EPHRAIM, Utah— El élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dedicó el Templo de Ephraim, Utah, de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el domingo 11 de octubre.
“Esta es tierra sagrada”, dijo. “La comunidad de Ephraim y quienes viven en este distrito del templo nunca volverán a ser los mismos gracias a esta santa Casa de Dios”.
Este es el templo número 223 de la Iglesia en ser dedicado, mientras que el Templo de Miraflores, Ciudad de Guatemala, Guatemala, dedicado también el domingo, se convirtió en el número 224.
Los primeros Santos de los Últimos Días llegaron al valle de Sanpete, donde se encuentra Ephraim, en el otoño de 1849. Ese mismo año, unos misioneros en Dinamarca enseñaron y bautizaron a los tatarabuelos del élder Rasband, quienes, con fe, dejaron atrás su próspera granja familiar en 1850 por “la promesa de las ordenanzas del templo” y se establecieron en Ephraim. Su bisabuelo trabajó en la construcción del Templo de Manti, Utah, a solo 11 kilómetros al sur de Ephraim.
“Gracias a su fe en el Salvador y en Sus palabras: ‘Voy, pues, a preparar lugar para vosotros […] para que donde yo estoy, vosotros también estéis’, sus vidas fueron bendecidas para siempre”, dijo el élder Rasband, haciendo referencia a las palabras de Jesucristo a Sus apóstoles en Juan 14:2–3. “Ese día, Él hablaba de las eternidades, pero esa promesa también tiene significado ahora mismo, porque Él ha preparado este lugar, este templo, para nosotros hoy”.
La hermana Rasband dijo que también se maravillaba ante la fe y la dedicación de los primeros pioneros Santos de los Últimos Días que sentaron las bases para la construcción de templos, entre ellos los de Salt Lake, Manti y St. George.
“Qué regalo de amor del que ahora podemos disfrutar”, dijo.
El élder Rasband estuvo acompañado en la dedicación del domingo por su esposa, la hermana Melanie Rasband; el élder K. Brett Nattress, Setenta Autoridad General y director ejecutivo adjunto del Departamento de Templos, y su esposa, la hermana Shawna Nattress; el élder Thierry K. Mutombo, Setenta Autoridad General, y su esposa, la hermana Nathalie Mutombo; el élder Thabo Lebethoa, Setenta Autoridad General y miembro de la presidencia del Área Utah, y su esposa, la hermana Andronica Lebethoa; y el obispo L. Todd Budge, Primer Consejero del Obispado Presidente, y su esposa, la hermana Lori Budge.
El élder Rasband dijo que la obra del templo tiene que ver con el recogimiento de Israel a ambos lados del velo. Incluso el nombre de la ciudad de Ephraim hace referencia a Efraín, hijo de José en el Antiguo Testamento, y a la tribu de Efraín. Quienes pertenecen a este linaje tienen la responsabilidad y el privilegio principales de recoger al Israel disperso en los últimos días.
“Esta reunión divina requiere ordenanzas y convenios del templo dignos del linaje de Efraín”, dijo el élder Rasband.
También dijo que los numerosos estudiantes del cercano Snow College tendrán la oportunidad de formar parte del recogimiento de Israel al servir en misiones y en el templo.
“No sé cómo podría haber algo más importante”, dijo en una entrevista antes de la dedicación. “Recogemos a Israel a ambos lados del velo. Los recogemos al otro lado mediante la obra que hacemos en el templo. Y los recogemos de este lado del velo mediante la obra misional. Esa es la función que ellos van a desempeñar, sin mencionar el casarse, tener hijos y formar familias”.
El élder Rasband dijo que las bendiciones se derramarán desde los cielos al efectuar y guardar las ordenanzas y los convenios santificadores del templo.
“En el templo llegamos a ser más semejantes a Cristo, más bondadosos, más dispuestos a perdonar, más arrepentidos, más pacientes y más santos”, dijo. “En el templo llegamos a comprender el poder de la Expiación de Jesucristo y a recurrir a él, participamos en el recogimiento de los hijos de Dios y, lo que es más importante, centramos nuestra adoración en nuestro Padre Celestial y en Su Amado Hijo, Jesucristo”.
