En una sesión de preguntas y respuestas de RootsTech, el élder Kevin S. Hamilton, Setenta Autoridad General y director ejecutivo del Departamento de Historia Familiar de la Iglesia, estuvo acompañado por el élder Randall K. Bennett, el élder K. Brett Nattress y el élder Jorge M. Alvarado, todos Setentas Autoridades Generales y subdirectores ejecutivos del departamento, para analizar formas prácticas de utilizar la obra de historia familiar para conectar y bendecir a la propia comunidad.
El élder Hamilton dirigió el análisis el viernes, 1° de marzo, que se basó en las preguntas del público y se centró en el uso de la obra de historia familiar en tres áreas principales: con los jóvenes, la obra misional y la conexión.
‘Liberar el poder de la historia familiar’
El enfoque de los comentarios del élder Alvarado fue la necesidad de que los jóvenes participen en la historia familiar.
“No es necesario ser genealogista”, animó. Existe una creciente necesidad de que los jóvenes se sientan parte de la comunidad y de hecho pertenecen a la obra de conectar familias. Se describió a los jóvenes como “nativos digitales” que pueden ser útiles para sus familias, barrios y comunidades con los aspectos tecnológicos de la obra de historia familiar.
El élder Alvarado explicó que la historia familiar se trata de resolver problemas y descubrir una línea ancestral, una labor que puede resultar atractiva para los jóvenes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días si se les invita a participar. “Los que desatarán el poder de la historia familiar son los jóvenes”, afirmó.
Basándose en los comentarios del élder Alvarado, el élder Hamilton habló sobre un grupo de jóvenes en México que sirven como ejemplo para los Santos de los Últimos Días que buscan saber cómo involucrar a los jóvenes en la historia familiar.
Se invitó a los jóvenes a utilizar la aplicación Recuerdos de FamilySearch para registrar las historias de vida de sus familiares mayores, miembros de su barrio y de la comunidad. A partir de esas grabaciones, la tecnología de inteligencia artificial obtuvo información, incluyendo nombres y ubicaciones, y construyó nuevos árboles genealógicos.
Bendiciones inimaginables
Cuando se le preguntó cómo utilizar la historia familiar en la ministración y la obra misional, el élder Bennett aconsejó acercarse a otras personas que tengan un interés genuino en sus historias familiares. La doctrina de la Iglesia sobre las familias eternas es un mensaje poderoso que puede resonar en las personas independientemente de su afiliación religiosa.
El élder Bennett compartió la historia de un presidente de distrito quien, cuando se le preguntó cómo se unió a la Iglesia, reflexionó sobre el uso de la historia familiar en su conversión. Antes de unirse a la Iglesia, este presidente de distrito siempre había rechazado a los misioneros, hasta que conoció a un matrimonio mayor que le dijo que podría estar con su familia para siempre.
Esta idea lo sorprendió y actuó como el primer punto de contacto que los misioneros pudieron establecer con él. Liderar con los principios de la familia y la ascendencia en las conversaciones misionales fue lo que convirtió a este hombre de ateo a cristiano y luego a Santo de los Últimos Días.
“Involúcrense. Pueden bendecir a los miembros de la Iglesia de formas que no se pueden imaginar”, enseñó el élder Bennett.
Preguntar a las personas sobre sus historias familiares puede ser una herramienta poderosa para construir puentes personales porque es posible que no todos quieran hablar sobre la reunión sacramental, pero todos querrán hablar sobre sus padres o abuelos. Utilizar la historia familiar en los esfuerzos misionales y de ministración de los barrios y las estacas puede ser la forma en que las personas son presentadas o regresadas a la senda de los convenios.
No forzarlo
A lo largo de la sesión de preguntas y respuestas, el élder Nattress enfatizó la conexión como motivador y resultado de la historia familiar. Al invitar a otras personas a participar en la obra de historia familiar, es mejor no “forzarlo” porque los demás sentirán la falta de sinceridad.
En lugar de centrarse demasiado en el “qué” de la obra genealógica, enseñar el “por qué” puede brindar a las personas la oportunidad de “sentirse inspiradas y sentir el amor de Dios”, dijo el élder Nattress. De esta manera, aumenta las posibilidades de que las personas desarrollen un amor por la obra de historia familiar y formen conexiones duraderas en ambos lados del velo.
“Utilicen esta obra como una herramienta para aumentar su conversión”, continuó. Para los Santos de los Últimos Días que ya han sido bautizados, la tarea de encontrar sus propios apellidos para llevarlos al templo puede ser una experiencia poderosa y puede ayudar a profundizar su conversión.
Brindar a los conversos recientes experiencias personales en las que puedan sentir el espíritu del templo es una forma en que la obra de historia familiar fortalece las conexiones de una congregación de barrio o estaca, porque al realizar las ordenanzas del templo, los Santos de los Últimos Días se conectan con Jesucristo.
Una obra divina
Lo que impulsa esta obra es el templo, enseñaron los Setentas Autoridades Generales. Participar en la historia familiar es participar en la obra de Jesucristo. Incluso personas de diferentes orígenes y creencias religiosas están construyendo árboles en FamilySearch, lo que demuestra que es una “obra divina”, explicó el élder Hamilton.
El evento concluyó con cada líder dando testimonio del Salvador y expresando amor y gratitud por todas las personas que participan fielmente en la obra de historia familiar.
“Los amamos, les agradecemos, los necesitamos”, dijo el élder Nattress.
Haciendo eco de las palabras del élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, el élder Alvarado compartió: “Entiendan esto muy claramente: el Padre Celestial y Cristo los aman, confían en ustedes y los necesitan”.
“Gracias por unirse gozosamente al Salvador”, comentó el élder Bennet, haciendo referencia a Mateo 11.
