La guía de estudio “Ven, sígueme” de esta semana abarca Doctrina y Convenios 77-80, que incluye la promesa del Señor “Yo os guiaré” (Doctrina y Convenios 78:18).
A continuación, les ofrecemos algunas citas de líderes de la Iglesia actuales y del pasado sobre estas secciones de Doctrina y Convenios.
Doctrina y Convenios 77
“Las palabras ‘últimos días’ son una expresión particularmente difícil para los traductores que trabajan con idiomas en los cuales no hay un equivalente. Hay traducciones en que este término tal vez se interprete como el día final.
“Es cierto que en las Escrituras se refieren a los días finales de la existencia temporal de la tierra como a una esfera telestial. La tierra será entonces renovada y recibirá su gloria paradisíaca, o sea, terrestre (véase el décimo Artículo de Fe). Finalmente, la tierra será celestializada (véase Apocalipsis 21:1; D. y C. 77:1; 88:25-26). Pero los días finales de la tierra deben ser precedidos por sus últimos días”.
— Presidente Russell M. Nelson, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 1990, “‘Porque así se llamará mi Iglesia’”
Doctrina y Convenios 78
“Esta semana estoy estudiando la sección 78 de Doctrina y Convenios, y me gustaría hablar de un pasaje de las escrituras que ha sido significativo para mí, en mi ministerio. Todos hemos vivido desafíos y aflicciones como parte de la vida terrenal. Hay algunos versículos de esta sección que me encantan y hablan de eso; esto me ha fortalecido mucho.
“‘De cierto, de cierto os digo, sois niños pequeños, y todavía no habéis entendido cuán grandes bendiciones el Padre tiene en sus propias manos y ha preparado para vosotros;’ (Doctrina y Convenios 78:17).”
“Creo que el Señor nos está enseñando aquí que hay muchas cosas que quizás aún no vemos. Algunas son grandes bendiciones que tiene reservadas para nosotros. Luego describe: ‘…no podéis sobrellevar ahora todas las cosas; no obstante, sed de buen ánimo, porque yo os guiaré (Doctrina y Convenios 78:18).
“¿Alguna vez han sentido esto, que a veces las cosas parecen tan difíciles y desafiantes que simplemente no saben si pueden sobrellevarlas o no? El Señor sabe que enfrentamos esas cosas y nos da algunos consejos maravillosos ‘No obstante. sed de buen ánimo, porque yo os guiaré’.
“Después Él promete bendiciones. Él dice: ‘De vosotros es el reino y sus bendiciones, y las riquezas de la eternidad son vuestras’ (Doctrina y Convenios 78:18). Y luego, promete más bendiciones: ‘Y el que reciba todas las cosas con gratitud será glorificado; y le serán añadidas las cosas de esta tierra, hasta cien tantos, sí, y más. Haced, pues, las cosas que os he mandado, dice vuestro Redentor, el Hijo’ (Doctrina y Convenios 78:19-20).
“Creo que nos habla directamente a cada uno de nosotros y nos muestra parte de la doctrina, el consejo y la guía hermosos que recibimos por medio de Doctrina y Convenios. Estas palabras, estas revelaciones divinas que recibimos mediante Doctrina y Convenios son la palabra de Dios. Doy mi testimonio de esto y de que Jesucristo es nuestro Salvador y Redentor y lo hago en el nombre de Jesucristo, Amén”.
— Élder Gary E. Stevenson del Cuórum de los Doce Apóstoles, en Reflexiones de los apóstoles para 2025, en el video “Yo os guiaré”

“El Señor declaró: “Y el que reciba todas las cosas con gratitud será glorificado”14. Quizá esto se deba a que la gratitud da a luz a muchas otras virtudes.
“¡Cómo cambiaría nuestra percepción si cada mañana nos despertáramos solo con las bendiciones que agradecimos la noche anterior! El no valorar nuestras bendiciones puede dar lugar a un sentimiento de insatisfacción, que puede privarnos del gozo y la felicidad que la gratitud genera. Quienes están en el edificio grande y espacioso nos persuaden a traspasar lo señalado y, de ese modo, no valorar para nada lo que es importante”.
— Élder Gary B. Sabin, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2023, “Características distintivas de la felicidad”
“Mis queridos hermanos y hermanas, ruego que siempre nos mantengamos maravillados por Jesucristo y Su amor completo, infinito y perfecto. Que el recuerdo de lo que han visto nuestros ojos y han sentido nuestros corazones aumente nuestra maravilla por el sacrificio expiatorio del Salvador, que puede sanarnos de nuestras heridas espirituales y emocionales, y ayudarnos a acercarnos más a Él. Que nos maravillemos de las grandes promesas que el Padre tiene en Sus manos y que ha preparado para quienes son fieles:
“‘De vosotros son el reino y sus bendiciones, y las riquezas de la eternidad son vuestras.
