A continuación se encuentra el texto de la oración que ofreció el presidente Jeffrey R. Holland, presidente del Cuórum de los Doce Apóstoles para dedicar el Templo de Grand Junction Colorado (en inglés) el domingo 19 de octubre de 2025.
Nuestro amado y majestuoso Padre que estás en los Cielos, Pastor del Alma y Faro a las Puertas, Padre espiritual de todos nosotros y padre literal de Tu Hijo Unigénito, Jesús de Nazaret, Salvador y Rey, nos reunimos hoy en este nuevo y hermoso edificio con su robusta torre y delicada aguja elevándose hacia Ti y Tu Hijo.

Bendecimos hoy a quienes, junto con ellas, se elevan hacia lo alto, a la presidencia del templo y a todos los que sirvan con ellos, a la directora de las obreras y a quienes las asistan, al registrador, al ingeniero y a todos quienes hacen posible la obra del templo. En esta ordenanza de dedicación en la cual participamos hoy, nos regocijamos, especialmente, en la restauración de las llaves que posee Elías, quien tiene la responsabilidad de proteger los poderes selladores del reino.
En virtud de la autoridad que me conceden las llaves del sacerdocio —el sagrado Sacerdocio según la Orden del Hijo de Dios— y bajo la dirección del presidente Dallin H. Oaks, profeta, vidente y revelador, humildemente dedicamos y consagramos, encomendamos y apartamos esta casa del Señor, a la cual se le dará el nombre de Templo de Grand Junction, Colorado.
Padre, dedicamos y bendecimos el hermoso interior de este templo, sus alfombras y asientos, las obras de arte y los accesorios. Bendecimos los vestidores y el espacio destinado a las iniciatorias, la pila bautismal, las salas de investidura y las de sellamientos con sus altares, los cuales ocupan un lugar central allí. En especial, bendecimos y consagramos la obra en el velo del templo y el esplendor del sereno y reconfortante salón celestial.
En estos esfuerzos, bendecimos a todos aquellos Santos que residen en el distrito del templo, Tus hijos e hijas, que recibirán sus propias ordenanzas aquí, incluso se sellarán como pareja y, por lo tanto, sus hijos nacerán dentro del convenio. También bendecimos a quienes buscan sus registros y participan de forma vicaria en las ordenanzas salvadoras, representando a sus familiares fallecidos.
Padre, en virtud del poder del santo sacerdocio de Melquisedec y la oración de esta dedicación, bendecimos este hermoso edificio en su totalidad, todo lo que está en su interior y en su exterior, para que sus terrenos y propiedad se mantengan libres de violencia y daño, ya sean causados por la naturaleza o actos maliciosos de los hombres.
Te agradecemos por el evangelio de Jesucristo y por su plan divino, lleno de sabiduría, que nos conduce lejos —muy lejos del pecado, muy lejos del dolor, muy lejos del temor y la frivolidad. Estamos agradecidos por Tu Hijo Amado y el regalo de la vida eterna que Él nos dio, y hacemos todas estas cosas en Su nombre, Jesucristo, amén.

