Nota del editor: Tras una vida de servicio consagrado, el presidente Russell M. Nelson falleció el 27 de septiembre de 2025, a los 101 años de edad. Este artículo es parte de una serie que explora diferentes facetas de la vida ejemplar y llena de fe del presidente Nelson.
El presidente Russell M. Nelson enseñó repetidamente que la educación es “una responsabilidad religiosa”.
“Desarrollen un deseo profundo de aprender”, aconsejó a los jóvenes Santos de los Últimos Días en un devocional el 8 de septiembre de 2013. “No hay atajos para lograr la excelencia y la competencia. La educación es la diferencia que existe entre desear poder ayudar a otras personas y el ser capaz de ayudarlas”.
El presidente Nelson ciertamente practicó lo que predicó. Como cirujano cardíaco de renombre mundial, se capacitó durante 14 años antes de enviar su primera factura por servicios. Sin embargo, durante su carrera de 29 años, realizó miles de cirugías y ayudó a miles más a través de su trabajo pionero en la primera máquina corazón-pulmón.



Sus numerosos logros fueron una manifestación de su propio “profundo deseo de aprender”, lo cual se puede ver a lo largo de su vida. Cuando era niño, obtuvo su propio carnet de biblioteca, y los fines de semana y días de verano viajaba en tranvía a la Biblioteca Pública de Salt Lake en el centro de la ciudad y sacaba libro tras libro de los estantes. Su apetito por aprender, sumado a su intelecto innato, a menudo lo colocó en los primeros lugares de su clase. Se saltó el quinto grado y se graduó como el estudiante con las mejores calificaciones de East High School a la edad de 16 años (“Insights From a Prophet’s Life” [Perspectivas de la vida de un profeta], p. 12).
A una temprana edad, él resolvió obtener una buena educación. En un discurso dado a los estudiantes de BYU-Idaho en invierno de 2010, el entonces élder Nelson recordó haber conseguido empleo durante sus vacaciones de Navidad cuando era adolescente. “El trabajo era aburrido, repetitivo y monótono”, dijo. “Cada hora del día pasaba lentamente. Resolví entonces y allí que obtendría una educación que me calificaría para un trabajo más significativo en mi vida. Determiné que me convertiría en doctor en medicina”.
Cuando el presidente Nelson se graduó de la Universidad de Utah en agosto de 1947 con su licenciatura y su título de médico, tenía 22 años y fue el primero de su clase. Era miembro de las sociedades honorarias académicas Phi Beta Kappa y Alpha Omega Alpha.
Realizó su residencia en cirugía en el Hospital General de Massachusetts en Boston y en la Universidad de Minnesota, donde recibió su Ph.D. en 1954. También recibió títulos honorarios de doctor en ciencias de la Universidad Brigham Young en 1970, doctor en ciencias médicas de la Universidad Estatal de Utah en 1989 y doctor en letras humanas de Snow College en 1994.
Pero ya sea como un niño que viajaba en el tranvía, un estudiante, cirujano cardíaco o como el Profeta del Señor, el presidente Nelson mostró una curiosidad insaciable por aprender. El presidente Jeffrey R. Holland, presidente en funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, señaló en una ocasión que, desde que Russell M. Nelson nació, le intrigaba no solo cómo funcionan las cosas, sino cómo hacer que funcionen mejor (entrevista de Church News/KSL, 9 de enero de 2018).