“‘El que reciba todas las cosas con gratitud será glorificado’ (Doctrina y Convenios 78:18-19)”.
— Élder Ulisses Soares del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2022, “Maravillado por Cristo y Su evangelio”
“La doctrina pura de Cristo es poderosa; cambia la vida de todo aquel que la entiende y procura implementarla en su vida. La doctrina de Cristo nos ayuda a encontrar la senda de los convenios y a permanecer en ella. Mantenernos en ese camino estrecho pero bien definido nos hará merecedores, en última instancia, de recibir todo lo que Dios tiene (véase Éter 4:14; Doctrina y Convenios 78:17–18; 84:38). ¡Nada puede valer más que todo lo que tiene nuestro Padre!”
— Presidente Russell M. Nelson, conferencia general de octubre de 2021, “Verdad pura, doctrina pura y revelación pura”
“Sé que el Señor tiene planes grandes y maravillosos para nosotros, individual y colectivamente. Con compasión y paciencia, Él nos dice:
“‘… sois niños pequeños, y todavía no habéis entendido cuán grandes bendiciones el Padre […] ha preparado para vosotros;
“‘y no podéis sobrellevar ahora todas las cosas; no obstante, sed de buen ánimo, porque yo os guiaré’ (Doctrina y Convenios 78:17-18).
“Mis queridos hermanos, testifico que ciertamente Él ha estado, y está, guiándonos todo el tiempo que procuramos escucharlo. Él quiere que crezcamos y aprendamos, incluso —y puede que especialmente— por medio de la adversidad”.
— Presidente Russell M. Nelson, conferencia general de abril de 2021, “Lo que estamos aprendiendo y que jamás olvidaremos”
“¡Les doy mi testimonio de que Él vive! Él escuchará sus oraciones y guiará sus pasos. Jesucristo es nuestro Ejemplo y nuestro Guía. ¡Permanezcan en el sendero! Sean modestas. Adhiéranse a los convenios que han hecho, y sean dignas de la compañía del Espíritu Santo. El Señor promete: ‘Sed de buen ánimo, porque yo os guiaré. De vosotros son el reino y sus bendiciones, y las riquezas de la eternidad son vuestras’ (Doctrina y Convenios 78:18)”.
— Hermana Elaine S. Dalton, en aquel entonces primera consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, conferencia general de abril de 2007, “Permanezcan en el sendero”
“Confiemos en el Señor, y demos los próximos pasos en nuestra vida. Él nos ha prometido que será nuestro tierno y amante guardián y guía, midiendo y considerando si estamos preparados:
“‘Y no podéis aguantar ahora todas las cosas; empero, tened buen ánimo, porque os guiaré’ (Doctrina y Convenios 78:18).
“Él no nos pedirá que soportemos más de los que podamos, ni nos impondrá nada para lo cual no estemos preparados. Pero, del mismo modo, no debemos desperdiciar las oportunidades cuando estamos listos para seguir adelante. …
“Seamos de ‘buen ánimo’ (Doctrina y Convenios 78:18), porque el Señor nos guiará y mostrará el camino tal como lo ha prometido; Él nos ayudará diariamente en nuestras decisiones personales, y en la organización de nuestra vida y talentos. Progresaremos más si trabajamos más diligentemente y con menos ansiedad, si ponemos nuestra atención y verdaderos esfuerzos en las cosas fundamentales; incluso llegaremos a aumentar nuestro conocimiento si trabajamos más para el Señor, porque al aprender mejor a sobrellevar nuestra carga, estaremos mejor dispuestos a escuchar Su palabra.
“El Señor nos ha ayudado para que nos preparemos para lograr aún más progreso. ¡Dispongámonos a avanzar, y preparar al mundo para Su venida!”
— El fallecido presidente Spencer W. Kimball, en aquel entonces el presidente de la Iglesia, conferencia general de abril de 1979, “Continuemos avanzando y elevándonos”
Doctrina y Convenios 79

“Cuando se acercaba mi decimonoveno cumpleaños, quería dar mi nombre para salir y proclamar el Evangelio del Salvador y servir en Su viña (véase Doctrina y Convenios 75:2). Preparé y envié los papeles de la misión. Cuando llegó mi llamamiento, abrí la carta firmada por el presidente Spencer W. Kimball y leí que serviría en la Misión Uruguay/Paraguay. ¡Iba a servir en mi propio país! Estaba feliz de tener la oportunidad de ‘proclamar alegres nuevas de gran gozo, sí, el evangelio eterno’ (Doctrina y Convenios 79:1). …
“Hoy es el día para que mostremos carácter y valor y compartamos el Evangelio de Jesucristo. Hoy es el día para que nuestros jóvenes se preparen para servir en el batallón del Señor en una misión de enseñanza o de servicio. ¡El mundo los necesita! Hay rodillas que fortalecer, manos que levantar y verdades que predicar (véase Doctrina y Convenios 81:5)”.
