La fortaleza espiritual requiere la influencia constante del Espíritu Santo, enseñó el élder Clark G. Gilbert, del Cuórum de los Doce Apóstoles, a los jóvenes adultos el domingo 31 de mayo, durante la Conferencia de Jóvenes Adultos Uno a uno de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
“Necesitarán que el Espíritu Santo les testifique en silencio: ‘Es verdad. La luz está encendida. Lo que crees es real y puedes contar con ello’”, dijo.
Alrededor de 1500 jóvenes adultos provenientes de 24 países europeos se reunieron para la conferencia celebrada en Lancashire, Inglaterra, según informó la Sala de Prensa de la Iglesia en el Reino Unido.
El élder Gilbert estuvo acompañado por su esposa, la hermana Christine Gilbert, quien dijo que el Señor proporciona pautas para ayudar a Sus hijos a evitar el engaño y permanecer anclados en la verdad. Esa pauta consiste en: primero, seguir siempre al profeta viviente y, segundo, hacer todo lo necesario para mantener la presencia del Espíritu Santo.
“No tenemos por qué temer”, dijo ella. “Tenemos un profeta en la tierra. Al volver la mirada hacia nuestro profeta viviente, y al estudiar y seguir el consejo que él nos da, podemos confiar en que él nos ayudará a saber lo que Dios desea que hagamos”.

Acercarse más a Cristo
Durante su discurso, el élder Gilbert se basó en las enseñanzas tanto del presidente Dallin H. Oaks como del difunto presidente Russell M. Nelson.
El consejo profético proporciona principios prácticos para mantenerse espiritualmente firmes, dijo el élder Gilbert, y el más importante de esos consejos es desarrollar una relación más sólida con Jesucristo.
“Cualesquiera que sean las dudas que tengan, la manera de superarlas es acercarse más a nuestro Salvador, Jesucristo”, dijo el élder Gilbert.
Animó a los jóvenes adultos a fortalecer su fe mediante el servicio, ya que una de las maneras más eficaces de acercarse a Cristo es ministrar a los demás tal como Él lo hizo. Esto aliviará los temores, las preocupaciones, la ansiedad y las dudas, al tiempo que aumentará la revelación personal, dijo el élder Gilbert.
“Si quieren saber si la Iglesia es verdadera, sirvan a los demás”, dijo. “Porque cuando lo hagan, verán que Jesucristo y nuestro Padre Celestial están activos en sus vidas. Ellos los conocen. Y les hablarán a medida que procuren servir a otras personas”.
El élder Gilbert también aconsejó a los jóvenes adultos que buscaran consejo en fuentes fieles y de confianza, especialmente al enfrentarse a preguntas o incertidumbre, y que buscaran amistades con las que pudieran sentir el Espíritu.
La fortaleza proviene de reunirse con otros creyentes, dijo el élder Gilbert; por eso los eventos como las conferencias para jóvenes adultos, son importantes.
“Esto no sucederá todas las semanas”, dijo. “No llegarán al trabajo o a la universidad la próxima semana y encontrarán que todos a su alrededor se sienten así. Pero pueden recordar lo que sintieron este fin de semana”.

‘Ustedes son la esperanza misma de Israel’”
Con respecto a las preguntas e inquietudes que enfrentan muchos jóvenes adultos, el élder Gilbert dijo que la fe requiere tanto humildad como paciencia. Las preguntas sinceras son importantes, dijo, y las respuestas llegan mediante el discipulado continuo y la confianza en el Señor: “Toda pregunta hecha con fe recibirá respuesta a su debido tiempo”.
Citando al presidente Nelson, el élder Gilbert dijo que la felicidad duradera se encuentra a través de Jesucristo, y no en los valores cambiantes del mundo. Cuando una persona se une al Salvador, solo Él tiene el poder de liberarla de la influencia del mundo.
“La verdad es que resulta mucho más agotador buscar la felicidad donde nunca la van a encontrar”, dijo el élder Gilbert. “Les prometo, con la mayor claridad de que soy capaz, que serán más felices y encontrarán mayor sentido a su vida si se aferran a las verdades que conocen”.
El élder Gilbert concluyó su mensaje compartiendo testimonio de Jesucristo y del papel de los profetas vivientes. También expresó su confianza en el futuro de los jóvenes adultos y los bendijo con el don de la fe.
“Lo que han sentido este fin de semana se convertirá en un ancla para ustedes en los años venideros”, dijo el élder Gilbert, y añadió: “Ustedes son la esperanza misma de Israel”.


