La guía de estudio “Ven, sígueme” de esta semana abarca Doctrina y Convenios 41-44, que comprende el llamamiento de Edward Partridge como el primer obispo de la Iglesia.
A continuación, les ofrecemos algunas citas de líderes de la Iglesia actuales y del pasado sobre estas secciones de Doctrina y Convenios.
Doctrina y Convenios 41
“Como verdaderos discípulos, nuestra preocupación principal debe ser el bienestar de los demás, no la justificación personal. Las preguntas y las críticas nos dan la oportunidad de tender la mano a los demás y demostrarles que ellos son importantes para el Padre Celestial y para nosotros. Nuestro objetivo debe ser ayudarlos a comprender la verdad, no defender nuestro amor propio ni ganar puntos en un debate teológico. Nuestro testimonio sincero es la respuesta más poderosa que podamos dar a nuestros acusadores, y ese testimonio sólo puede nacer del amor y de la mansedumbre. Deberíamos ser como Edward Partridge, de quien el Señor dijo: ‘…su corazón es puro delante de mí, porque es semejante a Natanael de la antigüedad, en quien no hay engaño’ (Doctrina y Convenios 41:11). El no tener engaño significa tener la inocencia de un niño, ser lento en ofenderse y presto para perdonar”.
— El fallecido élder Robert D. Hales, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2008, “Valor cristiano: El precio del discipulado”
“‘El que recibe mi ley y la guarda, tal es mi discípulo; y el que dice que recibe mi ley y no la guarda, no es mi discípulo, y será expulsado de entre vosotros; (Doctrina y Convenios 41:5 ).
“Como ven, lo que hacemos o dejamos de hacer determina nuestra situación ante Él.
“No basta con ser miembros de la Iglesia, ni con leer las escrituras o pagar el diezmo. Lo que realmente importa es la obediencia sincera y la fidelidad de corazón.
“Tenemos que tomar una decisión —lo mundano o la salvación. ¿Cuál será nuestra decisión? No hay término medio en este asunto. El Señor desprecia la obediencia tibia. ¿Qué dará el hombre a cambio de su alma?
— El fallecido élder Mark E. Petersen, en aquel entonces un miembro del Consejo de los Doce, conferencia general de octubre de 1973, “¿Qué dará el hombre a cambio?” (en inglés)
Doctrina y Convenios 42
“Una vez que aprendemos la verdad, el Señor nos da la oportunidad de hacer lo que Él haría si estuviera aquí hoy. Ciertamente, por medio de Sus enseñanzas Él nos mostró lo que debemos hacer: ‘Y saldréis por el poder de mi Espíritu, de dos en dos, predicando mi evangelio en mi nombre, alzando vuestras voces como si fuera con el son de trompeta, declarando mi palabra cual ángeles de Dios’ (Doctrina y Convenios 42:6). ¡La oportunidad del servicio misional en nuestra juventud es única!”
— Élder Denelson Silva, Setenta Autoridad General, conferencia general de octubre de 2022, “Valentía para proclamar la verdad”
“El amor es un sentimiento de profunda devoción, interés y afecto. El mayor ejemplo del amor de Dios por Sus hijos se encuentra en la infinita Expiación de Jesucristo. El amor a Dios y hacia nuestro prójimo es una de las cualidades que distinguen a los discípulos de Jesucristo. Las escrituras nos recuerdan constantemente estos principios. …
“El Señor nos dice: ‘Si mi amáis, guardad mis mandamientos’ (véase Juan 14:15; también Doctrina y Convenios 42:29).”
