Bonnie D. Parkin, la decimocuarta presidenta general de la Sociedad de Socorro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, falleció el lunes, 28 de julio de 2025, a los 84 años.
Antes de prestar servicio como presidenta general de 2002 a 2007, la hermana Parkin sirvió en la Mesa Directiva General de la Sociedad de Socorro bajo la dirección de la presidenta general Elaine L. Jack y como segunda consejera de la presidenta general de las Mujeres Jóvenes, Janette Hales Beckham.

Cuando la hermana Parkin comenzó a servir como presidenta general de la Sociedad de Socorro, dijo que oró para saber qué necesitaban las mujeres de la Iglesia. “Recibí la fuerte impresión de que nosotras, Sus hijas, necesitamos saber que Él nos ama”, dijo durante una Reunión General de la Sociedad de Socorro (en inglés) el 23 de septiembre de 2006.
“Necesitamos saber que Él ve lo bueno en nosotras. El sentir Su amor nos alienta a seguir adelante, nos asegura que somos Sus hijas y nos confirma que nos valora aun cuando tropezamos y atravesamos contratiempos pasajeros”.
En una entrevista con la presidenta Julie B. Beck (en inglés), quien prestó servicio como la decimoquinta presidenta general de la Sociedad de Socorro, la hermana Parkin testificó: “Con el amor de Dios, podemos hacer todo lo que se nos requiere”.
También les recordó a las mujeres de la Iglesia que: “La manera en que yo siento Su amor puede ser diferente de cómo lo experimentas tú. Lo importante es aprender a reconocer cómo lo sientes tú a ese amor. Y cuando lo hayas sentido, estar dispuesta a compartirlo con otros”.
La hermana Parkin es la tercera presidenta general de la Sociedad de Socorro que fallece en los últimos seis meses. La hermana Mary Ellen Smoot, decimotercera presidenta general de la Sociedad de Socorro, falleció en febrero; y la hermana Elaine L. Jack, la decimosegunda, en junio.
Bonnie Rae Dansie nació el 4 de agosto de 1940 en Murray, Utah, la tercera de los cinco hijos de Jesse Homer y Ruth Martha Butikofer Dansie. Trabajó en la granja familiar y también en la tienda Dansie’s Place, el negocio de la familia.
Sus padres inculcaron en la joven Bonnie la firme fe que ellos tenían. En 1994, le explicó a Church News (en inglés): “Mi madre confiaba en mí y esa confianza fue, para mí, uno de los regalos más valiosos que ella me dio. Sentía el profundo deber de nunca defraudarla. … [Ella] nos enseñó: ‘Haz tú lo justo por más que te cueste’”
Cuando Bonnie Dansie tenía 14 años, la situación económica de la familia era bastante ajustada durante la Navidad. Entonces, una familia les “trajo” la Navidad —un servicio que los Dansie adoptaron como una tradición familiar.
“Recuerdo especialmente una Navidad”, relató la hermana Parkin. “Era Nochebuena cuando supimos que había una familia que no tenía nada. A nosotros tampoco nos sobraba, pero teníamos fruta en conserva, carne porque teníamos nuestro propio ganado, y algunas naranjas. Cada quien dio algo suyo: un juguete o alguna otra cosa.
“En realidad mi madre no participó y dejó que nosotros planeáramos todo el asunto. Esa noche, yo manejé el auto y entregamos los paquetes. Como la familia abrió la puerta antes de lo esperado, mis hermanos no tuvieron otra opción que tirarse a la zanja. Los niños estaban felices — tenían algo para Navidad”
En 1962, la hermana Parkin se graduó de la Universidad Utah State con una licenciatura en educación primaria y desarrollo infantil. Después de su graduación enseñó el tercer grado en la escuela primaria Hannah Holbrook Elementary en Bountiful, Utah.
Durante sus años universitarios, formó parte de Sponsor Corps, una organización de servicio; fue presidenta de la hermandad Kappa Delta Sorority; participó en el comité de bienvenida; sirvió en la presidencia de la Sociedad de Socorro del barrio de estudiantes; fue seleccionada como miembro de la Mortar Board, una sociedad de honor nacional; y se desempeñó como vicepresidenta de la generación de último año.
