En marzo de 2020, Natalie Covher, como muchos otros, se sintió abrumada por los temores provocados por los cierres y el panorama cambiante de la pandemia de COVID-19.
Cuando se le pasó el pánico inicial, empezó a buscar a su alrededor algo que la ayudara a tener más sentimientos de seguridad y menos sentimientos de miedo.
“Se hizo evidente que los desastres vienen de muchas formas y tamaños, y aunque actualmente me enfrentaba a un tipo de desastre, la preparación en general podría ayudarme a superar cualquier desastre”, dijo ella.
Aunque en aquel momento no era miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Covher sintió que podía confiar en la guía de la Iglesia debido al ejemplo de los miembros de la Iglesia que eran sus amigos. Ella empezó a seguir el principio de la preparación de la Iglesia.
Comenzando con aspectos simples de preparación que ella podía controlar, Covher comenzó a reunir los artículos sugeridos para un kit de emergencia. Al vivir en Luisiana, recurrió a la Guía de preparación temporal del Área Norteamérica Sudeste. La Iglesia ha publicado guías para diferentes áreas en una sección de ChurchofJesusChrist.org llamada “guías de preparación del área local”.
“Me di cuenta que tener miedo de las cosas que estaban fuera de mi control no ayudaba, y tomar medidas en áreas que podía controlar me hizo sentir en paz”, dijo Covher. “[La guía] me dio toda la orientación que necesitaba, entremezclada con consejos espirituales. Los aspectos espirituales de la guía fueron reconfortantes”.
Preparándose antes de las tormentas

Cuando llegó agosto de 2020, los Covher estaban mucho mejor preparados temporalmente para el huracán Laura (en inglés), un mortífero y destructivo huracán de categoría 4 que asoló la comunidad y dejó su casa sin electricidad durante días.
Los Covher habían almacenado suficiente comida, agua y suministros para sobrevivir y pudieron ayudar a otros necesitados. Antes de que llegara el invierno, Covher sintió la necesidad de prepararse para la nieve, en una zona de los Estados Unidos donde rara vez nieva.
Ella y su esposo restauraron su equipo de emergencia, comida y agua, luego apilaron leña y mantas. También acondicionaron su vieja casa para un clima más frío.
Y ese invierno nevó. Luego se desató una tormenta de hielo (en inglés) y todo se congeló, algo inusual en su área. Se quedaron sin electricidad, y el frío hizo que reventaran las tuberías y se quedaran sin agua. Muchas personas no pudieron conseguir que se repararan durante semanas.
“Gracias a la guía de preparación, teníamos una llave de paso y ayudamos a nuestros vecinos a cerrar el agua después de que se rompieron las tuberías, y pudimos compartir agua con ellos”, dijo Covher.
Ellos tenían suficiente leña y suministros para mantenerse calientes y alimentarse durante una semana mientras la respuesta de emergencia era limitada. Ella incluso horneó pan con trigo que había molido con su amiga que era miembro de la Iglesia, y llevó el pan a sus vecinos.
Preparación espiritual

Covher dijo que, durante el huracán sintió que, si bien estaba preparada en lo temporal, “yo, sin embargo, no tenía la preparación espiritual para sobrellevar esa tormenta sin contención. Fue un tiempo muy estresante”.
Mientras tanto, siguió recurriendo a la guía de preparación de la Iglesia para ver qué más podía hacer. Pronto, ella y su esposo encontraron un nuevo lugar para vivir, donde podían plantar un huerto y criar gallinas. También se sentían más seguros en el nuevo lugar. Sus amigos en la Iglesia y los misioneros les ayudaron a mudarse y conocieron a nuevos miembros de la Iglesia que los invitaron a actividades y a jugar en el parque.
“Después de nuestra mudanza empecé a reflexionar en silencio. Le pregunté a mi esposo: ‘¿Qué pasaría si tuviéramos el tipo de preparación que nos ha aportado el manual, pero una preparación espiritual?’”, dijo Covher. “Y el pensamiento seguía viniendo a nuestras mentes, ‘¿Qué hay de esa Iglesia?’”
Comenzaron a asistir a las reuniones sacramentales y a recibir lecciones con los misioneros en la casa de sus amigos los domingos por la tarde. Los Covher se bautizaron en junio de 2021 y se sellaron en el templo en julio de 2022. Ahora son miembros del barrio Natchitoches.
“Mirando hacia atrás, puedo ver la mano del Señor guiándome a mí y a mi familia hacia la Iglesia”, dijo Covher. “Sé que esta Iglesia es verdadera y estoy muy agradecida de haber sido guiada a ella a través del principio de la preparación”.
Recursos de preparación de la Iglesia

La Iglesia tiene muchos recursos de preparación temporal en línea, que incluyen consejos para almacenar alimentos, hacer un plan de emergencia y estar preparado financiera y emocionalmente para lo que la vida le depare.
Puede encontrar una Guía de planificación de preparación para emergencias para estacas y barrios en prepareness.churchofjesuschrist.org con pasos, hojas de trabajo y otra información.
Las personas también pueden encontrar guías descargables por áreas locales de la Iglesia como la que usaron los Covher para su localidad.
Las guías comienzan con una cita del presidente Russell M. Nelson de un discurso de la conferencia general de octubre de 2020: “Durante décadas, los profetas del Señor nos han instado a almacenar alimentos, agua y ahorros financieros para épocas de escasez ... Les insto a tomar medidas para estar temporalmente preparados” (“Acoger el futuro con fe”).
A veces, atender las necesidades temporales puede resultar abrumador. Pero seguir estas pautas y actividades puede ayudar a las personas a sentirse más preparadas. Las Escrituras enseñan que “por medio de cosas pequeñas y sencillas se realizan grandes cosas” (Alma 37:6).
La guía dice: “Cuando actuamos con fe y hacemos nuestra parte para atender nuestras necesidades temporales, Dios magnifica nuestros pequeños y sencillos esfuerzos”.

