El ímpetu espiritual que los jóvenes obtienen en las conferencias de Para la Fortaleza de la Juventud no tiene por qué desvanecerse cuando regresan a casa.
El nuevo curso de estudio dominical para los jóvenes, las actividades semanales y los hábitos del estudio personal diario de las Escrituras y del Evangelio pueden ayudar a los jóvenes a llevar ese ímpetu de PFJ a un discipulado de Jesucristo para toda la vida, dijo el Presidente General de los Hombres Jóvenes en una transmisión en vivo del 11 de agosto (en inglés) compartida en las cuentas de redes sociales de Young Men Worldwide de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
“No es PFJ lo que los ha cambiado. Es Jesucristo quien los ha ayudado a transformar lo que son. ... Es poderoso sentir Su amor, Su influencia sustentadora, y eso está disponible para ustedes todos los días”, dijo el Presidente General de los Hombres Jóvenes, Timothy L. Farnes.
“Hoy queremos hablarles sobre cómo este nuevo curso de estudio para los jóvenes, las lecciones de 25 minutos, las actividades y todos los elementos que tenemos que forman parte del programa para los jóvenes pueden ayudarlos a sentir Su amor y Su luz, y a andar con Él hoy y todos los días”.
Aprendizaje dominical
El hermano Sean R. Dixon, Segundo Consejero de la Presidencia General de los Hombres Jóvenes, describió cómo la nueva segunda hora de las reuniones dominicales combina dos sesiones de 25 minutos basadas en el análisis. La primera consiste en un estudio secuencial de las Escrituras con el curso de estudio de “Ven, sígueme”. La segunda se centra en doctrinas de la guía “Para la Fortaleza de la Juventud”.
Se puede acceder a ambas en la aplicación Biblioteca del Evangelio. Los materiales complementarios para las lecciones se encontrarán en la revista Para la Fortaleza de la Juventud de cada mes, en la Biblioteca del Evangelio en línea y en la aplicación, o en formato impreso. Cada hogar puede recibir gratuitamente la revista impresa.

El hermano Dixon hizo hincapié en que ambas sesiones tienen como objetivo ser análisis —no discursos— y que, en conjunto, permiten que los jóvenes obtengan una comprensión doctrinal más profunda e invitan a “un espíritu maravilloso a su semana”.
“Para ser discípulos de Jesucristo durante toda la vida, necesitamos tener corazones tiernos”, dijo. “A todos se nos ablandará el corazón y se nos acercará al Salvador para que deseemos seguirlo y ser Sus discípulos”.
Actividades semanales
El hermano David J. Wunderli, Primer Consejero de la Presidencia General de los Hombres Jóvenes, describió las actividades semanales y mensuales como el pilar del “sentido de pertenencia” del discipulado para toda la vida, que complementa el “creer” que proporcionan las lecciones dominicales y la adoración diaria.
Así como las conferencias PFJ fomentan un sentido inmediato de hermandad, las actividades semanales y mensuales del barrio están diseñadas para mantener esa unidad y conexión durante todo el año.

Los recursos incluyen sugerencias de actividades mensuales relacionadas con cada tema de PFJ en la revista Para la Fortaleza de la Juventud, ideas semanales compartidas en las redes sociales y una biblioteca de más de 100 actividades que se está desarrollando para la aplicación Biblioteca del Evangelio; todo ello con el objetivo de ayudar a los jóvenes a sentirse bienvenidos y a participar activamente en el cuerpo de Cristo, dijo el hermano Wunderli.
“Estos recursos los dirigen hacia Jesucristo”, dijo.
Adoración personal diaria
El presidente Farnes invitó a los jóvenes a continuar en su vida cotidiana con los hábitos diarios que practicaron en PFJ: la oración matutina, el estudio de las Escrituras, la reflexión en silencio y escribir en un diario.
Esas rutinas, dijo, “abren las ventanas de los cielos para que reciban revelación” y son esenciales para mantener la compañía constante del Espíritu Santo.
“Es importante que todos los días, lo primero que hagan sea acudir a Dios, buscarlo, procurar Su consejo y hacerle saber que están aquí para Él”, dijo.

El presidente Farnes alentó a los jóvenes a estudiar el Libro de Mormón todos los días, no solo para aprender doctrina, sino también para recibir guía e impresiones personales sobre “a quién ayudar y cómo ayudar”.
Los hábitos diarios que se forman en PFJ, dijo, deben convertirse en el fundamento de un discipulado para toda la vida.
“Al conectarse con Dios a diario, recibirán esas respuestas a sus oraciones y la fortaleza que necesitan, porque Jesucristo es nuestra fortaleza”, dijo el presidente Farnes.

