En los primeros años de la familia de Russell y Dantzel Nelson, su hija Gloria Irion recuerda noches en las cuales su madre por fin lograba poner a un bebé dormido en su cuna —cuando su padre, que acababa de llegar del trabajo, se acercaba a la cuna y levantaba al niño. Él no podia resistirse.
“Él iba hasta la cuna del bebé, lo levantaba, rozaba el cuello del niño con su nariz, lo olía, le cantaba y arrullaba y lo volvía a acostar”, cuenta Irion. “Fue un padre muy calmado, paciente y amoroso. Realmente nunca levantó la voz[, pero,] se ponía firme con nosotros si éramos groseros con mamá, pero [de una manera] muy, muy semejante a Cristo”.
El tierno recuerdo del presidente Russell M. Nelson como un padre joven también refleja la forma en que ha dirigido La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, dijo Laurie Marsh, otra de sus hijas.
“‘Siento que la forma en que dirige la Iglesia es un claro ejemplo del modo en que fuimos ciados” dijo Marsh. “Siento que había un alto contenido de amor en nuestro hogar. Había una gran expectativa de que seríamos una familia eterna, e íbamos a colaborar entre todos para ver cómo podíamos lograr esa meta”.

Han pasado cinco años desde que el presidente Nelson fue sostenido y apartado, como el 17o Presidente de la Iglesia, el 14 de enero de 2018. Durante ese tiempo, el Profeta Santo de los Últimos Días se ha embarcado en un ministerio global de ritmo acelerado que lo ha llevado a 35 países; ha guiado a la Iglesia a través de una pandemia; ha extendido muchas invitaciones y ha supervisado constantemente la continua restauración del evangelio de Jesucristo.
Con motivo de este acontecimiento, tres de los diez hijos del presidente Nelson —sus hijas Irion y Marsh y, su hijo Russell Nelson Jr.— recientemente conversaron con Church News sobre cómo fue crecer en el hogar de los Nelson y su papel como padre.
Cualidades del presidente Nelson
Los hijos del presidente Nelson admiran a su padre por su disciplina, optimismo y dinamismo, entre otras muchas cualidades.
“Es muy disciplinado”, dijo Irion, señalando que la palabra “disciplinado” está ligada a la palabra “discípulo”. “[Creo que] esas palabras lo describen bien”.
Marsh valora la perspectiva de su padre de ver el vaso medio lleno [en lugar de medio vacío].
“Nunca hay nada demasiado difícil, solo hay que tener fe en el Señor, hacerlo lo mejor posible y todo va a salir bien”, dijo ella. “Con frecuencia pienso en Doctrina y Convenios 6:36 que dice: ‘Mirad hacia mí en todo pensamiento; no dudéis; no temáis.’ y ese es mi padre”.
Su único hijo admira el dinamismo y la energía del presidente Nelson.
“Siempre está yendo [a algún lugar] o haciendo cosas”, dijo Russell Nelson Jr. “Siempre está haciendo algo, siempre está ocupado”.

La vida diaria del presidente Nelson
Antes de cargar a sus bebés en sus brazos, el cardiocirujano de fama mundial seguía una cierta rutina cuando llegaba a casa todos los días, recuerda Marsh.
En primer lugar, buscaba y saludaba a su difunta esposa, Dantzel Nelson. “Eso era siempre lo primero”, dijo.
Antes de sentarse a cenar con la familia, solía pasear por toda la casa y apagar las luces o la televisión. Si no tenía otras responsabilidades u obligaciones, estaba plenamente presente.
“Cuando estaba en casa, [realmente] estaba en casa”, dijo Marsh. “No recuerdo que viera la televisión. [Pero] sí recuerdo cuando cambiaba los pañales, leía libros y nos ayudaba con la tarea. Cuando estaba en casa, era el momento para la familia”.
Russell Nelson Jr. recuerda que su padre le enseñó cómo hacer el mantenimiento de la casa, desde cambiar un bombillo; limpiar con una pala los senderos que llevaban a la casa; sacar la basura y también otros quehaceres domésticos.
Cómo trataba a su esposa
Con frecuencia, para el Día de la Madre, el presidente Nelson le compraba un pequeño ramo de flores a su esposa. También compraba uno para cada una de sus nueve hijas, el cual iba acompañado por una nota que decía: “Con amor para una madre en potencia”.
Era una de las formas en que mostraba cómo se debía tratar, no solo a nuestra madre, sino a las mujeres en general.
“Así es como tratamos a esta persona. Ella es muy valiosa y la llamaba un ‘ángel madre’”, dijo Irion. “No me sorprende que todas estuviéramos [muy] emocionadas [con la idea] de ser madres; por la forma en que él sentía que esa posición era un lugar de honor, una misión de honor. Nos honraba como mujeres y como madres en potencia”.
El presidente Nelson apoyó a su esposa para que formara parte de El Coro del Tabernáculo de la Manzana del Templo durante unos años. Para eso, ayudaba con las tareas de la casa, a preparar a los niños para ir a la Iglesia y para irse a la cama.
Los niños se daban cuenta cuando su padre elogiaba a su madre.
“La trataba como a la realeza”, dijo Russell Nelson Jr. “Eso siempre era la prioridad número uno en la lista: tartar con respeto, no solo a mi madre, sino también a mis hermanas y a todas las mujeres”.
“Se fijaba en cada pequeña cosa y nos enseñó, por medio del ejemplo, que nuestra madre era valiosísima para nosotros y, para él, era la número 1”, dijo Marsh.
“Recuerdo que lo dijo una vez, sin embargo, siempre lo puso en práctica, ‘lo mejor que un hombre puede hacer por sus hijos es amar a [la] madre [de ellos]’”, dijo Irion. “Yo creo que lo hizo excepcionalmente bien, y dio el ejemplo. Siento que estábamos muy seguros porque sabíamos que ellos estaban seguros. “Él vivía de acuerdo a esas palabras”.

