JOE’S VALLEY, Utah — En la conferencia general de octubre de 2025, cuando la Iglesia conmemoró el 30.º aniversario de “La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, el presidente Dallin H. Oaks enseñó sobre la importancia eterna de la familia.
“La doctrina de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se centra en la familia”, dijo. Más adelante, en el mismo mensaje, añadió: “La Iglesia de Jesucristo se conoce a veces como una iglesia centrada en la familia. ¡Y lo es!”.

El sábado 4 de julio, el presidente Oaks y su esposa, la hermana Kristen M. Oaks, se reunieron con numerosos integrantes de su familia en una apartada zona del centro de Utah conocida como Joe’s Valley. Durante 85 años y con solo unas pocas excepciones, el presidente Oaks ha asistido a la reunión familiar bienal de la familia de Abinadi y Hannah Seely Olsen. Esta fue la primera vez que lo hizo como profeta y presidente de la Iglesia.
Mientras estuvo allí, reiteró las enseñanzas sobre la familia que compartió en la conferencia general de octubre del año pasado.
“La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una iglesia centrada en la familia, y eso no solo significa que nos unimos como familia durante nuestra vida en la tierra, sino que comenzamos como una familia: hijos espirituales de padres celestiales”, dijo. “Y el mundo fue creado para el beneficio de los hijos de los padres celestiales, es decir, de toda persona que nace en esta tierra”.
Parte de ese “beneficio” para el cual fue creado el mundo consiste en la posibilidad de escoger entre el bien y el mal y de llegar a ser más semejantes al Padre Celestial, dijo el presidente Oaks. Agregó que crecer como familia y pasar tiempo con la familia extendida contribuye a cumplir ese propósito.

“Estamos aquí para seguir progresando hacia la vida eterna como hijos de Padres Celestiales eternos. Por eso, la doctrina de nuestra Iglesia tiene sus raíces en el concepto de la familia. Lo que hacemos en una reunión familiar fortalece nuestra fe en Dios y en Su eterno plan de salvación”, dijo el presidente Oaks.
Las relaciones terrenales se convierten en relaciones celestiales
El presidente Oaks dijo que, cuando las familias se reúnen para compartir una comida, celebrar un cumpleaños o participar en una reunión familiar, fortalecen relaciones que pueden perdurar más allá de esta vida terrenal. Y eso no significa que todos los integrantes de la familia deban encontrarse en el mismo punto de la senda de los convenios cuando se reúnen.
La hermana Oaks explicó: “Hay una gran diversidad de personas que se encuentran en diferentes etapas de la senda. Como todo está arraigado en la fe en Jesucristo, muchas personas ni siquiera se dan cuenta de por qué se sienten atraídas a venir aquí. … Lo que sí saben es que sienten amor. Saben que se sienten aceptadas”.
Tiffany Bratt, nieta del presidente Oaks, dijo que reunirse como familia no requiere actividades formales para fortalecer los lazos familiares. El simple hecho de estar juntos da lugar a actividades que pueden disfrutar en familia.
“Al venir aquí, pasamos mucho tiempo con la familia”, dijo. “Construimos una represa para hacer un lugar donde nadar, caminamos por el río con los primos, pescamos, pescamos con el abuelo, nos sentamos alrededor de la fogata y contamos historias”.
El élder Ryan K. Olsen, Setenta Autoridad General y segundo consejero de la presidencia del Área Centroamérica de la Iglesia, también es descendiente de Hannah y Abinadi Olsen y asistió a la reunión de este año. Dijo que le encanta participar en la reunión familiar que se celebra cada dos años y añadió que otras personas pueden comenzar tradiciones semejantes si aún no las tienen.
“Diría esto a los santos de Centroamérica y de todo el mundo: encuentren cualquier lugar para reunirse. Puede ser un parque. Puede ser la casa de un familiar. Incluso puede ser un centro de reuniones”, dijo.

“Pero si encuentran un lugar al que regresan de manera constante cada año o cada dos años, eso llegará a ser una tradición. Y, en realidad, no se trata del lugar… sino de las personas cuando se reúnen”.
Tradiciones antiguas y nuevas
La reunión de la familia Olsen se ha celebrado cada dos años durante más de un siglo. Siempre tiene lugar el mismo fin de semana y en el mismo sitio: el Rancho Olsen, donde Abinadi Olsen estableció su hogar hace muchos años. La mayor diferencia de una reunión a otra quizá sea el número de asistentes.
Abinadi y Hannah Seely Olsen se casaron el 21 de febrero de 1887. Ocho años después, Abinadi Olsen fue llamado a servir en una misión en Samoa. Él y su esposa ya habían comenzado su familia y tenían tres hijos cuando aceptó ese llamamiento. El compromiso que ambos tenían con el Señor hizo que la decisión fuera sencilla, aunque representara desafíos para la joven familia.
Como no sabía nada sobre aquella nación insular del Pacífico, la madre de Abinadi le dio varios pares de calcetines de lana para que los llevara a la misión. Sirvió durante tres años y medio antes de regresar con su familia.
En total, los Olsen tuvieron cinco hijas y seis hijos. Una de sus hijas, Jenny, vivió solo 11 días después de nacer prematuramente junto con su hermano gemelo, DeLon. Los otros 10 hijos de Abinadi y Hannah Olsen formaron sus propias familias.
Más de 600 de sus descendientes —que abarcan siete generaciones— se reunieron en la reunión familiar de los Olsen de este año.

