristo en su vida?”.
La oración
La presidenta Johnson hizo referencia a un discurso pronunciado en RootsTech 2025, cuando el difunto presidente Jeffrey R. Holland, entonces presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, habló sobre dos lecciones que aprendió durante una estancia en el hospital.
“Debemos orar con más frecuencia, y en más lugares, de lo que lo hacemos. Y si han orado mucho, oren más”, dijo el presidente Holland. “La otra lección fue testificar, ser testigos. Por mucho que testifiquen, testifiquen más”.
La presidenta Johnson dijo: “Hermanas, creo que podemos ser más intencionales con las oraciones que ofrecemos al Padre Celestial para tener más de Su Hijo, Jesucristo, en nuestra vida”.
También compartió cómo ha sido bendecida al esforzarse por orar más, con expresiones específicas de amor y gratitud.
“En esas oraciones, ofrecidas siempre en el nombre de Jesucristo, yo estoy abriendo la puerta para tener al Salvador en mi vida”.
Es estudio de las Escrituras
La presidenta Johnson compartió nuevamente cómo ha sido bendecida en su propia vida al abrir la puerta de par en par a Jesucristo mediante el estudio de las Escrituras.
“Mis días son mejores cuando estudio las Escrituras, buscando conexiones, patrones y temas”, dijo ella. “Podemos ser más deliberadas al buscar tipos y símbolos de Jesucristo. He aprendido importantes lecciones de mujeres cuyas historias se relatan en las Escrituras. Ellas ilustran de manera conmovedora que, cuando elegimos a Jesucristo en medio de las dificultades, descubrimos una mayor fortaleza y propósito, y experimentamos crecimiento espiritual”.
La reunión sacramental
La presidenta Johnson dijo que “todas nosotras podemos sacar mayor provecho de nuestra experiencia con la Santa Cena al prepararnos conscientemente para tomar los emblemas de la muerte del Salvador” durante las reuniones sacramentales.
Esto necesitará cierta preparación previa, agregó la presidenta Johnson.
“Debido a mi deseo, puedo elegir dar prioridad a un ambiente de día de reposo que invite a la autorreflexión y ablande mi corazón. Puedo gozosamente arrepentirme mientras espero participar de la Santa Cena, para que mi renovación de convenios sea Digna”.
La adoración en el templo
Las lecciones aplicadas para enriquecer la adoración en la reunión sacramental también pueden aplicarse a la adoración en el templo.
“Es una adoración de celebración en la Casa del Señor”, dijo la presidenta Johnson. “El hacer y guardar convenios —tanto el domingo durante la Santa Cena como cuando adoramos con gozo en la Casa del Señor— refleja nuestro deseo de tener una relación con Jesucristo. Cuando tomamos sobre nosotros el nombre de Jesucristo mediante convenios, lo invitamos a que nos ayude, y Él lo hará”.
El perdón
Haciendo referencia a las enseñanzas del Salvador en Mateo 6:14–15, la presidenta Johnson dijo que perdonar a los demás es un acto profundo de fe en Jesucristo y en Sus promesas.
“Perdonar a los demás es una manera hermosa de invitar a que haya más de Jesucristo en nuestras vidas”, dijo ella. “Aceptar ambas facetas de Su Expiación — que Su poder paga por nuestros pecados y pesares, y por los pecados y pesares de los demás— es abrir la puerta de par en par al Salvador”.
El servicio
Servir de la manera en que lo haría el Salvador profundiza y fortalece la relación de uno con Él, dijo la presidenta Johnson.
“Cuando actúo como Sus manos y Sus pies, o como Sus labios que hablan con bondad o Sus oídos pacientes, me acerco más a Él, me vuelvo más semejante a Él y me preparo para vivir con Él”, dijo.
En conclusión, la presidenta Johnson invitó a las mujeres a ser “las mujeres santas cuyas lámparas están llenas del aceite de la conversión y que dejan brillar su luz”.

