Mientras Diane Ferrari caminaba entre los cientos de personas dedicadas a hacer pelucas de hilo para los niños con cáncer el pasado mes de octubre, vio alegría, sonrisas, preocupación, amor y risas.
“Había una atmósfera jovial, feliz [y] sin estrés. Era algo tangible”, dijo. “El servicio sana, une y bendice, tanto a quien lo da como a quien lo recibe”.
Los niños que reciben quimioterapia pueden encontrar a las pelucas demasiado ásperas. Sin embargo, un gorro de hilo suave —especialmente si se parecen a una princesa de Disney o a un superhéroe— pueden resultarles mucho más cómodos y atractivos.
Tanto la idea como los modelos, proceden del proyecto Magic Yarn Project (en inglés)—una organización sin fines de lucro fundada por dos madres en 2015. Esta organización capacita a los voluntarios para armar las pelucas.
Como la especialista de SirveAhora del consejo coordinador de San José California —el cual abarca 10 estacas de la zona de la bahía—, Ferrari participó en la planificación, que llevó meses, del proyecto de armado de las pelucas que se llevó a cabo el 8 de octubre de 2022 en el centro de la Estaca Saratoga California.
A partir de ese día, los niños de los hospitales locales han podido usar las nuevas pelucas a la vez que los vínculos establecidos con la comunidad han creado más oportunidades de servicio y crecimiento para SirveAhora.

La preparación
SirveAhora.org es un sitio web y también una aplicación en la cual los voluntarios pueden encontrar oportunidades de servicio cerca de donde viven. El incluir el proyecto Magic Yarn Project en SirveAhora, atrajo a una diversidad de personas dispuestas a ayudar en este proceso, dijo Ferrari.
“Nuestro objetivo era incluir a toda la comunidad, no solo a los miembros de la Iglesia”, dijo.
Fue necesario completar varias etapas antes de reunir a la gente para hacer las pelucas. Por ejemplo, había que cortar 250 madejas de hilo en ciertas longitudes precisas. Un grupo de hombres jóvenes de la Estaca Livermore California que aprendió técnicas de carpintería para una actividad, construyó 12 tableros diferentes que podían utilizarse para medir y cortar el hilo.
“Lo hermoso de SirveAhora es que publiqué que teníamos esos tableros y que, si los necesitaban, podían pedirlos prestados y cortar el hilo, dijo Ferrari“. “Y toda esta gente respondió; y no son miembros de nuestra Iglesia”.









Los voluntarios tenían distintas edades y provenían de diversos sectores de la población. Algunos trabajaban para corporaciones que les ofrecen horas de voluntariado a sus empleados. Otros formaban parte de clubes de servicio en sus escuelas secundarias; las mujeres jóvenes que iban a sus campamentos trajeron hilos para cortar.
En las semanas previas al taller de octubre, Jennifer Weaver, presidenta de las Mujeres Jóvenes de la Estaca Saratoga California, difundió la información a través de las bibliotecas; tiendas donde se venden hilos y lanas; grupos de tejedoras y mostró algunos ejemplos de los productos terminados de Magic Yarn.
“Una vez que vieron las pelucas en vivo y directo, [se sorprendieron y] dijeron: ‘¿Qué podemos hacer? ¿Cómo podemos participar?’”, dijo Weaver.
Lorraine Hepworth del consejo de comunicación de SirveAhora de la Estaca Saratoga California compartió la información con un grupo interreligioso en el que participaba, lo cual hizo que miembros de otras iglesias se inscribieran como voluntarios.
El día del taller
Hepworth dijo que, cuando los voluntarios llegaron al centro de estaca el día del taller, pasaron junto a los cuadros de Jesucristo que están en las paredes y, después, miraron un video de orientación en la capilla. En el salón de actividades, había grandes carteles y pósteres de SirveAhora —y folletos para llevarse a casa.
Los miembros de otras creencias pudieron aprender un poco más sobre la Iglesia, SirveAhora y las bendiciones de prestar servicio a la manera de Cristo.
“Quedaron muy impresionados con la forma en que todo se organizó en nuestro edificio y la amabilidad de todas las personas, así que esto fue un aspecto muy satisfactorio”, dijo Hepworth.
Weaver se alegró de ver un conjunto tan diverso de personas provenientes de la comunidad, entre ellos varios grupos de niñas exploradoras y muchas familias.
“Fue realmente grandioso ver allí a tantos padres con sus hijos —incluso muchachos adolescentes”, dijo Weaver.

