La guía de estudio de “Ven, sígueme” de esta semana abarca Doctrina y Convenios 106-108, que incluye instrucciones para organizar los oficios del sacerdocio en una estructura de liderazgo.
A continuación, se presentan algunas citas de líderes pasados y presentes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sobre estas secciones de Doctrina y Convenios.
Doctrina y Convenios 106
“El momento de la Segunda Venida de Cristo será una sorpresa para muchos (véanse 2 Pedro 3:10; Doctrina y Convenios 106:4), pero los verdaderos discípulos de Jesucristo no se sorprenderán. El Señor dijo que Sus seguidores serían hijos de luz y que ese día no les sorprenderá como ladrón (véase Doctrina y Convenios 106:5)”.
— Temas y preguntas, guía para el estudio del Evangelio “La Segunda Venida de Jesucristo”, ChurchofJesusChrist.org
“Se nos instruye a ser hijos de luz (véase Doctrina y Convenios 106:5). Somos herederos de la vida eterna. El Espíritu da luz a todo hombre y mujer que viene a este mundo”.
— El difunto presidente James E. Faust, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 1987, “¿Seré feliz?” (en inglés)
“Para responder a este llamado de enviar más obreros a la cosecha de almas, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días está llamando a un mayor número de misioneros para que prediquen el evangelio eterno de Cristo a todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos.
El Señor advirtió a su pueblo: ‘Además, de cierto os digo que la venida del Señor se aproxima, y sorprenderá al mundo como ladrón en la noche’ (Doctrina y Convenios 106:4)”.
— El difunto élder Delbert L. Stapley, entonces miembro del Cuorum de los Doce, conferencia general de octubre de 1975, “Preparar a un pueblo para el Señor” (en inglés)
Doctrina y Convenios 107

“Testifico que ‘el Santo Sacerdocio según el Orden del Hijo de Dios’ (Doctrina y Convenios 107:3) — el Sacerdocio de Melquisedec—, con sus llaves, autoridad y poder, ha sido restaurado sobre la tierra en estos últimos días. Sé que, si bien no todas las cosas saldrán como esperamos y rogamos que sucedan, los milagros de Dios siempre llegarán de acuerdo con Su voluntad, Su tiempo y Su plan para nosotros”.
— Élder Shayne M. Bowen, entonces Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2024, “Milagros, ángeles y el poder del sacerdocio”
“Cuando fui sostenido como nuevo Setenta de Área, abrí las Escrituras para aprender mis deberes y leer Doctrina y Convenios 107:25, que declara: ‘Los Setenta también son llamados para […] ser testigos especiales a los gentiles y en todo el mundo’. Como pueden imaginar, las palabras ‘testigos especiales’ captaron mi atención. Me resultó evidente que tenía la responsabilidad de dar testimonio, de testificar del nombre de Jesucristo, en cualquier lugar del mundo al que viajara”.
— Élder Brent H. Nielson, entonces Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2024, “Una relación de las cosas que he visto y oído”
“En ocasiones nos impacientamos cuando pensamos que estamos ‘haciéndolo todo bien’ y seguimos sin recibir las bendiciones que deseamos. Enoc caminó con Dios durante 365 años antes de que él y su pueblo fueran trasladados. Trescientos sesenta y cinco años de esforzarse por hacer las cosas correctamente, ¡y entonces ocurrió! (Véase Doctrina y Convenios 107:49)”.
— Élder Jeremy R. Jaggi, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2020 (en inglés), “Tenga la paciencia su obra perfecta, y ¡tenedlo como gozo pleno!”
“Tenemos la costumbre de sostener a los líderes de la Iglesia mediante el divino modelo de levantar nuestro brazo en forma de escuadra para manifestar nuestra aceptación y nuestro apoyo. Lo hemos hecho hace apenas unos minutos. Pero el verdadero sostenimiento va mucho más allá de esta señal física. Como se indica en Doctrina y Convenios 107:22, los miembros de la Primera Presidencia han de ser ‘sostenidos por la confianza, fe y oraciones de la iglesia’. Llegamos a sostener plena y verdaderamente al profeta viviente a medida que desarrollamos el modelo de confiar en sus palabras, tener fe para actuar de acuerdo con ellas, y luego orar por las continuas bendiciones del Señor sobre él”.
