La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días lleva mucho tiempo comprometida en la obra de congregar a Sion mediante el servicio cristiano y la caridad. El 24 de julio, el gobierno de Colombia reconoció formalmente estos esfuerzos al recibir la prestigiosa Orden de la Democracia Simón Bolívar, con el rango de Cruz de Comendador.
Esta distinción nacional, otorgada por el Congreso de la República de Colombia, reconoce a las personas u organizaciones que promueven la paz, la libertad y el bienestar de la sociedad. Plinio E. Ordoñez Villamizar, canciller de la orden, recordó que la distinción se inspira en las palabras de Simón Bolívar ante el primer Congreso en 1821: “Colombianos, solo el talento, el valor y la virtud serán coronados”.
La ceremonia se llevó a cabo en el histórico Salón Elíptico del Congreso y fue presentada por la congresista Betsy Pérez Arango. La información sobre este evento se publicó por primera vez en un comunicado de prensa del 25 de julio en la Sala de Prensa de la Iglesia en Colombia.

En representación de la Iglesia estuvo el élder Juan Pablo Villar, Setenta Autoridad General y entonces segundo consejero de la presidencia del Área Sudamérica Noroeste. A él lo acompañó el élder Yan Carlos Vega, quien sirvió como Setenta de Área hasta agosto, para recibir la insignia y el diploma en nombre de la Iglesia.
En sus palabras, la representante Pérez Arango enfatizó: “Este reconocimiento a la Iglesia de Jesucristo surge del aprecio por su vocación de servicio. No se sirve para recibir elogios, sino porque es un acto de fe y amor. La mejor manera de servir al Señor es sirviendo a sus hermanos y hermanas”.
El élder Villar respondió: “Estamos muy agradecidos y nos sentimos honrados de recibir este reconocimiento de una institución tan honorable como el Congreso, que representa a todos los ciudadanos de esta gran nación. Como miembros de la Iglesia, seguimos el ejemplo de Jesucristo al ayudar a los más necesitados”.

Añadió: “El Señor Jesucristo extendió Su mano para consolar y sanar. Eso es lo que buscamos hacer. Esta distinción nos motiva a seguir tomándonos de las manos y aliviando las cargas”.
El élder Vega hizo eco de estos sentimientos: “Ha sido una experiencia maravillosa para la Iglesia recibir la Cruz del Comendador en reconocimiento a toda la ayuda humanitaria que brinda en nuestro país y, en todo el mundo. La Iglesia no busca este tipo de reconocimiento, pero se siente profundamente honrada por esta importante distinción. Esto nos motiva a ser más cristianos, más amables, más caritativos y a seguir el ejemplo del Salvador, Jesucristo”.
El élder Villar también destacó el enfoque colaborativo de la Iglesia: “Sabemos que podemos lograr mucho más cuando servimos juntos”.

La presencia y el impacto de la Iglesia en Colombia siguen creciendo. Hoy en día, cuenta con más de 217 000 miembros y 260 congregaciones, además de más de 150 proyectos de ayuda humanitaria realizados en todo el país.
Esta condecoración es un poderoso recordatorio de que más de cinco décadas de labor espiritual, social y humanitaria de la Iglesia en Colombia han dejado una huella imborrable, según el comunicado de la Iglesia.