— Élder Artur José de Matos Miranda, en aquel entonces un Setenta de Área, en el artículo de la revista Liahona de diciembre de 2021 “La Navidad: ‘La esperanza de Israel’” (en inglés)
“El Señor reveló al profeta José Smith que ‘los élderes, presbíteros y maestros de esta iglesia enseñarán los principios de mi evangelio, que se encuentran en la Biblia y en el Libro de Mormón, en el cual se halla la plenitud del evangelio’ (Doctrina y Convenios 42:12). …
“Dicho de manera sucinta, un principio del Evangelio es una pauta basada en la doctrina para el justo ejercicio del albedrío moral. Los principios se derivan de verdades más amplias del Evangelio y nos brindan dirección y normas a medida que seguimos adelante por la senda de los convenios. …
“Al aprender, comprender y vivir los principios del Evangelio, se fortalece nuestra fe en el Salvador, se ahonda nuestra devoción a Él y se invita a nuestra vida a una multitud de bendiciones y dones espirituales. Los principios de rectitud también nos ayudan a mirar más allá de nuestras preferencias personales y los deseos egocéntricos, dándonos la preciada perspectiva de la verdad eterna al lidiar con las diversas circunstancias, retos, decisiones y experiencias de la vida terrenal”.
— Élder David A. Bednar del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de abril de 2021, “Los principios de Mi evangelio”
“En la Iglesia no solamente aprendemos doctrina divina, sino que experimentamos la aplicación de ella. Como el cuerpo de Cristo, los miembros de la Iglesia nos ministramos unos a otros en la realidad de la vida cotidiana. Todos somos imperfectos, ofendemos y se nos ofende. A veces, nos probamos unos a otros con nuestras propias idiosincrasias. En el cuerpo de Cristo, debemos ir más allá de los conceptos y las palabras elevadas y tener una experiencia real y “práctica” al aprender a “[vivir] juntos en amor” (Doctrina y Convenios 42:45).”
— Élder D. Todd Christofferson del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2015, “El porqué de la Iglesia”
Doctrina y Convenios 43

“En la Iglesia participamos en muchas reuniones, pero no asistimos por el solo hecho de estar allí. El Señor espera más de nosotros:
“‘Y ahora bien, he aquí, un mandamiento os doy, que al estar reunidos os instruyáis y os edifiquéis unos a otros, para que sepáis cómo conduciros, y cómo dirigir mi iglesia, y cómo obrar de conformidad con los puntos de mi ley y mis mandamientos que he dado.
“‘Y así seréis instruidos en la ley de mi iglesia, y seréis santificados por lo que habéis recibido, y os obligaréis a obrar con toda santidad ante mí’ (Doctrina y Convenios 43:8-9).
“Tengan en cuenta que, independientemente del llamamiento que tengan, al asistir a las reuniones, comparten el privilegio y la responsabilidad de instruirse y edificarse unos a otros, de ser santificados por aquello que aprenden y consagrarse en toda santidad ante el Señor”.
— Élder Jörg Klebingat, Setenta Autoridad General, en el artículo de la revista Liahona de octubre de 2021 “El mayor entre vosotros será vuestro siervo” (en inglés)
“Testifico a los cuatro cabos de la tierra que Jesucristo vive. Él nos exhortó: ‘¡Escuchad, oh naciones de la tierra, y oíd las palabras del Dios que os hizo!’ (Doctrina y Convenios 43:23). Que podamos tener la capacidad de captar, atender, comprender e interpretar correctamente el mensaje del ‘Dios que [nos] hizo’ para no desviarnos de Su camino”.
— Élder Claudio D. Zivic, en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2014, “No tomemos el camino equivocado”
“Es cierto que somos comunes y corrientes e imperfectos en muchos aspectos, pero tenemos un Maestro perfecto que llevó a cabo una expiación perfecta, y hemos apelado a Su gracia y a Su sacerdocio. A medida que nos arrepintamos y purifiquemos nuestra alma, se nos promete que se nos enseñará y seremos investidos con poder de lo alto (véase Doctrina y Convenios 43:16)”.