El ‘cerebro’ y el ‘corazón’ del hogar
Russell Nelson Jr. describió otra lección que aprendió en su hogar, la cual no se expresó con palabras, pero fue algo que observó a través del ejemplo diario de sus padres.
“Del mismo modo que el corazón y el cerebro trabajan juntos para que el cuerpo funcione, así es como yo sentí que nuestra madre y nuestro padre dirigían nuestro hogar”, dijo.
“Cada uno de ellos tenía un papel específico, sin embargo, uno no podía funcionar correctamente sin el otro. No había ninguna duda de que él era la cabeza del hogar; tampoco había duda de que nuestra madre era el corazón del hogar. Así que, [verlos] a los dos trabajando juntos fue un lindo ejemplo de cómo un esposo y una esposa; y cómo la madre y el padre trabajan juntos”.
La influencia de un alumno en continuo aprendizaje
¿Cómo fue para los hijos de los Nelson crecer en un hogar con un cardiocirujano de fama mundial? ¿Cómo influyeron los logros académicos y profesionales del presidente Nelson en la educación y desempeño laboral de sus hijos?
Los hijos coincidieron en que ambos padres le dieron prioridad a la educación y fomentaron el amor por el aprendizaje continuo.

“Tiene mucho empeño, es muy brillante y capta las cosas con rapidez. Es curioso. Le encanta estar al día con lo último en tecnología. Supo décadas antes que yo, que existían las fotos aéreas”, dijo Irion de su padre de 98 años. “Él nos dio un gran ejemplo de lo que es estudiar y ser bueno en la escuela, pero nunca pensamos que eso estuviera ligado a lo que sentían por nosotros”.
Russell Nelson Jr. sabía que podría preguntarle cualquier cosa a su padre y él siempre le daría la respuesta. Hacía que todo pareciera fácil.
“Él sabía todo”, dijo. “No porque fuese un sabelotodo, sino porque legítimamente tenía sed de conocimiento y aprendizaje”.
El presidente Nelson no presionó a sus hijos de ninguna manera para que eligieran una determinada carrera. Quería que ellos tomaran sus propias e inspiradas decisiones, dijo su hijo.
“Está orgulloso de quiénes somos, en quiénes nos hemos convertido y de nuestros propios logros”, dijo Russell Nelson Jr.

Pasar tiempo juntos
Al final de cada año, el presidente Nelson colocaba una mesa plegable en la sala, y allí ponía planillas de cálculo y otros documentos; entonces invitaba a sus hijos a participar en la preparación de los impuestos de la familia.
“Tenía la habilidad de hacer que las cosas más rutinarias y sencillas parecieran grandiosas de hacer y, más aún, si las hacíamos juntos”, dijo Russell Nelson Jr. “Nos encantaba ayudarle. Hacer la declaración de impuestos no es nada divertido para los adultos, pero es algo que simplemente hacíamos y disfrutábamos hacerlo juntos.
Otras de las actividades de la familia Nelson consistían en esquiar, hacer excursiones familiares durante el verano, nadar y otras salidas. A veces, el presidente Nelson llevaba a sus hijos en viajes por asuntos de trabajo. Los lazos familiares también se fortalecían a través de las tradiciones navideñas y las grandes reuniones.
Ambos padres tocaban el piano, y la madre era una talentosa cantante. La mayoría de los hijos aprendieron a tocar el piano y, al menos, otro instrumento más.
“La música era algo que nos encantaba hacer juntos”, dijo Irion.

