Sheldon Martin, director de participación y crecimiento de la audiencia del Departamento del Sacerdocio y la Familia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, enseñó un principio en su clase “Descubrir las historias de mis antepasados puede fortalecer mi bienestar emocional”, en la conferencia RootsTech de este año (ambos enlaces en inglés):
“A medida que comenzamos a pensar en nuestros antepasados, puede haber una fortaleza que no proviene de nosotros: [son] las multitudes alentándonos —quienes nos precedieron’.
Muchos de los que participan en la obra de genealogía e historia familiar en todo el mundo descubren esto a medida que hacen su investigación.
‘Confianza para hacer más y continuar la búsqueda’
Kathryn Hollingsworth, líder de la Misión Uruguay Montevideo Oeste junto a su esposo, el presidente Flint D. Hollingsworth, es un ejemplo de esto.
La madre de la hermana Hollingsworth, que falleció en 2003 y adoraba la historia familiar, le comentó a su hija que había una laguna en su árbol genealógico, un proyecto que nunca pudo finalizar. Años más tarde, la hermana Hollingsworth tuvo la oportunidad de trabajar con una amiga de su barrio que era experta en historia familiar.
“Necesitaba mucha ayuda de mi amiga. Recién estaba comenzando, pero me dio confianza para hacer más y continuar la búsqueda”, dijo.
La laguna en su árbol genealógico empezaba con su cuarta tatarabuela de la que faltaban los registros matrimoniales.
“Una vez que logramos encontrar el primer matrimonio de mi cuarta tatarabuela y descubrir que tuvo una hija, se abrió toda una nueva línea [familiar]. Nadie había hecho la obra genealógica de su familia porque no se había podido encontrar un registro auténtico de ella.
La hermana Hollingsworth rápidamente se sumergió en la línea familiar y encontró familias de 10 o más personas cuyos registros nunca se habían encontrado.
“Probablemente encontré unas 75 personas por quienes la obra no se había realizado”, dijo.
‘Sentí que ella me estaba ayudando’
Durante todo el proceso de búsqueda de sus antepasados, la hermana Hollingsworth fue descubriendo más sobre su conexión personal con su madre: “Sentí que ella me estaba ayudando a encontrar la información correcta de esta hija mayor de quien nadie sabía realmente nada”, dijo. “Así que, para mí, ayudar a mi madre a terminar lo que había empezado pero que no pudo concluir, fue algo realmente fantástico”.
Su madre no era el único antepasado que la animaba desde el otro lado del velo, como explicó Martin. A medida que la hermana Hollingsworth profundizaba más y más en esa línea familiar, un nombre se repetía en su mente:
“Evelyn”.
“Su nombre me venía a la mente una y otra vez. Cuando lo encontré, vi su nombre con el rabillo del ojo en la pantalla de la computadora y me llamó poderosamente la atención”, dijo.
Con la ayuda de una amiga de su barrio, Hollingsworth encontró un registro de la hija de Evelyn, que había muerto cuando tenía 2 años.
“Quería que esa niña quedara sellada a ella y su familia”, dijo la hermana Hollingsworth.
La obra de historia familiar está ‘escrita en mi corazón’
Durante su mensaje en RootsTech, Martin dijo: “Hemos aprendido que a medida que descubrimos sus historias —[y no me refiero solamente a] encontrar sus nombres, sino a saber quiénes son, tratar de comprender la vida que llevaron, allí nace esa fortaleza que sentimos dentro de nosotros”.

Para la hermana Hollingsworth, llevar el nombre de la niña de 2 años al templo fue un momento inolvidable.
“Esta experiencia me enseñó que, mediante el poder, la autoridad y las llaves del sacerdocio, esas ordenanzas son reales y se encuentran tanto en la tierra como en el cielo. Esas ordenanzas solo pueden surtir efecto a través de Jesucristo”, dijo. “Y así, creo que esta experiencia solidificó lo que ya sabía, simplemente hizo que se escribiera en mi corazón que la obra de historia familiar es verdaderamente poderosa gracias a Jesucristo”.
Al final de su mensaje en RootsTech, Martin le dejó al público una invitación: “Espero que podamos descubrir [algo] más que nombres, fechas y lugares. Espero que puedan descubrir quiénes eran esas personas. ¿Qué podrían aprender sobre ellas? ¿En qué circunstancias crecieron? Sabemos que hacerlo nos ayudará a ganar perspectiva sobre sus vivencias y sobre nuestra propia vida”.

