Durante el resto del año, los jóvenes tendrán la oportunidad de estudiar y aprender del lema de 2026 para los jóvenes, “Anda conmigo”. Al hacerlo, el presidente D. Todd Christofferson, segundo consejero de la Primera Presidencia, dijo que espera que puedan fortalecer su relación y sentir una mayor cercanía con el Señor.
En el análisis mundial para los jóvenes (en inglés), disponible desde el domingo 18 de enero en la Biblioteca del Evangelio, Biblioteca multimedia, en el sitio web broadcasts.ChurchofJesusChrist.org y en el canal de la Iglesia en YouTube, el presidente Christoferson alentó a los hombres y mujeres jóvenes a aprender más sobre la vida de Jesucristo y Su ejemplo al andar junto a Dios el Padre.
“Jesús fue el discípulo ideal de nuestro Padre Celestial, y nosotros podemos llegar a serlo en la medida en que nos esforcemos por ser discípulos de Él y del Padre”, dijo.

Durante la transmisión, el presidente Christofferson estuvo acompañado por el presidente general de los Hombres Jóvenes, Timothy L. Farnes y la presidenta general de las Mujeres Jóvenes, Emily Belle Freeman. La transmisión se realizó desde el set cinematográfico de Jerusalén, en Goshen, Utah, el cual representa el lugar adonde Jesús vivió y caminó durante Su vida terrenal.
El presidente Christofferson les prometió a los jóvenes que, a medida que aprendan todo lo que puedan sobre el ejemplo del Salvador, llegarán a conocerlo. “Se darán cuenta de que Él los conoce, y que no es solo el Redentor, sino que es su Redentor y su amigo”.
La invitación del Salvador a Enoc y a todos nosotros
La transmisión de 45 minutos, incluyó dos canciones del álbum 2026 de los jóvenes. “Anda conmigo”, interpretada por Jensen Diederich, dio inicio a la transmisión, mientras que hacia el final, Madison Ware y Pearce Morris cantaron “Tu presencia”.

El lema de 2026 para los jóvenes es la invitación de Jehová al antiguo profeta Enoc, “Anda conmigo”, que se encuentra en Moisés 6:34, explicó el presidente Christofferson. “‘Anda conmigo’ también es la invitación del Salvador para cada uno de nosotros”.
También explicó que Dios llamó a Enoc como un Profeta para enseñar el evangelio de Jesucristo al pueblo, muchos de ellos ya habían rechazado al Señor y Sus profetas.
“Dios quería que Enoc guiara al pueblo de regreso a la senda de los convenios”, dijo.
Al principio, Enoc sintió que era demasiado joven, que no sabía hablar bien y que los demás lo veían con antipatía.
En respuesta a las dudas y temores de Enoc, el Señor le prometió que le daría las palabras y la capacidad de hablar con poder.
“Entonces el Señor le dio a Enoc la [misma] promesa y la [misma] invitación que nos hace hoy a ustedes y a mí. ‘… y tú permanecerás en mí, y yo en ti; por tanto, anda conmigo’”, dijo el presidente Christofferson.
Enoc anduvo con Dios y llegó a ser un gran vidente y profeta. Los justos se reunieron en un lugar y, con el tiempo, Dios los llevó al cielo (véase Moisés 7:69).
Jesús invita a todos a andar con Él, por Su senda, que es la única que lleva a la vida eterna, añadió el presidente Christofferson.
Y para andar con el Señor, uno puede hacer convenios con Él —comenzando con el bautismo—, así como arrepentirse, perseverar y recordarlo siempre, dijo.
“No importa qué éxitos, fracasos o desafíos se presenten en tu vida, Él es tu respuesta para todo”.
Anda con Él mediante la oración

En la siguiente parte de la transmisión, la presidenta Freeman compartió con un grupo de hombres y mujeres jóvenes una de las historias favoritas del Antiguo Testamento sobre Josafat que se encuentra en 2 Crónicas 20.
Josafat le temía al gran ejercito que venía a luchar contra su pueblo. Por eso, “se propuso consultar a Jehová” y proclamó un ayuno en toda la tierra (véase el versículo 3).
La presidenta Freeman dijo: “Primero, buscamos al Señor. ¿Y cómo hacemos eso? Bueno, aprendemos de Josafat que una de las formas de hacerlo es mediante la oración y el ayuno”.
Después, Josafat reunió a todo el pueblo en el templo. Tras la oración, “vino el espíritu de Jehová en medio de la congregación”, (véase el versículo 14).
Los jóvenes hablaron sobre cómo recibir respuestas a las oraciones. La presidenta Freeman dijo que espera que ellos aprendan del análisis a orar con intención cada día.
“Tal vez sea por la mañana, y tal vez por la noche, pero también puede ser mientras caminan y hacen que Él sea parte de esa conversación, o hacen una pausa en medio de las clases en la escuela, o mientras conducen en el auto, o dondequiera que estén, para darle las gracias por un atardecer hermoso. Y así es como llegan las respuestas y las bendiciones, y así es como fortalecemos nuestra relación con Él”.
Quienes miraban la transmisión tuvieron la oportunidad de hacer una pausa y analizar la pregunta, “¿Cómo puede la oración sincera, hecha con verdadera intención ayudarnos a andar con Él?”
Anda con Él mediante el arrepentimiento