— Élder D. Todd Christofferson del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2012, “Hermanos, tenemos trabajo que hacer”
“Cultivar los atributos de Cristo en nuestra vida no es tarea fácil, en especial cuando salimos de las generalidades y de lo que es abstracto y nos enfrentamos a la realidad de la vida. La prueba consiste en poner en práctica lo que decimos; la verificación ocurre cuando los atributos de Cristo tienen que hacerse evidentes en nuestra manera de vivir, ya sea como marido y mujer, como padre o madre, como hijo o hija, como amigos, en nuestro empleo, en nuestro negocio y en nuestros momentos de recreo. Entonces podemos reconocer nuestro progreso, y también lo reconocen los que nos rodean, cuando empezamos a aumentar nuestra capacidad de obrar cada vez más ‘con toda santidad ante [Él]’ (Doctrina y Convenios 43:9). …
“El cultivar los atributos de Cristo puede ser un proceso doloroso; debemos estar listos para aceptar la dirección y la corrección del Señor y de Sus siervos. Esta conferencia mundial con su música y sus palabras ofrece fuerza espiritual, guía y bendiciones ‘de lo alto’ (Doctrina y Convenios 43:16). Es una oportunidad en que la voz de la inspiración y la revelación personal nos traerá paz al alma y nos enseñará cómo volvernos más parecidos a Cristo. Esa voz será tan apacible como la de un amigo querido y nos llenará el alma si tenemos el corazón suficientemente contrito”.
— Élder Dieter F. Uchtdorf del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 2005, “Los atributos de Cristo: el viento que nos impulsa”
“Este concepto del progreso eterno es uno de los más poderosos de nuestra teología. Nos brinda esperanza cuando erramos y nos anima cuando triunfamos. Por cierto, que esta es una de las mayores “solemnidades de la eternidad” que se nos ha ordenado ‘repos[ar] en [n]uestra mente]’ (Doctrina y Convenios 43:34)”.
— Presidente Dallin H. Oaks, en aquel entonces un miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, conferencia general de octubre de 1995, “Conceptos excelentes”
“Las Escrituras pueden alumbrar nuestro camino y nuestro testimonio puede ser una luz que emane de nuestro ser. Podríamos imaginar que las voces de nuestro amado Profeta y de sus siervos son como las voces de los ángeles que se escucharon entonces. Podemos arrodillarnos a los pies de nuestro Salvador tal como lo hicieron los pastores y los magos, con la diferencia de que nosotros lo hacemos al orar. Los presentes que ofrecemos son nuestro talento y nuestras habilidades. Podemos exclamar ¡Hosanna! como el coro angelical y difundir las buenas nuevas mediante nuestro testimonio. Cada nuevo día nos brinda la oportunidad de obrar de acuerdo con lo que sabemos (véase Doctrina y Convenios 43:8)”.
— La fallecida hermana Betty Jo N. Jepsen, en aquel entonces la primera consejera de la presidencia general de la Primaria, conferencia general de octubre de 1992, “Por vía de invitación”
Doctrina y Convenios 44

“Bien, nos reunimos en esta sesión del sacerdocio porque lo que somos ahora no define lo que podemos llegar a ser. Nos congregamos aquí esta noche en el nombre de Jesucristo; nos reunimos con la confianza de que Su Expiación nos da a cada uno de nosotros la capacidad para cambiar, sin importar cuáles sean nuestras debilidades, flaquezas o adicciones. Nos reunimos con la esperanza de que, sin importar cuál haya sido nuestro pasado, nuestro futuro puede ser mejor. …
“Tal como el Señor lo reveló al profeta José Smith: ‘Y sucederá que, si… ejercen la fe en mí’ —recuerden que la fe es un principio de poder y acción— ‘derramaré sobre ellos mi Espíritu en el día en que se congreguen’ (Doctrina y Convenios 44:2), es decir, ¡esta noche!”
— Élder Donald L. Hallstrom, en aquel entonces un Setenta Autoridad General, conferencia general de abril de 2014, “¿Qué clase de hombres?”
“A su debido tiempo, se le aparecieron a José Smith quienes fueron los últimos siervos con autoridad para dirigir la Iglesia de Jesucristo —Pedro, Santiago y Juan. Esos seres glorificados ordenaron a José Smith con la misma autoridad que ellos habían recibido de Jesús, de modo que una vez más había un profeta de Dios sobre la tierra que podía decir, ‘así dice el Señor’ (Doctrina y Convenios 44:1). José Smith ordenó a otros con la autoridad que había recibido, y de este modo la Iglesia de Jesucristo fue restaurada en estos últimos días —La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”.
— El fallecido presidente Ezra Taft Benson, en aquel entonces un miembro del Consejo de los Doce, conferencia general de octubre de 1972, “Escuchen la voz del profeta” (en inglés)

