MANILA, Filipinas — Debido a la alta prevalencia de desnutrición infantil en Filipinas, muchos niños sufren retraso en el crecimiento y emaciación moderada; es decir, no reciben los nutrientes que necesitan para crecer y desarrollarse adecuadamente.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha trabajado durante varios años para abordar estos desafíos, tanto entre los niños miembros de la Iglesia como en la comunidad. A medida que estos esfuerzos se amplían, más niños y sus familias ven mejorar sus vidas.
En 2018, la Primera Presidencia aprobó un programa para abordar la desnutrición infantil entre sus miembros en los países en vías de desarrollo. Filipinas fue la primera área en implementar el proyecto piloto, que comenzó en 2019. Desde entonces, varias estacas y distritos se han sumado a esta iniciativa.
El Programa de nutrición Infantil (Child Nutirtion Program) tiene como objetivo determinar la situación de los bebés y niños de la Iglesia menores de 5 años y desarrollar intervenciones para que todos alcancen un estado saludable. El programa también busca educar a las madres y mujeres embarazadas sobre la nutrición adecuada tanto para ellas como para sus hijos.
A través de esta iniciativa, los líderes locales de la Iglesia pueden colaborar con las agencias gubernamentales y organizaciones no gubernamentales para educar a las familias sobre los efectos de la desnutrición y ayudarlas a implementar soluciones a largo plazo.
Durante las evaluaciones —que se llevan a cabo en los centros de estaca—, médicos y trabajadores de la salud pesan y miden a cada niño. También hablan con los padres sobre cómo incluir ingredientes más nutritivos en la alimentación de sus hijos y qué deben tener en cuenta a medida que crecen.
Una vez que se diagnostica desnutrición en un niño y la familia elabora un plan, sus lideres locales y hermanos y hermanas ministrantes se mantienen en contacto con ella periódicamente para dar seguimiento a su progreso.
Mediante este seguimiento periódico y la educación continua sobre nutrición infantil, las familias pueden progresar en su camino hacia la autosuficiencia y, a su vez, ayudar a otras personas en la comunidad.
Si desean más información sobre cómo mejorar la nutrición, así como otros materiales sobre el tema para padres y líderes, pueden visitar el sitio web caring.ChurchofJesusChrist.org y desplazarse hasta la sección titulada “Cuidar de los hijos de Dios mediante una mejor nutrición”.
Durante una de las evaluaciones (en inglés) en el Centro de Estaca Makati Este, Filipinas, la Dra. Kristine Balictar, ginecoobstetra del Centro Médico Bicutan, se reunió con mujeres embarazadas y otras que acababan de dar a luz.
“Estoy muy feliz de participar en esta actividad para revisar a las madres y cerciorarme que estén saludables”, dijo. “Esto representa una gran ayuda para las embarazadas, porque a veces, deciden no acudir a sus controles prenatales por limitaciones económicas”.
Cuando la Estaca Pasay, Filipinas, organizó su primera evaluación el 18 de abril, los líderes de estaca, dietistas, médicos y pediatras de clínicas públicas y privadas, explicaron el programa en grupo y después se reunieron de forma individual con los padres y los niños.
La página de Facebook de los Servicios de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia en Filipinas publicó sobre el evento (en inglés): “Juntos están fortaleciendo a las familias y creando un futuro más saludable para nuestros niños. Gracias por su extraordinario servicio; esperamos con entusiasmo la próxima fase”.
El 24 de enero (en inglés), cuando la Estaca Caloocan, Filipinas, realizó su primera evaluación, la página de los Servicios de Bienestar y Autosuficiencia compartió un mensaje similar.
“Este es verdaderamente un paso muy importante en la atención de nuestros niños y familias”, señaló la publicación. “Por niños más saludables y una comunidad más fuerte y resiliente”.

Atención a mujeres y niños en las comunidades filipinas
Además de sus esfuerzos por atender las necesidades de los niños miembros de la Iglesia, esta también colabora con otras organizaciones en Filipinas para ayudar a mejorar el bienestar de las mujeres y los niños en la comunidad en general. Esto forma parte de la iniciativa mundial para mujeres y niños, dirigida por la Sociedad de Socorro, mediante la cual la Iglesia ha donado millones de dólares y ha reunido otras organizaciones sin fines de lucro en grupos alrededor del mundo.
Esta iniciativa busca lograr el mayor impacto posible al financiar esfuerzos destinados a bendecir la vida de mujeres y niños menores de 5 años a través de la atención materna y neonatal, la nutrición infantil, la vacunación y la educación en todo el mundo.
El 13 de agosto de 2025 (en inglés), la Iglesia organizó en Quezón City un taller de tres días sobre bienestar infantil. Líderes gubernamentales, expertos en salud y nutrición y organizaciones humanitarias examinaron los esfuerzos en curso y fortalecieron su colaboración en iniciativas de nutrición infantil y salud de la mujer en todo el país.

El élder Willam K. Jackson, Setenta Autoridad General y segundo consejero de la Presidencia del Área Filipinas, agradeció a los presentes por trabajar con la Iglesia y reconoció la labor destacada que sus organizaciones realizan en todo el mundo.
“Es increíble y extraordinario lo que las personas pueden lograr cuando unen sus esfuerzos”, dijo.
Los delegados visitaron los lugares donde se llevaban a cabo los proyectos en distintas partes de Filipinas para observar en persona el desarrollo de las evaluaciones, dirigidas por las organizaciones Helen Keller Intl, Vitamin Angels (ambos enlaces en inglés) y la Iglesia.
El 11 de febrero (en inglés), la Iglesia y la organización Helen Keller Intl, iniciaron un esfuerzo llamado “Raíces resilientes” (Resilient Roots) para mejorar la nutrición durante los primeros 1.000 días de la vida de un niño. Este proyecto —en el que también participa el municipio de Quezon— se enfoca principalmente en los huertos comunitarios para promover la salud, la seguridad alimentaria y la autosuficiencia.
En sus comentarios, el presidente Wilfredo M. Estrada Jr., primer consejero de la presidencia de la Estaca Ormoc, Filipinas, dijo: “Si nos preocupamos por las necesidades de los demás, la humildad viene por añadidura. Al ayudar a las familias y a los niños, creamos un mejor futuro”.
Un mes después, líderes locales de la Iglesia, Project HOPE (ambos enlaces en inglés), funcionarios gubernamentales y del departamento de salud se reunieron en Quezon City para fortalecer sus esfuerzos conjuntos. En una ceremonia se entregaron productos alimenticios, equipos médicos y materiales de información para la comunidad destinados a reforzar los servicios de nutrición maternoinfantil en los vecindarios señalados como los de mayor necesidad.
Olive Esquivias del Departamento de Salud de Quezon City, expresó su agradecimiento por el apoyo que el Proyecto HOPE y la Iglesia les brindan.
La desnutrición sigue afectando a muchas familias vulnerables”, dijo Esquivias. “Estos recursos fortalecerán los programas de nuestros de salud y apoyarán a los trabajadores de la salud comunitarios que sirven en la primera línea de atención de la salud maternoinfantil”.
El presidente Norman Tolentinio, primer consejero de la presidencia de la Estaca Quezon City, Filipinas, reflexionó sobre el momento en que Jesús alimentó a 5.000 personas con cinco panes y dos peces.
Así como unas pequeñas ofrendas fueron multiplicadas para alimentar a miles, nuestros esfuerzos conjuntos pueden bendecir muchas vidas”, dijo el presidente Tolentino. “Mediante la compasión, la cooperación y el servicio, podemos continuar ayudando a las familias y a las comunidades”.