El presidente Farnes se reunió con un grupo de jóvenes en la sección del set de Jerusalén que representa las escaleras del estanque de Betesda. Les habló sobre el hombre que fue sanado en el estanque y a quien se le pidió que recogiera su lecho y anduviera con Jesús (véase Juan 5).
“Aunque la historia trata de un hombre que fue sanado físicamente, también se aplica a cómo podemos ser sanados espiritualmente mediante el arrepentimiento, al volvernos a Cristo y reconocerlo como el Salvador del mundo”, dijo el presidente Farnes.
El hombre había estado enfermo durante 38 años y nunca había podido entrar en el estanque en el momento oportuno para ser sanado. Una joven que participaba en la reunión dijo que pensaba que el Salvador debió de haber sentido gozo al ver al hombre.
Entonces el presidente Farnes respondió”: “Eso es exactamente lo que el Salvador siente cuando Él se acerca a ustedes y le expresan su deseo de andar con Él, de cambiar, de acercarse a Él, de arrepentirse”.
Uno de los títulos del Salvador es Agua Viva. Cuando el hombre del estanque de Betesda decidió que acudiría al Agua Viva en lugar de a las aguas del estanque, pudo ponerse de pie y caminar.
“Más adelante, Jesús lo encontró en el templo. Por lo general, el arrepentimiento es el paso previo a cosas mayores en la vida, como las ordenanzas, la Santa Cena y el templo”, explicó el presidente Farnes.
Los jóvenes analizaron algunas cosas que podían hacer para practicar el arrepentimiento diario; también hablaron de cambiar y acercarse más a Jesucristo.
El arrepentimiento siempre fue parte del plan de Dios, dijo el presidente Farnes, y Él proveyó un Salvador para hacerlo posible. “Espero que esta historia les ayude a reconocer el gozo del arrepentimiento y que este pueda formar parte de su vida diaria. Elegirán a Jesucristo una y otra vez”.
Después, quienes estaban viendo la transmisión tuvieron la oportunidad de pausar el video y analizar la segunda pregunta: “¿Cómo puede el arrepentimiento diario ayudarnos a andar con el Padre Celestial y Jesucristo?”.
Anda con Él mediante convenios

El presidente Christofferson habló con un grupo de jóvenes sobre la función de las ordenanzas y los convenios cuando elegimos andar con el Salvador.
Estos son más que simples acuerdos y promesas, dijo, son la manera de profundizar nuestra relación con Dios y el Salvador. Las personas toman sobre sí el nombre de Jesucristo en el bautismo y prometen guardar Sus mandamientos. Los convenios del Templo incluyen sacrificio, castidad y consagración.
A cambio, dijo el presidente Christofferson, Dios promete bendecir a Sus hijos por su obediencia y enviar Su Espíritu para que permanezca con ellos. Además, promete proveer un Salvador, investir a Sus hijos con poder de lo alto, enviar ángeles para que los cuiden y darles un lugar en el reino celestial.
“No deberíamos limitarnos a decir ‘convenios’”, señaló el presidente Christofferson. “Deberíamos pensar en cuáles son las promesas de esos convenios, y qué estoy haciendo en mi vida para cumplir mi parte y qué puedo esperar de Señor”.
Una joven preguntó qué significa realmente seguir la senda de los convenios.
El presidente Christofferson respondió que significa llegar a ser como Cristo. “Él es el camino. Él es la senda. Él nos muestra la senda. Su ejemplo es algo que todos deseamos conocer mejor”.

Otra joven preguntó qué puede hacer para llevar a otras personas con ella por la senda.
El presidente Christofferson respondió que es necesario sentir un amor verdaderamente semejante al de Cristo por ellas, orar para recibir guía, estar atentos a los demás y ayudarlos.
“El ejemplo que den fortalecerá a personas que ustedes ni siquiera saben que los están observando”, dijo.
Los jóvenes también analizaron cómo su preparación para tomar la Santa Cena cada semana les ayuda a andar con Cristo. Conversaron sobre recordar las cosas que pueden hacer para mejorar y prepararse durante toda la semana para tener el Espíritu en ese preciso momento el domingo.
Posteriormente, quienes veían la transmisión tuvieron la oportunidad de analizar la tercera pregunta: “Al reflexionar sobre los convenios, ¿cómo te ayuda tu preparación semanal para tomar la Santa Cena a andar con el Padre Celestial y con Jesucristo?”
Para concluir, el presidente Christofferson dijo que espera que los jóvenes dediquen un tiempo para conversar más sobre el lema “Anda conmigo” y así puedan experimentar una relación más cercana con el Señor.
“Quisiera que todos recordemos que nuestro Padre Celestial y Su Hijo, nuestro Salvador, nos aman con amor perfecto”, dijo. “Y porque nos aman con perfección, quieren que lleguemos a ser como Ellos y que experimentemos el exquisito gozo que Ellos sienten. Ellos saben lo que se requiere y saben cómo ayudarnos a lograrlo”.


