El élder Ulisses Soares, del Cuórum de los Doce Apóstoles, compartió mensajes sobre el amor del Salvador con el pueblo de Brasil durante una ministración de cinco días en su país natal.
“Cuando las personas sienten el amor del Salvador, se sienten más inclinadas a andar por la senda del convenio y perseverar hasta el fin”, dijo el élder Soares. “Esa es una de las principales razones por las que ministramos por todo el mundo, y especialmente para mí, aquí en mi propio país”.
Acompañado por su esposa, la hermana Rosana Soares, el élder Soares se reunió con funcionarios gubernamentales, la organización sin fines de lucro Amigos do Bem, misioneros y miembros de la Iglesia en todo Brasil, según un comunicado de prensa publicado en ChurchofJesusChrist.org (en inglés).

“Los brasileños son muy fieles y se conectan fácilmente con el Salvador, Jesucristo”, dijo. Es maravilloso ver las bendiciones que el Señor ha derramado sobre este pueblo y sobre este país”.
Estableciendo relaciones con líderes gubernamentales
El lunes, 17 de noviembre, el élder Soares se reunió con el gobernador de Paraná, Carlos Massa Ratinho Júnior, y otros funcionarios gubernamentales en el Palacio de Iguazú en Curitiba, Brasil.
“[El gobernador] está muy interesado en trabajar con la Iglesia y en bendecir la vida de los habitantes de su estado”, dijo el élder Soares. “Hemos encontrado un buen ambiente para compartir el amor del Salvador a través de nuestros proyectos humanitarios”.

Durante la reunión, varios líderes gubernamentales expresaron su gratitud al élder Soares por la ayuda humanitaria brindada por la Iglesia al estado de Paraná, incluyendo una donación de muebles y artículos básicos para el hogar para viviendas de personas mayores.
“Trabajamos con los gobiernos para que vean nuestra sincera intención de compartir el amor de Dios con la gente y de ayudarla y apoyarla en su trato con quienes sufren”, dijo el élder Soares.

El élder Soares también habló a los líderes sobre la importancia de las familias en la sociedad y el esfuerzo de la Iglesia por promover la paz en todo el mundo, y los invitó a asistir a la presentación en febrero de 2026 en Brasil del Coro del Tabernáculo de la Manzana del Templo.
Al finalizar la reunión, el élder Soares fue invitado a ofrecer una oración.
“Ser invitado a orar en un entorno gubernamental me conmovió profundamente”, dijo. “Eso demuestra el respeto que esas personas nos tienen, especialmente por la manera en que adoramos a nuestro Padre Celestial y la manera en que vivimos el evangelio de Jesucristo”.
Promoviendo esfuerzos humanitarios
En São Paulo, el élder Soares visitó la sede de Amigos do Bem, una organización sin fines de lucro que brinda ayuda a las personas que viven en las zonas semiáridas del interior de Brasil.
Durante su visita, el 19 de noviembre, el élder Soares anunció una donación financiera de la Iglesia que ayudará a Amigos do Bem a operar los “centros de transformación” ya existentes en tres localidades. Estos centros ofrecen tutoría diaria, actividades culturales y cursos de formación profesional a 10 000 niños y jóvenes, en un esfuerzo por romper el ciclo de pobreza en la zona.

Alcione Albanesi, presidenta de Amigos do Bem, habló sobre la motivación de su organización.
“Debemos mirar a nuestro alrededor y ser instrumentos para el bien”, dijo. “Este es el legado que dejó Jesús. No solo vivimos y ocupamos el espacio que Dios nos concedió en la tierra, sino que debemos mostrar fraternidad y solidaridad y ayudar a quienes no tienen las mismas bendiciones que nosotros”.

Esta donación de la Iglesia forma parte de una larga relación con Amigos do Bem. Las contribuciones anteriores han incluido plántulas de anacardo, tractores, autobuses escolares, camiones cisterna, máquinas de coser, ambulancias y canastas de alimentos.

Ministrando a los miembros de la Iglesia
Durante los cinco días de ministerio, el élder Soares se reunió y enseñó a miembros y misioneros en Porto Alegre, Curitiba y el Centro de Capacitación Misional de Brasil.
En Porto Alegre, el élder Soares compartió: “El Señor hará todo lo que esté en Su poder para devolvernos al camino. Nunca se cansará de buscarnos. Siempre seguirá buscándonos”.

Su mensaje fue exactamente lo que Bruno Luz, miembro de la congregación, necesitaba escuchar.
“Sentí que [su mensaje] estaba dirigido a mí y solo a mí”, dijo Luz. “Fue muy especial escuchar las palabras de un apóstol dirigidas con tanta precisión a mis dudas y preguntas”.

La madre de Bruno, Jaqueline Luz, también se emocionó durante el mensaje del élder Soares, pues había estado orando para que su hijo sintiera el amor de Dios.
“Me siento muy agradecida de que a través del élder Soares haya escuchado respuestas a mis oraciones y haya sentido la seguridad de que el Señor escucha nuestras oraciones y de que tiene siervos que hablan y nos dan las respuestas que necesitamos”, dijo. “Esto fue muy especial porque un testimonio especial del Señor tocó el corazón de alguien a quien amo”.