Un valle lleno de legado pionero
El fallecido presidente de la Iglesia, Russell M. Nelson, anunció el Templo de Ephraim el 1 de mayo de 2021, en un video pregrabado que se presentó durante una conferencia de prensa en el Tabernáculo de Manti. Esta fue la única Casa del Señor que el presidente Nelson anunció fuera de la conferencia general.
Más tarde relató que, poco después de la conferencia general de abril de 2021, “recibí instrucciones muy claras” del Señor de que debía construirse un nuevo templo en Ephraim.
El presidente Nelson también tenía vínculos familiares con Ephraim: su madre nació a solo una calle de donde ahora se encuentra el templo, y todos sus abuelos vivieron allí. La hermana Wendy Nelson, esposa del presidente Nelson, asistió a la dedicación del domingo.
Ephraim se encuentra a unos 193 kilómetros al sur de Salt Lake City.
Sin embargo, para muchos de los que viven en el valle de Sanpete, el anuncio del Templo de Ephraim fue una sorpresa, dada su cercanía al Templo de Manti.
Don Olson, del Barrio Ephraim 4, de la Estaca Ephraim, Utah, tenía bisabuelos que se establecieron en el valle después de unirse a la Iglesia en Dinamarca. Ahora, dijo que le parece increíble tener dos templos tan cerca.
“Hemos vivido a la sombra del Templo de Manti toda nuestra vida y hemos sido muy bendecidos por tenerlo allí”, dijo. “Nuestro valle es muy bendecido por tener dos templos tan cerca el uno del otro”.
El presidente de la Estaca Mount Pleasant, Utah, Benjamin Robinson, dijo que cree que el Señor los ha bendecido con estos dos templos debido al deseo que tienen los miembros de asistir al templo.
“Y espero que nuestro deseo de estar en el templo aumente exponencialmente al tener ambos templos aquí, y que tengamos un verdadero deseo de llenar ambos templos hasta su máxima capacidad y mantenerlos en funcionamiento”, dijo.
Kaylin Robinson, esposa de Benjamin Robinson, dijo que ayudó durante la casa abierta y fue testigo de cómo las personas recorrían el templo y experimentaban la paz de la Casa del Señor.
“Aunque el templo todavía no estaba dedicado en ese momento, podían sentir el espíritu del templo y también esa paz que se recibe allí”, dijo. “Mi esperanza es que quienes pudieron recorrer el templo durante la casa abierta puedan, de alguna manera, buscar y desarrollar en su corazón el deseo de sentir más esa paz en su vida”.
Desde los cimientos
Val y Linda Hill sirvieron como presidentes del comité de la casa abierta del templo y, antes de que se abrieran sus puertas, supervisaron el terreno del templo como misioneros de proyectos especiales.
Su misión consistía en supervisar el sitio de construcción y a los trabajadores, llevar un registro escrito de la historia del proceso y administrar un centro de bienvenida donde los visitantes podían aprender sobre el templo. Val Hill describió su función como “tratar el sitio de construcción como si ya fuera un templo”.
“Poder compartir mi testimonio de Jesucristo y testificar de Él todos los días fue una gran oportunidad para mí”, dijo.

Cada semana, durante la reunión de seguridad de los trabajadores de la construcción, los Hill compartían un pensamiento espiritual y ofrecían una oración. Val Hill contó que, cuando la construcción del templo estaba llegando a su fin, un trabajador se le acercó y le dijo cuánto extrañaría escuchar los testimonios y las oraciones de los Hill. El hombre es miembro de la Iglesia, pero había dejado de participar en ella. Sin embargo, le dijo a Val Hill que pensaba que probablemente debería regresar.
“Poder fortalecer la fe en Jesucristo de alguien que quizás había dejado de darle prioridad en su vida ha sido algo muy conmovedor para mí”, dijo Val Hill. “Saber que Jesucristo está ahí para todos nosotros, que Él incluso se fija en quienes han decidido alejarse y que puede tocar sus corazones por medio de este hermoso templo”.
Linda Hill dijo que presenciar la construcción del templo la ayudó a afianzar su comprensión de que los templos son una parte esencial del recogimiento de Israel.
“Sé que Dios está pendiente de mí”, dijo. “Él ha contestado mis oraciones aquí. Me ha ayudado a saber que lo que hacemos en los templos es importante”.
