En su primer discurso devocional tras regresar de una licencia médica, el presidente de BYU–Hawái, John S. K. Kauwe III, expresó profunda gratitud.
El 16 de septiembre de 2025, el presidente Kauwe anunció que le habían diagnosticado cáncer de recto y, el 22 de diciembre de 2025, se le concedió una licencia temporal para que pudiera centrarse en su salud mientras recibía rigurosos tratamientos de quimioterapia y radioterapia. El 4 de mayo de este año, informó que los exámenes médicos mostraron que no había cáncer detectable en su cuerpo.
Al hablar en el Cannon Activities Center, en Laie, Hawái, durante el devocional de apertura del semestre de otoño de 2026, el 9 de septiembre, el presidente Kauwe dijo que quizás aún más extraordinaria que su milagrosa recuperación física fue la paz y la confianza que él y su familia sintieron. “Sabemos que eso se debe, en gran medida, a la fe y las oraciones de ustedes y al poder de Dios”.
De pie uno al lado del otro, el presidente Kauwe y su esposa, la hermana Monica Kauwe, hablaron sobre cómo los estudiantes de BYU–Hawái están rodeados de oportunidades para desarrollar sus talentos, fortalecer sus testimonios y aumentar su capacidad para bendecir a los demás.
Desde hace varios años, en el Sistema Educativo de la Iglesia se considera que BYU–Hawái es la piedra angular de la experiencia educativa de los Santos de los Últimos Días que procuran vivir y liderar en Oceanía y la región de Asia, dijo la hermana Kauwe.
“Una piedra angular es una piedra final que se coloca para completar una estructura arquitectónica compleja”, explicó. “Podrían considerar su experiencia en BYU–Hawái y, en última instancia, el título que obtengan aquí, como una piedra angular que descansa sobre cinco pilares”.
La fortaleza en esos pilares, cada uno edificado sobre el fundamento de Jesucristo, puede ayudar a los estudiantes a llegar a ser la persona que el Padre Celestial desea que sean, dijo.
El presidente Kauwe testificó: “No están edificando estos pilares simplemente para tener una vida mejor. Lo están haciendo para llegar a ser discípulos de Cristo que amen y sirvan a los demás con sus dones”.

Pilar 1: Fe
A lo largo de los años, dijo la hermana Kauwe, ha dado varios discursos devocionales sobre las prácticas sencillas que edifican la fe, a veces conocidas como las “respuestas de la Primaria”, tales como la oración, el estudio del Libro de Mormón, la asistencia a las reuniones dominicales y la adoración en el templo.
Participar en estas prácticas fundamentales puede “hacer que la vida sea mejor y más hermosa para todos los que nos rodean”, dijo.
El tiempo que los estudiantes pasan en BYU–Hawái es una oportunidad para edificar sobre el fundamento de las “respuestas de la Primaria” y aumentar su fe en Jesucristo, añadió el presidente Kauwe.
Pilar 2: Intelecto
Cuando el presidente Kauwe cursaba estudios de posgrado en Misuri hace 20 años, él y la hermana Kauwe entablaron una amistad para toda la vida con George M. Cannon y su esposa, Michelle Cannon, quienes también se encontraban allí mientras George Cannon terminaba su formación médica. George M. Cannon llegó a ejercer como oncólogo radioterápico especializado en cáncer colorrectal y pudo brindar sus conocimientos, consejos y consuelo a los Kauwe después del diagnóstico del presidente Kauwe.
“Durante el tiempo que pasen aquí en BYU–Hawái, pueden desarrollar esos talentos y capacidades para bendecir a quienes los rodean”, aseguró el presidente Kauwe a quienes lo escuchaban.
La hermana Kauwe añadió: “El conocimiento que adquieran ahora puede convertirse más adelante en el milagro de otra persona”.

Pilar 3: Autosuficiencia
“Están aquí para desarrollar la capacidad de proveer para ustedes mismos y sus familias mientras viven y lideran en Oceanía y la región de Asia”, señaló la hermana Kauwe.
Utilizando el ejemplo de un recién graduado de Indonesia, el presidente Kauwe alentó a los estudiantes a elegir una especialidad teniendo en mente una trayectoria profesional, buscar un profesor que pueda servirles como mentor, comenzar a trabajar con los Servicios de Carreras Profesionales de la universidad y considerar detenidamente, mediante el Espíritu, dónde quiere el Señor que vivan y lideren.
Pilar 4: Resiliencia
La hermana Kauwe alentó a los estudiantes a descansar adecuadamente, llevar una alimentación saludable y hacer ejercicio con frecuencia. “Estas tres cosas constituyen el fundamento de una buena salud mental y física”.
Cuando recibió el diagnóstico, el instinto del presidente Kauwe fue esforzarse aún más. Sin embargo, después de comenzar la quimioterapia, su cuerpo comenzó a debilitarse y su sistema inmunitario empezó a fallar, recordó la hermana Kauwe.
Con el tiempo, el presidente Kauwe recibió una llamada telefónica del élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, quien le comunicó que se le había concedido una licencia médica.
“Los amo a ustedes, a esta universidad y a esta obra, y no sabía cómo dejarlos de lado”, dijo el presidente Kauwe. “Esa firme indicación finalmente hizo que sintiera que estaba bien que descansara”.
Alentó a los estudiantes a recurrir a la familia, los líderes eclesiásticos, los servicios de asesoramiento y otros recursos. “No esperen hasta que llegue una crisis para aprender a cuidar su cuerpo y su mente. Desarrollen hábitos saludables ahora”.

Pilar 5: Liderazgo
“El propósito de cuidarse y desarrollar resiliencia no es simplemente sentirse mejor”, dijo la hermana Kauwe. “Es mirar hacia afuera y marcar una diferencia en la vida de los demás. Están aquí para desarrollar la capacidad de ser líderes eficaces que puedan bendecir a su familia, su comunidad, su profesión y la Iglesia”.
El liderazgo es la expresión externa de los otros cuatro pilares, dijo. Liderar consiste en utilizar la fe, el intelecto, la autosuficiencia y la resiliencia para bendecir a los demás.
“Jesucristo es el ejemplo perfecto de liderazgo. Él amó y sirvió a los demás, y ayudó a las personas a llegar a ser más de lo que podrían haber llegado a ser por sí solas. Él puede hacer lo mismo por nosotros”, dijo.