— El difunto obispo Dean M. Davies, entonces primer consejero del Obispado Presidente, conferencia general de octubre de 2018, “Dios manda a profetas”
“Hay bendiciones a disposición de cada uno de ustedes, hermanos y hermanas, que se obtienen por medio del poder del santo Sacerdocio de Melquisedec. Esas bendiciones pueden cambiar las circunstancias de su vida en cuestiones tales como la salud, la compañía del Espíritu Santo, las relaciones personales y oportunidades para el futuro. El poder y la autoridad de este sacerdocio tienen las llaves de todas las bendiciones espirituales de la Iglesia (véase Doctrina y Convenios 107:18). Más notable aún, el Señor ha declarado que Él preservará esas bendiciones, de acuerdo con Su voluntad”.
— Presidente Russell M. Nelson, entonces miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2011, “Afrontar el futuro con fe”
“Si tuviesen la computadora más avanzada y costosa del mundo, ¿la usarían sólo como adorno? Puede que se vea impresionante; puede que tenga un gran potencial; pero es sólo cuando leen el manual del usuario, aprenden cómo usar los programas y la encienden que aprovechan su potencial completo.
“El santo sacerdocio de Dios también tiene un manual del usuario. Comprometámonos a leer las Escrituras y los manuales con mayor propósito y enfoque. Comencemos por leer las secciones 20, 84, 107 y 121 de Doctrina y Convenios. Cuanto más estudiemos el propósito, el potencial y el uso práctico del sacerdocio, más asombrados estaremos de su poder; y el Espíritu nos enseñará cómo acceder a ese poder y cómo usarlo para bendecir a nuestra familia, a las comunidades y a la Iglesia”.
— Élder Dieter F. Uchtdorf, entonces segundo consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de abril de 2011, “Su potencial, su privilegio”
“La sección 107 de Doctrina y Convenios es uno de los pasajes de las Escrituras donde el Señor nos da ese modelo:
“‘Por tanto, aprenda todo varón su deber, así como a obrar con toda diligencia en el oficio al cual fuere nombrado.
“‘El que sea perezoso no será considerado digno de permanecer, y quien no aprenda su deber y no se presente aprobado, no será considerado digno de permanecer. Así sea. Amén’ (Doctrina y Convenios 107:99-100).
“Debemos aprender nuestro deber del Señor, y luego debemos obrar con toda diligencia y nunca ser perezosos ni holgazanes”.
— Presidente Henry B. Eyring, entonces primer consejero de la Primera Presidencia, conferencia general de abril de 2010, “Obrar con toda diligencia”
“En una revelación que se dio al sacerdocio por medio de José Smith el Profeta registrada en la sección 107 de Doctrina y Convenios, el ‘aprender’ nos motiva a ‘hacer’; leemos: ‘Por tanto, aprenda todo varón su deber, así como a obrar con toda diligencia en el oficio al cual fuere nombrado’ (Doctrina y Convenios 107:99).
“Cada uno de los poseedores del sacerdocio presentes en esta sesión tiene el llamamiento de prestar servicio, de dedicar sus mejores esfuerzos a la obra que se le ha asignado. Ninguna asignación es sin importancia en la obra del Señor ya que cada una tiene consecuencias eternas”.
— El difunto presidente Thomas S. Monson, entonces presidente de la Iglesia, conferencia general de octubre de 2008, “Aprendamos, hagamos, seamos”
“Poseo un firme testimonio del poder del sacerdocio en la vida de todos los miembros de la Iglesia. En Doctrina y Convenios se nos dice también que el Sacerdocio de Melquisedec posee ‘… las llaves de todas las bendiciones espirituales de la iglesia’ (Doctrina y Convenios 107:18). Se que es el poder y la autoridad de Dios sobre la tierra para bendecir nuestra vida y ayudarnos a relacionar nuestras experiencias terrenales con las eternidades. Al recibir las bendiciones del sacerdocio, recurrimos al poder y a la gracia de Dios”.