Una oportunidad para los estudiantes
Durante los recorridos para los medios de comunicación al comienzo de la casa abierta al público del templo en septiembre, el élder Nattress dijo que los estudiantes que cursan estudios superiores en Snow College recibirán una educación aún más elevada en “un lugar más elevado y más santo”, en el templo.
“Aprenderán acerca del Salvador”, dijo. “Aprenderán acerca del gran plan de felicidad, que son hijos e hijas de Dios, y eso establecerá un fundamento para su vida”.
Katelyn Perry, quien estudia en Snow College, dijo que espera con entusiasmo la oportunidad de hacer una pausa en sus estudios para sentir paz dentro del templo.
“Es mi lugar favorito”, dijo. “Poder estar tranquila, alejarme del mundo y saber que Dios está allí”.
Beau Jacobson, otro estudiante, dijo que está entusiasmado por servir al Señor en el templo.
“Podemos conectarnos con quienes están al otro lado del velo y también podemos ayudarlos con su obra”, dijo. “No puedo imaginar el gozo que sienten al saber que pueden aceptar esas ordenanzas y acercarse más al Padre Celestial y a Jesucristo”.
Jacobson dijo que espera que la cercanía del templo también abra muchas puertas para que numerosos estudiantes aprendan acerca del Evangelio.
“Tuve la oportunidad de llevar a un par de amigos a la casa abierta”, dijo. “Y fue muy bonito ver que, gracias a que el templo está aquí, han surgido muchas preguntas, entusiasmo e interés de otras personas por aprender más acerca del templo”.
El Instituto de Religión de Ephraim de la Iglesia se encuentra al otro lado del campus. Larren LaFevre, director del Instituto de Ephraim, dijo que muchos estudiantes están viviendo lejos de casa por primera vez y sienten nostalgia por su hogar.
“Y tener un templo tan cerca ayudará a aliviar eso”, dijo. “Ahora tienen un lugar al que pueden ir y sentir esa conexión celestial que los ayudará a aliviar parte de la nostalgia que experimentan”.
La clase con mayor asistencia del instituto durante los últimos dos años se llama “Conectarse con Cristo por medio del templo”. LaFevre dijo que sabe que esto se debe a que los estudiantes desean comprender los convenios y las ordenanzas del templo y prepararse para ellos. También expresó su esperanza de que aprovechen la oportunidad de tener un templo a poca distancia a pie.
“Tenemos un lugar donde podemos alejarnos de las tensiones de la vida”, dijo. “Un lugar al que podemos ir para sentir el amor del Padre Celestial y la gracia del Salvador, y recibir fortaleza y ánimo”.
La Iglesia en Utah
El estado de Utah cuenta actualmente con 32 templos en funcionamiento, en construcción, anunciados o en renovación.
Se han dedicado veinticinco templos en Utah: Bountiful, Brigham City, Cedar City, Deseret Peak, Draper, Jordan River, Layton, Lindon, Logan, Manti, Monticello, Mount Timpanogos, Ogden, Oquirrh Mountain, Orem, Payson, Provo City Center, Provo Rock Canyon, Red Cliffs, Salt Lake, Saratoga Springs, St. George, Syracuse, Taylorsville y Vernal.
Dos de esos templos están siendo sometidos a amplias renovaciones y reconstrucciones: el Templo de Salt Lake, cerrado el 29 de diciembre de 2019, y el Templo de Provo Rock Canyo, Utah, cerrado el 24 de febrero de 2024.
Dos templos siguen en construcción en Utah: el Templo de Smithfield, desde junio de 2022, y el Templo de Heber Valley, desde octubre de 2022.
Cuatro templos se encuentran en las etapas de planificación y diseño: West Jordan (anunciado 2024), Lehi (2024), Price (2024) y Spanish Fork (2025).
Templo de Ephraim, Utah
Dirección: 200 N. 400 E., Ephraim, Utah 84627
Anunciado: 1 de mayo de 2021, por el presidente Russell M. Nelson
Ceremonia de la palada inicial: 27 de agosto de 2022, presidida por el presidente Nelson, Presidente de la Iglesia
Casa abierta al público: Del 2 al 19 de septiembre de 2026, excepto los domingos
Dedicado: 11 de octubre de 2026, por el élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles
Superficie del terreno: 3,72 hectáreas
Superficie del edificio: 3872 metros cuadrados
Altura del edificio: 47,75 metros (incluida la aguja)
