Los antepasados difíciles de encontrar no son invisibles. Este fue el mensaje que transmitió Michael D. Lacopo, genealogista profesional y conferenciante, en RootsTech 2025.
Señalando las similitudes entre Jane Eyre y los antepasados desconocidos, Lacopo comenzó con una cita de Eyre de la novela de Charlotte Brontë de 1847. “¿Creen que, por ser pobre, desconocido, sencillo y pequeño, soy desalmado y sin corazón? Se equivocan”, citó.
Durante sus dos presentaciones —una presencial el 6 de marzo y otra presencial y en línea el 7 de marzo — Lacopo enseñó a los asistentes sobre herramientas de búsqueda que pueden ayudar a descubrir antepasados poco accesibles.
¿Antepasados invisibles?
Shellie Robertson, quien asiste a RootsTech desde hace cuatro años y reside en Salt Lake City, comentó que ella es la narradora de las historias de su familia, al igual que lo era su padre. Sin embargo, no se pueden contar las historias de algunos antepasados que parecen haber desaparecido.
“Creo que todos nos topamos con un muro en algún momento de nuestra historia familiar”, dijo Robertson, quien asistió a la clase para aprender más maneras de “derribar ese muro”.
Lacopo reconoció la frustración que sienten muchas personas cuando los registros vitales de sus antepasados parecen no existir, lo que les lleva a expresar que sus antepasados son “invisibles”.
“Se equivocan”, dijo Lacopo durante la clase presencial. “Son difíciles de encontrar, pero no son invisibles”.
Si bien los registros vitales son un recurso común para la investigación genealógica, no son la única fuente de información, explicó Lacopo. Incluso esta documentación puede contener errores o no existir debido a la falta de mantenimiento de registros o a su pérdida. Animó a los asistentes a pensar más allá de los registros de nacimiento, matrimonio y defunción.
Lacopo dividió las demás fuentes de información valiosa en tres grupos:
- Fuentes creadas por la existencia de dinero.
- Fuentes creadas por la falta de dinero.
- Fuentes creadas sin tener en cuenta el dinero.
Fuentes creadas por la existencia de dinero
No todos los antepasados poseían tierras, y las familias trabajadoras que vivían como arrendatarios a menudo no aparecen en los registros censales de 1800 a 1840. Es posible que no existan testamentos ni archivos de sucesiones, y las lápidas de madera se han deteriorado desde hace mucho tiempo.
“El problema es que [el primer paso] es donde a menudo nos frustramos”, dijo Lacopo.
Fuentes creadas por la falta de dinero
“Nunca asuma que sus antepasados no eran pobres”, advirtió, explicando que un error común es pensar que sólo las personas con dinero o tierras podían ser registradas “Los pobres a menudo generaban registros por el mero hecho de ser pobres”.
Lacopo instó a los oyentes a familiarizarse con la historia social de la zona. A menudo, las casas de beneficencia, los asilos y las granjas del condado atendían a los indigentes. Los estados contaban con leyes únicas que generaban numerosos registros sobre los pobres, como los registros de deudores insolventes y los registros de pensiones de la vejez y de maternidad.
“En este mundo, nada es seguro excepto la muerte y los impuestos”, dijo Lacopo, citando las palabras de Benjamin Franklin en una carta de 1789.
“¿Cuántos de ustedes buscan diligentemente los registros de defunción?”, preguntó Lacopo, afirmando que todo el mundo está sujeto a impuestos — incluso sobre bienes personales — y que si tanto la muerte como los impuestos son seguros, se deben buscar los registros fiscales. Independientemente de si alguien ha pagado impuestos o no, suele haber un registro de ello.
Fuentes creadas sin importar el dinero
Lacopo afirmó que muchos registros no tienen nada que ver con la cantidad de dinero que una persona tenía o no. Los registros eclesiásticos que enumeran a los comulgantes, confirmandos y miembros proporcionan pistas sobre la edad y las relaciones. Los manuscritos, archivos y colecciones privadas también ofrecen información relevante.
“No asuma que su antepasado no cometió delitos”, advirtió Lacopo, quien afirmó que cree que “los registros judiciales están muy infrautilizados”.
La búsqueda de pagarés en los registros civiles proporciona información sobre la fecha, el lugar y las personas asociadas con un antepasado. Lacopo dijo que los pagarés en los registros penales son excelentes para las relaciones, porque suele ser un miembro de la familia quien paga la fianza.
‘Dejaron una huella’
Lacopo recordó a los oyentes que no todos estos registros están digitalizados, pero sí existen. Animó a quienes intentan encontrar a sus antepasados a que, incluso sin registros genealógicos tradicionales como registros vitales, testamentos, escrituras y lápidas, “ancestros invisibles” se pueden encontrar.
Robertson comentó que estaba asombrada con la presentación de Lacopo. “No tenía ni idea de que se pudieran verificar tantas cosas” dijo Robertson, emocionada por usar las herramientas que Lacopo presentó.
Le recordó Lacopo: “Puede que tus antepasados no tuvieran dinero, pero dejaron una huella”.