En 1963 conoció a James L. Parkin, un estudiante de primer año de medicina, en una cita a ciegas para ir al cine. “Tuvimos una charla muy amena, y pensé, ‘Me encantaría volver a salir con él”, recordó la hermana Parkin.
Se casaron el 1 de julio de 1963, en el Templo de Salt Lake. Tienen cuatro hijos varones y 18 nietos y nietas. “Ella es mi mejor amiga y la mejor mi ‘inversión’”, dijo el hermano Parkin sobre su esposa. Él falleció en 2023 (en inglés).
En 1966, el hermano y la hermana Parkin se trasladaron a Seattle, Washington, para que él pudiera terminar su residencia. En poco tiempo fue llamado a servir en el obispado. Al estar lejos de la familia por primera vez, con niños pequeños y con su esposo que estaba mucho tiempo fuera de casa “empecé a hacer del estudio del evangelio un hábito diario en mi vida”, dijo la hermana Parkin. “Leía historias de la Biblia a mis hijos. Como también estaba leyendo el Libro de Mormón, empecé a relacionar ambos, y fue así como aprendía a amar las Escrituras”.
Como familia, disfrutaban de las caminatas al aire libre, las excursiones con mochilas, la cacería, la pesca, el tenis, el esquí y de asistir a obras de teatro y espectáculos musicales.
Con el correr de los años, ella magnificó una variedad de llamamientos, entre ellos, presidenta de las Mujeres Jóvenes de estaca; presidenta de la Primaria del barrio; presidenta y consejera de la Sociedad de Socorro del barrio; y maestra de Escuela Dominical. Ella y su esposo también sirvieron como líderes de la Misión Inglaterra Londres Sur de 1997 a 2000.
También desempeñó funciones en el consejo comunitario; en la fundación Great Books Foundation; como presidenta y miembro de la asociación de padres y maestros, PTA; como guía voluntaria de la Sinfónica de Utah para escuelas primarias y como asistente en el Senado de Utah.
Durante el tiempo que fue presidenta general de la Sociedad de Socorro, la hermana Parkin enseñó a las mujeres Santos de los Últimos Días, que su bendición y responsabilidad es velar por la unidad familiar y sostenerla. “Todas pertenecemos a una familia, y toda familia necesita que se la fortalezca y proteja”, enseñó la hermana Parkin en una Reunión Mundial de Capacitación para Líderes 2006 (en inglés).
“La ayuda más grande que recibí al convertirme en ama de casa provino primeramente de mi propia madre y de mi abuela y después de las hermanas de la Sociedad de Socorro de los diferentes barrios donde vivimos. Aprendí habilidades y vi por medio del ejemplo el gozo que proviene del crear un hogar donde los demás deseen estar”, dijo.
Junto con Susan W. Tanner, la presidenta general de las Mujeres Jóvenes en aquel momento, la hermana Parkin implementó reuniones mensuales de apertura combinadas para la Sociedad de Socorro y las Mujeres Jóvenes.
“Haber pertenecido a la Sociedad de Socorro me ha renovado, me ha fortalecido y me ha llevado a hacer el cometido de ser una mejor esposa, mejor madre y mejor hija de Dios. Mi corazón se ha llenado del entendimiento del Evangelio, así como del amor del Salvador y de lo que Él ha hecho por mí”, dijo la hermana Parkin en el discurso que ofreció durante la conferencia general de octubre de 2004.
“Jesús es el Cristo”, testificó. “Él es mi Salvador y Redentor, y estoy profundamente agradecida por Su amor redentor y Su obediencia a nuestro Padre Celestial”.
Se llevará a cabo una visitación el viernes 8 de agosto, de 18: 00 h a 20:00 h y el sábado 9 de agosto, de 9:30 h 10:30 h, en el Centro de Estaca Salt Lake Parleys ubicado en 1870 Parleys Canyon Blvd., Salt Lake City, Utah. El funeral se llevará a cabo el sábado a las 11:00 h, hora de Salt Lake City.
