Más de un año después de que inundaciones históricas devastaran Pakistán (en inglés), organizaciones humanitarias y sin fines de lucro mundiales permanecen sobre el terreno, colaborando con La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para ayudar a las personas afectadas.
Por ejemplo, la Iglesia ha apoyado la labor de ShelterBox, Islamic Relief (ambos en inglés) y ACNUR mientras las organizaciones trabajan para brindar ayuda a los sobrevivientes de las inundaciones y reconstruir comunidades. ACNUR es la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados.
Uno de cada siete paquistaníes se vio afectado de alguna manera y un tercio del país quedó sumergido, informó Islamic Relief (en inglés).
Ghulam, cuyo apellido no fue facilitado por motivos de privacidad, estaba embarazada cuando las inundaciones se acercaron a su pueblo en Pakistán en agosto de 2022. A su familia le resultó difícil salvar algo.
Perdieron su hogar y sus pertenencias, incluyendo todo su ganado, que era su único medio de ingresos.
“Este desastre no se parece en nada a lo que hemos vivido, pueblos enteros fueron destruidos. Llevamos todo lo que pudimos, la mayoría de nuestras pertenencias se perdieron”, dijo Ghulam.
Bahadur Khan y su familia también perdieron su hogar y todas sus pertenencias en las inundaciones del monzón. Son refugiados afganos que vivían en Pakistán cuando comenzaron las lluvias y las inundaciones repentinas.

“Esa noche fue inolvidable ya que nuestra casa se inundó en cuestión de minutos. No teníamos otra opción que irnos de inmediato”, dijo Khan.
Las aguas rompieron un terraplén cercano en el río Kabul temprano en la mañana, y solo tuvo 10 minutos para llevar a su familia a un terreno más elevado.
Esta fue la tercera vez que Kahn fue desplazado en sus 60 años.
“Huimos de Afganistán cuando estalló la guerra civil a principios de los años 1990. Luego tuve que mudarme de nuevo cuando mi casa quedó completamente destruida después de que las inundaciones la arrasaran en 2010 (en inglés)”, dijo.
Bahadur es uno de los aproximadamente 1.3 millones de refugiados afganos que viven en Pakistán. Se estima que 250 000 afganos huyeron a Pakistán solo en la primera mitad de 2022, informó ACNUR.
La mayoría de los refugiados afganos viven en zonas empobrecidas y las inundaciones empeoraron mucho las cosas.
Con el apoyo de la Iglesia y las donaciones realizadas en las máquinas expendedoras de caridad en 2022, ACNUR pudo brindar apoyo sobre el terreno.
Más de 1000 personas, incluyendo familias, pudieron recibir refugio y otros artículos de socorro básicos, como mantas de lana térmica, colchonetas para dormir y utensilios de cocina.
Mientras tanto, la Iglesia también colaboró con ShelterBox e Islamic Relief para proporcionar donaciones en efectivo a las familias que lo perdieron todo en las inundaciones.

Ghulam dijo que eran pobres antes de las inundaciones, pero que éstas empeoraron la situación. Su esposo está discapacitado y la donación en efectivo les ayudó a satisfacer sus necesidades inmediatas y a largo plazo.
“Necesitábamos comida para nuestra familia. Y también ropa para usar en los inviernos extremos. Pedimos un préstamo de alguien y lo pagamos con la donación en efectivo. Conseguí que instalaran una bomba de agua manual en mi casa para mis hijas, ya que tenían que caminar kilómetros solas para beber agua, lo cual no era seguro”.
También pudo comprar cabras para reemplazar las perdidas en las inundaciones.
“Usaremos las cabras que tenemos ahora para abrir un negocio y satisfacer nuestras necesidades”, dijo.