Invitaciones en el hogar de los Nelson
A ninguno de los hijos de los Nelson se les dijo que debían ir a los servicios de la iglesia todas las semanas.
Ellos iban porque se les “invitaba”, dijo Marsh.
“Mis padres tenían regularmente oraciones familiares; la noche de hogar para la familia; la lectura de las escrituras en familia y nos invitaban, con todo su amor a venir y participar”, dijo. “Pero a ninguno de nosotros se nos obligó nunca a participar”.
El no participar significaba que nos estábamos perdiendo algo divertido.
“[Así que] elegíamos participar. Yo no sé cuál era su secreto para que [nuestra] participación resultara algo fantástico, pero por amor, participábamos”, dijo Marsh.
Nuestros padres supieron enseñar a sus hijos el “porqué” de las cosas, dijo su hijo.
“La obediencia o el cumplimiento de las normas y las leyes venían juntos con la comprensión de por qué lo hacíamos”, dijo Russell Nelson Jr. “Sé por mí mismo que no quería romper las reglas porque no quería decepcionarlos”.
Cómo sobrellevar la pérdida
Los hijos aprendieron de su padre a mantener una perspectiva eterna para sobrellevar la pérdida de su madre —Dantzel Nelson falleció el 12 de febrero de 2005— y la de dos hermanas: Emily Nelson Wittwer y Wendy Nelson Maxfield que fallecieron de cáncer en 1995 y 2019 respectivamente.
“Lo usó como una oportunidad para enseñarnos, ayudarnos y consolarnos”, dijo Irion. “Sin embargo, [se notaba] un profundo dolor las tres veces”.
A pesar de su propio dolor, el presidente Nelson animó a sus hijos a estar con sus [propios] hijos, a amarlos y a enseñarles el evangelio de Jesucristo y el plan de salvación.
“Fue una buena mirada a la eternidad y la forma de seguir adelante”, dijo Russell Nelson Jr.
“A medida que he visto a papá atravesar por esos momentos, y son momentos difíciles para nosotros, me siento muy agradecida por las enseñanzas que nuestros padres nos dieron sobre la importancia de estar centrados en Jesucristo”, dijo Marsh.

Wendy Watson Nelson
Los hijos se sintieron agradecidos al ver que su padre volvía a tener un semblante alegre después de casarse con Wendy Watson. Coinciden en que ha sido una compañera “maravillosa” para el presidente Nelson.
“Su salud y fortaleza se deben, en gran parte, a los cuidados [que] ella [le] brinda y a todo lo que hace para apoyarle”, dijo Russell Nelson Jr.
“[Siempre] le digo a la gente que creo que le debemos a Wendy Nelson y al Señor su longevidad y su aptitud para servir en su llamamiento en este momento”, dijo Marsh. “Queremos a Wendy. Ella, al igual que mi madre, es una persona muy centrada en Cristo. Creo que ella es una gran compañera y apoyo para papá y juega un papel fundamental”.

Las lecciones que aprendimos
Los tres hijos finalizaron la entrevista mencionando las principales lecciones que aprendieron de su padre, el presidente Nelson.
“¿Cómo se puede resumir toda una vida de enseñanzas?”, dijo Russell Nelson Jr. “Yo diría que sé que una parte clave de la vida es aprender y crecer, amarnos los unos a los otros, amar al Señor y disfrutar de las bendiciones que Él nos da a medida que guardamos nuestros convenios”.
Marsh aprendió la importancia de desarrollar una relación con Jesucristo y de seguir al profeta. Ella sabe que su padre ha sido llamado como Profeta para esta época y está agradecida por ser su hija.
“Si somos obedientes y hacemos y guardamos nuestros convenios, podremos vivir nuevamente como una familia eterna con el Padre Celestial”, dijo ella.
Irion agregó su testimonio de que el presidente Nelson ha sido preparado y preservado para dirigir la Iglesia.
“Cada uno de nosotros tiene un firme testimonio de que él está aquí, para esta época. Su esposa y mi madre tuvieron un papel extraordinario en esto también”, dijo ella. “Tenemos testimonios firmes y un enorme agradecimiento porque el Señor nos ha bendecido con profetas para tener esa guía en nuestras vidas”.

