En una conferencia de la Estaca Kinshasa República Democrática del Congo Kimbaneseke celebrada el domingo 15 de marzo, el élder David A. Bednar del Cuórum de los Doce Apóstoles reflexionó sobre el notable crecimiento de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en ese país centroafricano.
Cuando el élder Bednar visitó Kinshasa por primera vez, la ciudad tenía siete estacas; ahora, tiene 18. Este crecimiento es la prueba de que se están cumpliendo las profecías, explicó.
“La piedra cortada del monte no con mano está rodando”, dijo. “Es la Iglesia restaurada de Jesucristo que está llenando la tierra”.

El domingo siguiente, 22 de marzo, en una conferencia especial de la Estaca Nairobi Kenia Oeste, el élder Bednar manifestó su gratitud por estar de nuevo en Kenia y poder reunirse con los miembros y amigos de la Iglesia.
Estas reuniones fueron algunas de las muchas el élder Bednar sostuvo durante su ministerio de 10 días en el Área África Central. En cada una, trasmitió mensajes centrados en el Señor Jesucristo, la revelación, la fe, el arrepentimiento y el discipulado, según informó la Sala de Prensa de la Iglesia en África (en inglés).
Además de la RDC y Kenia, el élder Bednar también ministró en Ruanda y se reunió con el presidente y otros líderes gubernamentales y religiosos de ese país.

Invitaciones y bendiciones prometidas
Durante su ministerio, el élder Bednar estuvo acompañado por su esposa, la hermana Susan Bednar, y por el élder Carl B. Cook de la Presidencia de los Setenta junto con su esposa, la hermana Lynette Cook.
En los devocionales celebrados en la República Democrática del Congo, el élder Bednar enseñó que la fe en el Señor Jesucristo requiere acción. También dio testimonio del arrepentimiento diario y de vivir en revelación continua con la compañía constante del Espíritu Santo.

Les dijo a los presentes que, “Uno de los caminos más seguros hacia una vida centrada en Jesucristo es el servicio consagrado; la única manera de ser verdaderamente felices es entregándonos por completo al servicio de Dios”.
La Sala de Prensa en África escribió que, al despedirse de los Santos de los Últimos Días en Kinshasa, el élder Bednar los bendijo con ojos para ver la mano de Dios, oídos para escuchar Su voz y corazones que permanecieran firmes en su devoción a Jesucristo.
En Kenia, el élder Bednar brindó una clara explicación del nombre de La iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y testificó que la Iglesia restaurada hoy es la misma Iglesia establecida en el Nuevo Testamento.
También enseñó que el evangelio implica un cambio y nos permite transformarnos en nuevas personas en Cristo, según la Sala de Prensa en África (en inglés). Dijo: “Nuestro propósito en la mortalidad es cambiar y parecernos más a nuestro Salvador, Jesucristo”.
Reunión con el presidente de Ruanda
El 18 de marzo, el élder Bednar se reunió con el presidente de Ruanda, Paul Kagame.

La reunión se centró en el crecimiento de la Iglesia en Ruanda, el fortalecimiento de la fe, el fomento de las relaciones y en el apoyo al desarrollo nacional, informó la Sala de Prensa de la Iglesia en África (en inglés).
El élder Bednar dijo que la conversación sobre la obra de la Iglesia y los continuos esfuerzos de reconciliación en Ruanda fue “positiva y productiva”.
Durante la reunión, el élder Bednar estuvo acompañado por su esposa, la hermana Bednar; el élder Paul B. Pieper, Setenta Autoridad General y primer consejero de la presidencia del Área África Central, y su esposa, la hermana Melissa Pieper; y el élder Johnny O. Baddoo, Setenta de Área.
Mientras estuvo en Ruanda, el élder Bednar también se reunió con el concilio interreligioso y otros líderes gubernamentales locales y nacionales, junto con representantes de BYU–Pathway Worldwide (en inglés). Se abordaron temas como la libertad religiosa, los esfuerzos humanitarios, la colaboración y la expansión de oportunidades educativas, según la Sala de Prensa en África (en inglés).

Mientras visitaba el monumento conmemorativo del Genocidio Kigali, el élder Bednar estuvo profundamente conmovido por las imágenes y grabaciones de lo ocurrido durante el genocidio en 1994. Entonces, preguntó, “¿Cómo puede alguien experimentar cosas tan horribles y alguna vez ser restaurado o sanado?”
La respuesta es Jesucristo, contestó: “Con la ayuda de Jesucristo, mediante Su gracia, misericordia y bendiciones es posible sanar”.
Convenios y ordenanzas

Cuando el élder Bednar se dirigió a más de 900 miembros y amigos de la Iglesia en Kigali, Ruanda, el 17 de marzo, les recordó que, así como el Salvador ministró a los nefitas uno a uno, “Él los conoce individualmente y por su nombre”.
También enseñó sobre hacer y guardar los convenios sagrados con el Padre Celestial y Jesucristo y permanecer en la senda del convenio.
“Un convenio es una promesa, una promesa sagrada entre el Padre Celestial, Jesucristo y nosotros”, explicó el élder Bednar. “Estos convenios y ordenanzas nos unen y nos vinculan a Jesucristo y a nuestro Padre Celestial.
“Al vivir los compromisos del convenio se crea un vínculo con el Señor que es profundamente personal y espiritualmente poderoso. Al honrar las condiciones de los convenios y ordenanzas sagradas nos acercamos más a Ellos”.