Ferrari también estaba encantada de ver a tantos jóvenes participando del proyecto, porque ese era uno de los objetivos desde el principio.
“El servicio une y sana y, si hay un grupo que necesita sanar, unificarse y socializar, es nuestra juventud en este momento”, afirmó.
Los miembros de las estacas Saratoga, San José y San José Sur de California también participaron. En total, 320 voluntarios destinaron tiempo ese día para hacer 159 pelucas de todo tipo y color para los niños que las necesitaran —mientras que otros 35 o 40 voluntarios se dedicaron a la organización, a capacitar a quienes harían las pelucas, proporcionaron comidas y bocadillos, se ocuparon de las inscripciones, tomaron fotos, envolvieron las pelucas y limpiaron.
A partir de ese día
Weaver dijo que muchas personas dijeron que no querían que el proyecto de servicio terminara ese día. “Mucha gente preguntaba, casi con un poco de desesperación, ‘¿cuándo van a hacer esto otra vez? ¿Cuándo van a hacer otras cosas como esta en su iglesia?’”
Ferrari dijo que el servicio ha continuado mucho después del día del taller en octubre a través de SirveAhora. Una clase de segundo grado pasó el tiempo de su fiesta escolar navideña en diciembre cortando hilos para convertirlo en pelucas. Otras dos tropas de niñas exploradoras tomaron prestados los tableros para cortar los hilos este mes.
Una amiga de Hepworth, que no es miembro de la Iglesia, se llevó a su casa unos folletos de SirveAhora porque quería que sus hijos participaran en [proyectos de] servicio. “Ella se puso en contacto con el obispo. Creo que han ocurrido muchos efectos del tipo dominó a partir de ese día”.
Otro grupo religioso se inscribió para continuar ayudando en el proyecto Magic Yarn Project en el futuro.
“Simplemente les pareció que fue una actividad estupenda. De hecho, han venido a otros eventos”, dijo Hepworth. “Vinieron a la exposición de pesebres [en Navidad] y cuando organizamos una noche de actividades de la Sociedad de Socorro, [también] participaron. Además, se han interesado por otras de las actividades que estamos haciendo en SirveAhora”.
Aunque la mayoría de las pelucas se enviaron a Magic Yarn para que las distribuyeran donde fuera necesario, Weaver se quedó con algunas para entregarlas personalmente en los hospitales locales junto con las mujeres jóvenes de la estaca. El 16 de diciembre de 2022 fueron al hospital de niños Lucile Packard Children’s Hospital Stanford en Palo Alto. A pesar de que Weaver no estaba segura si las normas de visita les permitirían entrar, les dieron una larga visita guiada por las instalaciones.
“Las jóvenes quedaron encantadas con la visita y pudimos entregar una peluca a un(a) paciente. Así que fue maravilloso”, dijo Weaver. “Fue estupendo que las jóvenes vivieran esa experiencia”.
En el grupo que acompañaba a Weaver estaba su primera consejera, Shawna Bohn, que es una sobreviviente de cáncer de seno y una joven que perdió su madre como consecuencia del cáncer. El proyecto de servicio y la entrega de las pelucas tuvieron un significado especial para ellas.

Ferrari dijo que a veces, las personas que trabajan en los proyectos nunca ven a los destinatarios, por eso, desde el principio ella esperaba que las jóvenes pudieran participar en la entrega de las pelucas.
“Ahí es donde se enseña la empatía. La empatía se enseña y se aprende cuando se incorpora ese elemento humano y ellas fueron capaces de verlo”, dijo Ferrari.
Weaver también llevó otras pelucas a la casa Ronald McDonald House en San Francisco el 20 de diciembre de 2022. Cuando otras dos amigas —también sobrevivientes de cáncer de seno— se enteraron, quisieron unirse. “Una no es miembro de nuestra iglesia, pero nos llevó en su auto. Lo que todavía tengo grabado en mi memoria es que la gente quería participar de alguna manera, aunque solo fuera conduciendo hasta la ciudad”.
Ahora, las mujeres están trabajando en la planificación de otro taller para este año 2023. Les gustaría ampliar las oportunidades de participación de los jóvenes y de la comunidad, porque, según Ferrari, el servicio tiende puentes. Conoció a personas que nunca había visto antes y miembros de la estaca y, ahora, todos son sus amigos.
“Estoy muy agradecida por las oportunidades que brinda SirveAhora, las cuales me permiten conocer y trabajar junto a personas que, probablemente, no habría conocido de ninguna otra manera”, dijo.
Traducción de la publicación de Facebook:
¡Qué día de MAGIA tan INCREIBLE! Nuestro taller, junto a SirveAhora en San José, California del sábado pasado, ¡fue un éxito total!
Participaron más de 300 voluntarios, que ayudaron a hacer 159 pelucas de piratas y princesas. Nos encantó ver a amigos, familias, tropas de exploradoras, y desconocidos trabajar juntos para hacer las pelucas.
Vaya nuestro agradecimiento a quienes acudieron y trabajaron duro para llevar la magia a las vidas de los niños que luchan contra el cáncer.
Un agradecimiento especial para el equipo de SirveAhora, así como a los voluntarios de Magic Yarn que hicieron posible este día. Los integrantes de nuestro increíble equipo de Magic Yarn viajaron entre 6 y 10 horas de ida y vuelta para posibilitar este taller. También tuvieron largas horas de preparación el viernes y un LARGO día el sábado trabajando casi sin parar. Cada una de estas señoras lo hizo todo con una sonrisa y un corazón alegre y servicial.