“Mientras me acerco a mi cumpleaños número 94, supongo que soy el mayor de los descendientes vivos de Abinadi Olsen”, dijo el presidente Oaks. “Mi abuela, Chasty Olsen, era la mayor de los hijos de Abinadi, y mi madre era la mayor de los hijos de Chasty. Yo soy el mayor de los hijos de mi madre, así que tenemos al mayor del mayor del mayor durante siete generaciones”.
Hoy en día, la reunión familiar incluye una subasta, un baile, actividades de historia familiar y actividades de pintura. En cada ocasión, distintas familias se encargan de organizar la reunión.
Como parte de la reunión familiar de este año, los asistentes podían participar en una búsqueda del tesoro por el rancho. En cada parada aprendían algo sobre la familia y su historia. En una de ellas estaba expuesta la última carta que Abinadi Olsen escribió a su familia, en la que dejó su consejo final para las generaciones futuras.
“No se ofendan fácilmente unos con otros. Recuerden que cada uno de ustedes tiene una cruz que llevar y que ninguno está en posición de juzgar al otro. … Finalmente, hasta luego, no adiós. Pronto nos volveremos a encontrar”, escribió.
Principios compartidos del Evangelio y del patriotismo
El sábado 4 de julio, los Estados Unidos de América celebraron el 250.º aniversario de su fundación como nación. Durante toda la reunión familiar, sus integrantes exhibieron banderas, cantaron himnos y canciones patrióticas, y celebraron de diversas maneras el Día de la Independencia del país.
Los integrantes de la familia Olsen tienen una larga tradición de servicio en las distintas ramas de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. El presidente Oaks dijo que el compromiso de servir al país guarda muchos paralelismos con el compromiso de servir como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
“Y el espíritu que caracteriza todas esas relaciones es que nos ayudamos unos a otros y no participamos solo por lo que podamos recibir. Participamos por lo que podemos aportar”, dijo el presidente Oaks.
Testimonio de un Profeta
Durante un devocional celebrado en el marco de la reunión familiar, el presidente Oaks dijo a sus familiares que está próximo a cumplir 94 años. Debido a ello, comentó que sus emociones están más a flor de piel que nunca.

Expresó su gratitud por los poderosos ejemplos que sus antepasados dejaron para él y para sus “primos de Joe’s Valley”.
“Es importante que rindamos homenaje”, dijo. En particular, agradeció a los descendientes de DeLon, el hijo menor de Abinadi y Hannah Olsen. Cuando DeLon era un joven adulto, una depresión económica afectó la región. Muchas otras propiedades fueron embargadas o se perdieron después de que sus propietarios originales no pudieran conservarlas.
“[DeLon] destinó su salario a pagar los impuestos para que este rancho no se perdiera”, señaló con gratitud el presidente Oaks.

Como parte de su devocional con la familia, el presidente Oaks compartió tres aspectos sobre la Iglesia restaurada como “la única iglesia verdadera sobre la faz de la tierra”.
“Primero, tenemos la plenitud de la doctrina de Jesucristo, incluido el propósito de la vida terrenal”, dijo.
En segundo lugar, la Iglesia posee la autoridad del sacerdocio. “La autoridad del sacerdocio es esencial para la obra de Jesucristo”, afirmó el presidente Oaks.

El tercer punto que destacó el presidente Oaks fue el conocimiento restaurado de la verdadera naturaleza del Padre Celestial y del Salvador. “La expiación de Jesucristo nos asegura que tendremos la oportunidad de hacernos merecedores de la vida eterna, que es el mayor de todos los dones de Dios”.
Antes de retirarse de la reunión familiar, al concluir el devocional, el presidente Oaks compartió parte de su testimonio con Church News.
“Cuando digo que sé que el Evangelio de Jesucristo es verdadero, hablo de algo que sé con la misma certeza con la que sé que vivo, respiro, pienso y disfruto de las bendiciones de Dios y del conocimiento de Su plan para Sus hijos. Y quien hace posible todo eso es nuestro Señor Jesucristo, nuestro Salvador y Redentor”, dijo el presidente Oaks.