— La difunta hermana Elaine L. Jack, entonces presidenta general de la Sociedad de Socorro, conferencia general de octubre de 1996, “‘Partícipes de las glorias’”
Doctrina y Convenios 108

“Queridos hermanos y hermanas, somos quienes mejor podemos comprender la situación de quienes deciden dejar que Dios prevalezca en sus vidas. Esto forma parte del convenio que hacemos con nuestro Padre Celestial: específicamente, el de fortalecer a nuestros hermanos y hermanas en todo lo que decimos, en nuestras oraciones, en nuestras exhortaciones y en nuestras acciones (véase Doctrina y Convenios 108:7)”.
— Élder Thierry K. Mutombo, Setenta Autoridad General, en el artículo de la Liahona de junio de 2022, “Establezcamos Sión entre nosotros” (en inglés)
“Fortalecerse mutuamente es otra forma importante de participar en la edificación del reino. Pueden hacerlo muy bien. ¿Qué dice la palabra de Dios sobre el fortalecimiento mutuo?…
“‘Fortalece a tus hermanos en todas tus conversaciones, en todas tus oraciones, en todas tus exhortaciones y en todos tus hechos” (Doctrina y Convenios 108:7).
“Abramos nuestros corazones y dejemos que el Espíritu Santo nos llene del deseo de bendecirnos unos a otros, a nuestra familia, a nuestros compañeros de habitación, a nuestros amigos. Hagamos algo cada día que les traiga gozo; quizás una simple sonrisa sea suficiente”.
— La difunta hermana Patricia P. Pinegar, entonces presidenta general de la Primaria, discurso en la Universidad Brigham Young, marzo de 1999, “Edificar el reino de Dios” (en inglés)
“También estoy muy agradecido por la bendición de relacionarme diariamente con las autoridades generales de la Iglesia. A estos hombres dedicados les prometo mi lealtad, mi amor y mis esfuerzos incesantes para edificar el reino de Dios. Les prometo también que siempre obedeceré la admonición del Señor en Doctrina y Convenios: ‘Por tanto, fortalece a tus hermanos en todas tus conversaciones, en todas tus oraciones, en todas tus exhortaciones y en todos tus hechos’ (Doctrina y Convenios 108:7)”.
— Elder Marlin K. Jensen, entonces Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 1989, “Con la mirada puesta únicamente en la gloria de Dios” (en inglés)
“Independientemente de la situación de una persona, quien es cínico, pesimista o negativo, experimenta el menor progreso, felicidad y prosperidad.
“Por otro lado, el enfoque del Señor es que el optimista, con fe, que es positivo, edificante y constructivo, es la persona, dentro o fuera de la Iglesia, que más progresa, es más feliz y próspera. El Señor dijo:
“‘Por tanto, fortalece a tus hermanos en todas tus conversaciones, en todas tus oraciones, en todas tus exhortaciones y en todos tus hechos’ (Doctrina y Convenios 108:7)”.
— Élder Ted E. Brewerton, entonces miembro del Cuórum de los Setenta, conferencia general de abril de 1983, “La blasfemia y el lenguaje soez” (en inglés)
“¿Y cuál es su respuesta al conocer a un católico, un judío, un musulmán, un hindú o un testigo de Jehová?... He aprendido mucho al reflexionar sobre estos temas. ¿Cuál sería su respuesta al conocer a un hermano o hermana ateo? ¿Podríamos aplicar el consejo dado a Lyman Sherman en Doctrina y Convenios 108:7?
‘Por tanto, fortalece a tus hermanos en todas tus conversaciones, en todas tus oraciones, en todas tus exhortaciones y en todos tus hechos’.
Me sorprende siempre cómo las escrituras y los profetas usan la palabra ‘todas’. No deja lugar para las excepciones”.
— La difunta Ann N. Madsen, entonces profesora del Antiguo Testamento en la Universidad Brigham Young, devocional de BYU, julio de 1982, “Las diferencias… ‘concedemos a todos los hombres el mismo privilegio’” (en inglés)