— Élder Eduardo Gavarret, Setenta Autoridad General, en el artículo de la revista Liahona de julio de 2024, “Una maravillosa preparación para la vida”
Doctrina y Convenios 80
“En Doctrina y Convenios, el Señor de vez en cuando dice: ‘no importa’ (véase Doctrina y Convenios 27:2; 80:3). Eso me hace pensar que, si algunas cosas no importan, o importan menos, debe haber cosas que importen más. En nuestros esfuerzos por hacer algo o por hacer cualquier cosa, podríamos preguntarnos: ‘¿Qué es lo que más importa?’ …
“Se necesita esfuerzo para mantenerse centrado en lo que es verdaderamente esencial para el gozo duradero. A Satanás nada lo complacería tanto como que extraviáramos nuestros valores eternos, llevándonos a desperdiciar nuestro preciado tiempo, nuestros talentos o nuestra fortaleza espiritual en cosas que no importan. Hago la invitación para que cada una de nosotras considere en oración aquellas cosas que nos distraen de hacer lo que más importa”.
— Hermana Rebecca L. Craven, en aquel entonces segunda consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, conferencia general de abril de 2022, “Hacer lo que más importa”
“He conversado con muchas personas que dudan de la fortaleza de su testimonio personal y subestiman su capacidad espiritual porque no reciben impresiones frecuentes, milagrosas ni intensas. Quizás al considerar las experiencias que tuvo José en la Arboleda Sagrada, las de Saulo en el camino a Damasco y las de Alma hijo, llegamos a pensar que algo está mal con nosotros o nos falta si no tenemos esos ejemplos conocidos y espiritualmente sorprendentes. Si ustedes han tenido pensamientos o dudas similares, sepan que es algo muy normal; simplemente sigan adelante con obediencia y fe en el Salvador. Si lo hacen, ‘no podr[án] errar’ (Doctrina y Convenios 80:3)”.
— Élder David A. Bednar del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2011, “El espíritu de revelación”
“La sección 80 de Doctrina y Convenios es un registro del llamamiento misional que el profeta José Smith extendió a Stephen Burnett en 1832. Estudiar el llamamiento del hermano Burnett puede ayudarnos a (1) comprender con más claridad la diferencia que existe entre ser ‘llamado a la obra’ como misionero y ‘asignado a trabajar’ en un lugar en particular, y (2) valorar más plenamente nuestra responsabilidad individual y divinamente señalada de proclamar el Evangelio.
“El versículo 1 de dicha sección es un llamado a servir: ‘De cierto, así te dice el Señor, mi siervo Stephen Burnett: Ve, ve entre los del mundo y predica el evangelio a toda criatura a quien llegue el son de tu voz’.
“Resulta interesante que el versículo 2 informe al hermano Burnett sobre su compañero misional asignado: ‘Y por cuanto deseas un compañero, te doy a mi siervo Eden Smith’.
“El versículo 3 indica dónde habían de trabajar aquellos dos misioneros: ‘Por tanto, id y predicad mi evangelio, bien sea al norte o al sur, al este o al oeste, no importa, porque no podréis errar’.
“No creo que la frase ‘no importa’, tal como la usa el Señor en ese pasaje de las Escrituras, sugiera que a Él no le interese dónde trabajan Sus siervos. De hecho, a Él le interesa en extremo. Sin embargo, puesto que la obra de predicación del Evangelio es la obra del Señor, Él inspira, guía y dirige a Sus siervos autorizados. Conforme los misioneros se esfuercen por ser instrumentos cada vez más dignos y capaces en Sus manos y den lo máximo para cumplir fielmente los deberes que ellos tienen, entonces, con Su ayuda, ‘no [pueden] errar’; dondequiera que sirvan. Tal vez una de las lecciones que el Salvador nos enseña en esta revelación es que la asignación de trabajar en un lugar específico es esencial e importante, pero secundaria a un llamado a la obra.
“El siguiente versículo recalca importantes requisitos para todos los misioneros: ‘Por consiguiente, declarad las cosas que habéis oído, y que ciertamente creéis y sabéis que son verdaderas’.
“El último versículo recuerda al hermano Burnett y a todos nosotros de quién proviene en verdad el llamado a servir: ‘He aquí, esta es la voluntad del que os ha llamado, vuestro Redentor, sí, Jesucristo. Amén’”.
— Élder David A. Bednar del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2017, “Llamados a la obra”

