El presidente Dallin H. Oaks dedicó el Templo de Burley, Idaho, el domingo 11 de enero.
Sentado junto a su esposa, la hermana Kristen Oaks, en una entrevista previa a la dedicación, el presidente Oaks compartió que sus “primeros recuerdos están aquí, en el sur de Idaho”.
Cuando era niño, el presidente Oaks vivió en Twin Falls durante unos cinco años. Allí, su padre sirvió en el sumo consejo por más de cuatro años antes de fallecer, y fue también donde el presidente Oaks cursó el primero y segundo grado.
El presidente Oaks explicó que, antes del fallecimiento del presidente Russell M. Nelson, el entonces presidente de la Iglesia dio a sus consejeros la oportunidad de elegir un templo para dedicar.
“No vi ningún lugar más atractivo para mí que esta comunidad, porque la asocio con mi juventud”, dijo.
El templo es un “símbolo poderoso para los jóvenes”, dijo el profeta.
También expresó su deseo de que los jóvenes puedan mirar al futuro con optimismo.
“Sean felices”, dijo. “No se desanimen. Confíen en el Señor”.
